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El síndrome del hombre lobo en bebés: alertan sobre riesgos en medicamentos para la calvicie

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Síndrome hombre lobo-ARCHIVO EUROPA PRESS

Hipertricosis en lactantes: una consecuencia inesperada del minoxidil

Un alarmante caso médico ha sacado a la luz el vínculo entre el uso de medicamentos contra la calvicie y la aparición de hipertricosis, comúnmente conocida como el «síndrome del hombre lobo», en bebés. Hasta el momento, once lactantes han sido diagnosticados con esta condición tras haber estado expuestos indirectamente a minoxidil tópico. La situación ha llevado a la Agencia Europea del Medicamento (EMA) a actualizar las fichas técnicas de estos productos para advertir sobre el riesgo.

¿Qué es la hipertricosis o síndrome del hombre lobo?

La hipertricosis es una condición caracterizada por un crecimiento excesivo de vello en áreas inusuales del cuerpo. Este trastorno puede clasificarse en dos tipos principales:

  • Congénita: Presente desde el nacimiento debido a mutaciones genéticas, cubriendo amplias áreas del cuerpo, incluido el rostro.
  • Adquirida: Surge en la vida adulta como consecuencia de medicamentos, enfermedades o alteraciones hormonales.

En el caso de los bebés diagnosticados, el crecimiento de vello en espalda, muslos y extremidades comenzó de manera progresiva tras la exposición al minoxidil utilizado por sus cuidadores.

El caso que destapó la alerta en Europa

El primer caso registrado ocurrió en abril de 2023 en Navarra. Un bebé lactante presentó un incremento significativo de vello corporal que no se explicaba por otras causas médicas. Durante la investigación, se descubrió que el padre utilizaba minoxidil al 5% para tratar la alopecia y pasaba largas horas en contacto directo con el niño. Tras interrumpir esta exposición, los síntomas desaparecieron por completo en cuestión de meses.

A partir de este caso, se notificaron otros diez similares en Europa, todos ellos vinculados al contacto tópico o indirecto con el medicamento.

¿Cómo ocurre la transmisión?

La principal hipótesis sugiere que el minoxidil puede transferirse desde la piel del usuario a la del bebé por contacto directo o, incluso, a través de residuos en objetos o ropa. Una vez absorbido, el medicamento puede desencadenar el crecimiento anómalo del vello.

Medidas adoptadas y recomendaciones

El Comité Europeo de Farmacovigilancia emitió nuevas directrices en junio de 2024, obligando a incluir en los prospectos de productos con minoxidil tópicos advertencias explícitas sobre la posibilidad de hipertricosis en lactantes. Las recomendaciones incluyen:

  • Evitar el contacto físico directo entre la piel tratada con minoxidil y los niños.
  • Cubrir las áreas tratadas tras la aplicación del producto.
  • Consultar inmediatamente al médico si se observa un crecimiento anormal de vello en los lactantes.

Un problema evitable con precauciones adecuadas

Este incidente pone de manifiesto la importancia de una correcta manipulación de los medicamentos tópicos, especialmente en entornos donde hay niños pequeños. Aunque el minoxidil sigue siendo un tratamiento efectivo contra la alopecia, su uso requiere responsabilidad para evitar consecuencias no deseadas.

La hipertricosis adquirida en lactantes expuestos a medicamentos contra la calvicie plantea nuevas preguntas sobre los efectos secundarios de estos productos y resalta la necesidad de educar a los usuarios sobre los riesgos potenciales asociados a su uso inapropiado.

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Qué son las cuentas curis: la nueva tendencia viral entre adolescentes que puede acabar en ciberacoso

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Las redes sociales han popularizado una nueva tendencia entre adolescentes que preocupa a familias, profesores y centros educativos. Se trata de las llamadas cuentas curis, perfiles en los que los alumnos recrean situaciones vividas en colegios e institutos y publican comentarios, memes o imágenes sobre compañeros y docentes. Lo que comienza como una broma puede terminar en humillaciones, difusión de rumores y episodios de acoso escolar.

La práctica se ha extendido en las últimas semanas y ha encendido las alarmas por los riesgos que implica para la convivencia en las aulas y la protección de los menores en Internet.

Qué son las cuentas curis y cómo funcionan

Las cuentas curis son perfiles de redes sociales que algunos estudiantes utilizan para contar, parodiar o recrear situaciones cotidianas de sus centros educativos. A través de memes, ilustraciones, fotografías o imágenes generadas mediante inteligencia artificial, publican contenido relacionado con compañeros, profesores y episodios que suceden en clase.

En ocasiones, estos perfiles se presentan como una forma de entretenimiento entre alumnos. Sin embargo, el problema aparece cuando las publicaciones incluyen rumores, burlas, comentarios ofensivos o información personal de otras personas.

El anonimato de algunas cuentas puede dificultar la identificación de sus responsables y favorecer que los usuarios publiquen contenidos que no compartirían de la misma manera fuera de Internet.

