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Salud y Bienestar

Tipos de coaching y cómo pueden ayudarte

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Tipos de coaching y cómo pueden ayudarte

El coaching se ha convertido en una herramienta por excelencia tanto para las personas, como para las organizaciones que quieren lograr una trasformación que, entre otras cosas, les ayude a desarrollar sus habilidades, les confiera una forma más positiva de enfrentarse a diferentes situaciones y les ayude a solucionar problemas de manera oportuna. Esto con el objetivo principal de ayudarte a mejorar el rendimiento tanto personal, como operacional.

Ahora bien, es importante tener claro que no solo existe un tipo de coaching, de hecho, actualmente existen 6 tipos de coaching que se aplican de acuerdo con las situaciones que se quieran optimizar. Con la ayuda de los profesionales de Intelema, quienes ofrecen servicios de Coaching en Valencia, vamos a profundizar más sobre el coaching y sus tipologías.

Coaching cognitivo

El coaching cognitivo es uno de los servicios de coaching más aplicados, sobre todo a nivel empresarial, ya que se utiliza con la finalidad de transformar conductas negativas en positivas, para posteriormente explotar las habilidades y talentos de los individuos que se someten a este y en consecuencia, mejorar su rendimiento, desempeño e incluso optimizar la forma en la que reciben y utilizan tanto la información, como los nuevos conocimientos.

Coaching ontológico

El coaching ontológico se basa principalmente en mejorar el lenguaje y la forma de expresarse de los individuos, por lo tanto, el coach aplica herramientas como técnicas conversacionales y rondas de preguntas, para que este pueda conectar sus pensamientos de la mejor forma posible con aquella idea que quiera expresar. Los objetivos de este tipo de coaching son optimizar la comunicación y explotar la capacidad de generar emociones a través del lenguaje.

Coaching sistémico

Este es un tipo de coaching bastante interesante, ya que no considera que el individuo sea un ser aislado, sino que, por el contrario, lo asume como parte de varios sistemas que están interconectados, lo que quiere decir que las acciones que haga la persona en uno de los sistemas, de una forma u otra afectará a los demás.

Desde el punto de vista del coaching ontológico, esto puede utilizarse para generar cambios positivos en todos los entornos en los que el individuo se desenvuelva. Por ejemplo, los entornos familiares, sociales, laborales, ente otros.

Coaching de programación neurolingüística (PNL)

La programación neurolingüística o PNL hace referencia a una serie de técnicas y herramientas que se emplean para estudiar el comportamiento humano, de acuerdo con las vivencias que cada persona haya experimentado. Lo que quiere decir que es útil para entender y explicar las distintas reacciones y maneras de actuar que tienen los individuos ante diversas situaciones.

Esto lo aprovecha el coaching PNL para cambiar desde la raíz determinadas actitudes y comportamientos negativos, que pudieran estar afectando el rendimiento de las personas.

Coaching con inteligencia emocional

El coaching con inteligencia emocional es muy interesante y tiene la capacidad de generar cambios profundos en los individuos, ya que se basa en el autoconocimiento, esto con la finalidad de optimizar su desarrollo personal y en consecuencia, conseguir equilibrio y bienestar. Este tipo de coaching está inspirado en los principios de inteligencia emocional del prestigioso psicólogo Daniel Goleman.

Coaching coercitivo

El coaching coercitivo es considerado como uno de los más intensos y extremos que existen. Esto se debe a que el coach se encarga de aplicar técnicas y métodos agresivos que tienen un elevado impacto emocional en el individuo. Su objetivo es lograr una transformación interna que le permita a la persona superar miedos, inseguridades e incluso fobias.

Algunas de las técnicas que forman parte de este tipo de coaching son caminar descalzos sobre vidrios rotos o brasas calientes, razón por la que es uno de los más controvertidos y criticados.

 

 

 

 

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Cómo identificar la ansiedad infantil, por el psicólogo Alberto Soler

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Cómo identificar la ansiedad infantil, por el psicólogo Alberto Soler
EFE/Ana Escobar/Archivo

La ansiedad infantil cada vez es más frecuente. Todos tenemos sentimientos que nos paralizan. A veces los notamos en la cabeza, otras, en el pecho; y otras, en el estómago. Tengo un nudo en la barriga ayudará a niños y niñas a señalar lo que les está ocurriendo, con un lenguaje claro y una metáfora ilustrativa que dan sentido a la sensación de enredo que tantos hemos sentido.

Aunque parezca cosa de mayores, los más pequeños también la sufren y en ocasiones no solemos prestarle la atención necesaria.

Cómo identificar la ansiedad infantil

Alberto Soler psicólogo especializado en familia y crianza centro de psicología en Valencia es el autor junto a su mujer Conchi de ‘Tengo un nudo en la barriga’ su nuevo álbum.

