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Premios Goya 2024: lista completa de los ganadores

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Premios Goya 2024
Premios Goya 2024

Los Premios Goya 2024 encumbraron a  ‘La sociedad de la nieve’, pero los Goya de Valladolid se recordarán también por el rotundo apoyo a las víctimas de abusos sexuales y de poder y por el reproche que los ‘señoritos subvencionados del cine’ lanzaron contra el vicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo.

El más famoso de los ‘señoritos’, Pedro Almodóvar, hizo una ‘paradiña’ antes de leer el nombre de la mejor película, el gran momento de la noche, para decir al político -que se encontraba entre el público- que los cineastas devuelven “con creces al Estado” las subvenciones.

Desde el comienzo de la gala, Ana Belén y los Javis se posicionaron rotundamente junto a las víctimas de violencia sexual, “Aquí en el cine, también se acabó”, decía la actriz y cantante.

Y lo repitieron con música Niña Pastori, María José Llergó e India Martínez, en una emocionante interpretación de la canción de María Jiménez, ya convertida en himno.

Condena a los abusos y la violencia sexual, la reivindicación de los Goya

Había que condenar los abusos y la violencia sexual pero también destacar la necesidad de “revisar de manera profunda las estructuras que lo permiten”, dijo la presentadora de la gala.

Ese fue un ‘leitmotiv’ de la noche, que subrayaron desde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a los actores, actrices, productores y demás familia del cine que pasaron por la alfombra roja.

Hubo momentos para solidarizarse con los agricultores españoles y para protestar por la guerra.

Rigoberta Bandini, que se llevó el Goya a mejor canción por ‘Te estoy amando locamente’, fue la primera en dedicar el premio a sus amigas “bolleras y maricones”, que tuvieron que esconder su manera de ser para poder “encajar”. Y Alba Flores, la primera en pedir paz para Palestina.

Goyas para ‘La sociedad de la nieve’

Uno tras otro, fueron cayendo los Goyas para ‘La sociedad de la nieve’ y Juan Antonio Bayona ya no podía contener las lágrimas: su película arrasaba, mientras la gran favorita ‘20.000 especies de abejas’ culminaba solo el de la directora novel, Estibaliz Urresola, y otro de reparto para Ane Gabarain, a la que se le saltaron las lágrimas cuando la pequeña protagonista de la cinta, Sofía Otero, le entregó el premio.

Pero no fueron las únicas. La fría y calculadora teniente Ripley se emocionó al recoger el Goya Internacional y aunque intentó decir alguna palabra en español, Sigourney Weaver acabó por darle la razón a su amigo Bill Murray, que opinaba que la voz de la artista sonaba mejor doblada en español.

Y sorprendiendo a todos, la actriz dijo que tal vez su Goya debía ser también para María Luisa Solá, que la dobló en 30 películas, empezando por ‘Alien, el octavo pasajero’.

La racha de Bayona paró un instante con el Goya de Honor para Juan Mariné que a sus 103 años optó por no viajar a Valladolid Madrid y recibir su estatuilla unos días antes en la sede de la Academia en Madrid.

El espectacular discurso de Sacristán

José Sacristán, que hizo una hermosísima reseña de los méritos del cámara y director de fotografía, también echó en cara a García-Gallardo, que menospreciara a los cineastas.

“Juan -dijo Sacristán- se dejó la retina para cuidar, preservar, atender y conservar películas de una manera sencilla, humilde y dignamente (…) películas que forman parte del patrimonio cultural de este país”.

Homenaje a Concha Velasco

Ana Belén, recordando a Mariné y a Concha Velasco a la vez, compartió cómo el cineasta le dijo que si quería ser artista debía luchar por ello. Y “cuando tenía un bajón”, recordaba ese consejo y volvía a lo suyo “con toda la vitalidad de una chica ye-yé”.

La cantante y actriz hizo un repaso por las canciones más relevantes de la vallisoletana para terminar en una versión a tres de esa ‘chica ye-yé’ cantando y bailando con la pareja de presentadores.