Los peligros de las cuentas curis: del humor al ciberacoso

El principal riesgo de esta tendencia es que una supuesta broma termine convirtiéndose en una forma de acoso escolar. Una publicación que ridiculiza a un compañero puede difundirse rápidamente, acumular comentarios y compartirse entre alumnos de diferentes clases o cursos.

Además, el contenido publicado en redes sociales puede permanecer accesible durante mucho tiempo, incluso después de que se haya eliminado la publicación original, si otros usuarios han guardado o compartido las imágenes.

Entre los principales peligros de las cuentas curis destacan:

  • Humillación pública: las bromas pueden convertirse en ataques personales contra alumnos o profesores.
  • Difusión de rumores: la publicación de información no contrastada puede perjudicar la reputación de una persona.
  • Pérdida de privacidad: compartir fotografías, conversaciones o datos personales sin permiso puede vulnerar los derechos de los afectados.
  • Ciberacoso continuado: las burlas pueden prolongarse fuera del horario escolar y llegar a un público mucho más amplio.
  • Uso de inteligencia artificial para ridiculizar: las imágenes manipuladas pueden utilizarse para humillar a compañeros sin su consentimiento.

La preocupación aumenta cuando las publicaciones se repiten, señalan a una persona concreta o generan un ambiente de rechazo dentro del centro educativo.

¿Pueden tener consecuencias legales las cuentas curis?

El hecho de que una cuenta sea anónima o que su contenido se presente como una broma no significa que esté exenta de consecuencias. Dependiendo de lo publicado y de las circunstancias, determinadas conductas pueden vulnerar derechos fundamentales o dar lugar a responsabilidades legales.

El ciberacoso, las amenazas, las injurias o la difusión no consentida de imágenes íntimas pueden tener consecuencias jurídicas. También pueden existir medidas disciplinarias por parte de los centros educativos, de acuerdo con la normativa aplicable.

La participación no se limita a quien crea el perfil o publica el contenido. Compartir imágenes humillantes, contribuir a extender rumores o difundir material privado puede agravar el daño causado a la víctima.

Por eso, es importante que los adolescentes entiendan que la actividad en redes sociales tiene consecuencias reales y que el anonimato no garantiza que sus responsables no puedan ser identificados.

Qué hacer si detectas una cuenta curi que humilla a un compañero

La prevención y la intervención temprana son fundamentales para evitar que estas publicaciones deriven en una situación de acoso escolar. La Policía Nacional recomienda pedir ayuda, informar a los adultos de confianza y no participar en la difusión de contenidos ofensivos.

Estas son algunas pautas para actuar ante un caso de este tipo:

  • Si eres víctima, pide ayuda. Habla con tus padres, un profesor o un adulto de confianza. No tienes que afrontar la situación en solitario.
  • No compartas las publicaciones. Evita reenviar fotografías, vídeos o mensajes que ridiculicen a otra persona.
  • Conserva pruebas. Guarda capturas de pantalla, enlaces, fechas y otros datos relevantes para informar del caso, sin volver a difundir públicamente el contenido.
  • Comunica lo ocurrido al centro educativo. El equipo docente puede activar los protocolos correspondientes y contactar con las familias.
  • Denuncia los contenidos graves. Si existen amenazas, humillaciones reiteradas u otras conductas que puedan constituir un delito, se puede acudir a las autoridades.
  • Presta atención a los cambios de comportamiento. El aislamiento, la tristeza, el rechazo a acudir a clase o las quejas frecuentes antes de ir al colegio pueden indicar que un menor está atravesando una situación difícil.

Los testigos también desempeñan un papel importante. No reír las burlas, no compartir el contenido y avisar a un adulto puede ayudar a frenar la difusión y evitar que la víctima se sienta desprotegida.

El papel de las familias y los colegios ante el ciberacoso

Las cuentas curis vuelven a poner sobre la mesa los desafíos que plantea el uso de las redes sociales durante la adolescencia. La educación digital, el respeto a la privacidad y la responsabilidad al publicar contenidos son elementos esenciales para prevenir situaciones de acoso.

Las familias pueden ayudar manteniendo conversaciones abiertas sobre lo que sucede en Internet, sin esperar a que aparezca un problema grave. Por su parte, los centros educativos deben abordar estas conductas desde la prevención, la convivencia y la intervención cuando se detecten posibles casos de acoso.

La clave está en distinguir una parodia consentida de una publicación que señala, humilla o perjudica a alguien. Cuando el entretenimiento se basa en exponer a otros menores sin su consentimiento, las consecuencias pueden ir mucho más allá de una broma entre compañeros.

Las redes sociales amplifican el alcance de estas conductas y pueden prolongar el sufrimiento de las víctimas. Por eso, ante una cuenta curi que se utiliza para atacar a alguien, la recomendación es clara: no participar en su difusión, pedir ayuda y comunicar lo ocurrido.

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