Porque los Javis y Ana Belén estuvieron toda la noche compenetrados y divertidos. Fueron ellos los que propusieron hacer una foto de agraviados por ‘Goyas pendientes’, donde se juntaron Loles León, Ernesto Alterio, Hugo Silva y Alex Brnedemühl, y los propios presentadores ‘no ganadores’, a los que inmortalizó Isabel Coixet.

Edición de aniversarios en la que se recordaron los diez años de ‘Ocho apellidos vascos’ y los veinticinco de ‘Todo sobre mi madre’, en un ‘momentazo’ de la gala que reunió al reparto femenino de la película, Penélope Cruz, Antonia San Juan, Cecilia Roth y Marisa Paredes junto a Pedro Almodóvar. El equipo entregó después el premio a la mejor película.

Premios Goya 2024: lista completa de los ganadores

-Mejor película: La sociedad de la nieve

-Mejor dirección: Juan Antonio Bayona,  por La sociedad de la nieve

-Mejor actor protagonista: David Verdaguer,  por Saben aquell

-Mejor actriz protagonista: Malena Alterio, por Que nadie duerma

-Mejor película europea: la película francesa Anatomía de una caída

-Mejor película iberoamericana: La memoria infinita, de Maite Alberdi (Chile)

-Mejor actor de reparto: Jose Coronado, por Cerrar los ojos

-Mejor actriz de reparto: Ane Gabarain, por 20.000 especies de abejas

-Mejor película de animación: Robot Dreams, de Pablo Berger

-Mejor película documental: Mientras seas tú, el aquí y ahora de Carme Elias, de Claudia Pinto

-Mejor guion adaptado: Pablo Berger, por Robot Dreams  

-Mejor guion original: Estibaliz Urresola, por 20.000 especies de abejas

-Mejor dirección de arte: Alain Bainée, por La sociedad de la nieve

-Mejor montaje: Andrés Gil y Jaume Martí, por La sociedad de la nieve

-Mejor dirección de fotografía: Pedro Luque, por La sociedad de la nieve

-Mejor cortometraje de animación: To bird or not to bird, de Martín Romero

-Mejor cortometraje documental:  Ava, de Mabel Lozano

-Mejor cortometraje de ficción: Aunque es de noche, de Guillermo García López

-Mejor música original: Michael Giacchino, por La sociedad de la nieve

-Mejor canción original: ‘Yo solo quiero amor’, de Rigoberta Bandini, por Te estoy amando locamente

-Mejor dirección novel: Estibaliz Urresola, por 20.000 especies de abejas

-Mejor actor revelación: Matías Recalt, por La sociedad de la nieve

-Mejor actriz revelación: Janet Novás,  por O corno

-Mejor dirección de producción: Margarita Huguet, por La sociedad de la nieve

-Mejores efectos especiales: Pau Costa, Félix Bergés y Laura Pedro, por La sociedad de la nieve

-Mejor sonido: Jorge Adrados, Oriol Tarragó y Marc Orts, por La sociedad de la nieve

-Mejor maquillaje y peluquería: Ana y Belén López-Puigcerver y Montse Ribé,  por La sociedad de la nieve

-Mejor diseño de vestuario: Julio Suárez, por La sociedad de la nieve

-Goya de Honor: Juan Mariné

-Goya Internacional: Sigourney Weaver

 

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El palacio en el que nacieron las Fallas

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palacio en el que nacieron las Fallas
Foto: Hugo Román

El palacio en el que nacieron las Fallas es uno de los lugares más desconocidos por la mayoría de los valencianos y guarda en sus paredes los orígenes de nuestra historia, nuestra tradición y de la fiesta de las Fallas.

Ajeno a las miradas de muchos que pasan junto a él, en el barrio de Velluters, se levanta el Palacio Balmes, edificio del siglo XV construido sobre unos cimientos del siglo XIII, un lugar único en la ciudad por ser el lugar donde empezó todo, el lugar donde nacía el Gremio de Maestros Carpinteros.

El origen

El origen de este antiguo gremio se remonta a la conquista de la ciudad de València por el rey Jaime I el Conquistador, cuando articula la ordenación gremial valenciana, que recoge en un principio a carpinteros, pero también los oficios de imagineros, pintores y un pequeño grupo relacionados con los «menesters» de la carpintería.

Según documentos, es el 17 de enero de 1242,  cuando el Llibre del Repartiment asigna a Guillem Francolí, maestro carpintero, dos talleres delante de la Iglesia de San Martín de València. Esa parroquia es el sitio donde se instalan obradores de otros artesanos de la madera convirtiéndose en sede gremial. Es en 1479, cuando los propios artesanos de la madera valencianos levantan el Palacio Balmes para llevar a cabo las reuniones de la “Confraria e ofici dels fusters”.

Cabe destacar a modo de curiosidad que su santo patrón era San Lucas, médico de profesión; y que no será hasta el año 1497 cuando el rey Fernando el Católico permita el cambio del patronazgo pasando a ser San José el nuevo patrón del gremio de carpinteros.

Palacio en el que nacieron las fallas:

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En el siglo XVIII se renuevan las ordenanzas del ‘Gremi de Fusters’ por medio de una Real Cédula del Consejo de Castilla y 60 carpinteros del gremio de València vuelven a reconstruir el antiguo palacio de la calle Balmes realizando entre todos una verdadera joya de arte en su interior, el artesonado de madera que decora sus techos elaborando cada uno de ellos los 60 cajones que lo forman. Obra suya es también otros elementos de madera que todavía se conservan en el edificio.

Los primeros datos que se tienen sobre el lugar indican que sobre cimientos del siglo XIII se edificó una ermita ya en el siglo XV que fue ampliándose durante los años. El palacio es de planta rectangular y se accede a través del zaguán. En su portada adintelada se puede observar en el centro esculpidos en la piedra los siguientes elementos propios del arte de la carpintería como son un tintero sobre un libro, una escuadra, una regla y un compás. Si seguimos recorriendo con la mirada veremos en los ángulos que forman la portada una sierra en uno de ellos y en el otro ángulo una especie de hacha (azuela) de carpintero. También en cada uno de los ángulos de la casa podemos ver más pistas en piedra sobre los orígenes del edificio en el interior de un escudo en piedra, un cartabón y una especie de punzón, propios del trabajo de la carpintería.

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En su interior a través de un gran zaguán se accede a las distintas dependencias. Por una escalera se accede a la planta noble donde se encuentra la sala de juntas y la capilla. En la sala de reuniones de planta rectangular de 8 x 20 metros, nos encontramos con el artesonado de 60 casetones realizado cada uno por 60 maestros carpinteros a modo tal vez de firma, de sello distintivo lo que le proporciona cierta singularidad al conjunto. Por debajo del artesonado corre un friso también de madera del siglo XV.

La fachada trasera mezcla el edificio originario con elementos añadidos en las últimas reforma, como son las ventanas. Aún así se puede apreciar la división en dos secciones horizontales de distinto tamaño separadas por una moldura y en la parte superior una bella galería formada por 18 arquillos de medio punto que recorren la construcción por debajo del alero de madera.

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Oculto en esa fachada por el vandalismo de las pintadas que lamentablemente inundan el bello palacio podemos leer la siguiente placa:

«Al Excelentísimo señor Don Amalio Gimeno y Cabañas socio de merito de esta sociedad ministro de Marina y ex ministro de Instrucción Pública y Bellas artes con su protección se habilitó este local para escuelas Graduadas la Sociedad de Instructiva de Maestros Carpinteros perpetua gratitud a su ilustre bienhechor 19 marzo de 1913»

Foto: Hugo Román

 

En la actualidad el edificio está gestionado por una empresa privada destinada a la celebración de actividades culturales y eventos públicos y privados.

De las manos de aquel gremio que levantó ese edificio hace ya siglos dependía la vida de la ciudad ya que su oficio permitía la construcción de las casas, embarcaciones, herramientas, utensilios, recipientes y objetos de uso cotidiano, así como tallas de madera. Los más talentosos serían los encargados de dar forma a aquellas primigenias fallas, siendo el origen de nuestra fiesta grande.

De sus manos, de ese edificio hoy desconocido, nació el alma de nuestra ciudad.

 

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