Official Press ha charlado con el psicólogo en exclusiva sobre qué es la ansiedad infantil, cómo se puede identificar y qué debemos hacer los padres y madres frente a ella.

¿Qué es la ansiedad infantil y cómo se reconoce?

La ansiedad infantil es una realidad que tenemos y que muchas veces nos cuesta identificar. Porque muchos de los síntomas que tiene no son exclusivos de la ansiedad,  sino que se presentan también por otras características.

Muchas veces niños y niñas sienten preocupaciones, sienten malestar físico y no lo suelen atribuir a la parte psicológica. Sin embargo detrás tenemos un problema de ansiedad.

Algunas de las características son un nudo en la barriga, en la garganta, dolores de cabeza, somatizaciones más difusas, preocupaciones, miedos, necesidad de huir o evitar ciertas situaciones.

La ansiedad siempre se asocia al adulto. ¿La ansiedad infantil siempre ha estado ahí o es un término nuevo?

No, no es nuevo en absoluto. La ansiedad es una respuesta normal que tiene nuestro organismo ante situaciones que percibimos como una amenaza.

Sí que es verdad que el ritmo de vida y estilo que llevamos actualmente hacen que se presenten con más frecuencia de la que debería y se acaba convirtiendo en enfermedad patológica.

Es cuando percibimos venir amenazas que realmente no existen o sobrevaloramos. Sí que es verdad que lo asociamos mucho a personas más adultas.

Pero niñas y niños también sienten ansiedad y tienen dos problemas: uno tener ansiedad y segundo que muchas veces no reconocemos el derecho a tener ansiedad porque minimizamos e ignoramos sus problemas.

Sus ansiedades están motivadas por circunstancias muy diferentes a las de los adultos.

En tu cuento la acción transcurre en un colegio. A veces la ansiedad va ligada al bullying…

Sí, claro cuando hay una problemática a nivel escolar si llegamos al extremo de un caso de acoso escolar por supuesto que la ansiedad va en aumento y va a estar presente.

Pero no tenemos que irnos a esos extremos para hablar de ansiedad.

Es mucho más cotidiana la ansiedad en niños y niñas en la escuela el nivel de exigencia que tienen los niños y las niñas, las relaciones sociales, la relación con sus profesores y profesoras….

El clima que tengan en casa, la relación que hay entre sus progenitores, el ritmo de actividades diarias todo esto son situaciones que pueden incrementar ese nivel de ansiedad en la criatura y que lo pase mal pero sin duda son situaciones y cuestiones diferentes a las personas adultas.

¿Cómo reaccionar ante la ansiedad?

Cómo debe reaccionar un padre ante un caso de ansiedad infantil

Lo primero sería intentar generar un clima familiar y las rutinas diarias en las cuales tengamos la mayor tranquilidad posible. No solo tranquilidad a nivel de reloj sino a nivel tranquilidad de relación.

Es decir, que nos llevemos bien seamos amables eduquemos desde el cariño desde la amabilidad, desde la firmeza.

Que tengamos un día a día que sea lo más satisfactorio posible para todos los que convivimos.

Eso ya es un factor de protección frente a la ansiedad negativa. Que una madre o un padre identifique que su hija o su hijo puede tener un problema de ansiedad pues es fantástico porque una de las principales dificultades es que muchas veces nos pasa por delante y no nos damos cuenta.

Entonces ya hemos hecho la mitad del camino que es identificar la ansiedad que ese problema está.

¿Cómo solucionarlo? Lo primero es hablar con el hijo o la hija en función de la edad que tenga y preguntarle, no en plan interrogatorio, sino en plan preguntas abiertas.

Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos

Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos.

Para solucionarlo le podemos dar recursos nosotros: reestructurar el tiempo, un cambio de actividades, quizás necesite algo referente a la escuela.

Si nosotros carecemos de los recursos necesarios y necesitamos buscar ayuda profesional pues genial que para eso estamos los psicólogos.

El ritmo estresante de vida de los padres puede influir en la ansiedad infantil

Sin duda influye. Pero no es que los padres y madres transmitan esa ansiedad a sus hijos.

Ellos también son unas víctimas del modelo. La sociedad en la que muchas otras actividades pasan por delante del espacio que deberíamos estar teniendo para educar y criar a nuestras criaturas con un poco más de margen.

Mucho hablamos de conciliación pero realmente la conciliación no existe o es muy difícil en la mayoría de las situaciones. La culpa no es de las familias que mucho hacen con los pocos recursos que tienen.

Estamos hablando de un terreno mucho más amplio, una raíz que son mucho más sociales.

Y sí, al final tanto madres y padres como hijas e hijos son unas víctimas de la situación

¿Qué influye en la ansiedad?

¿Hay alguna edad concreta en la que aparece la ansiedad infantil?

A partir de 3 o 4 años puede empezar a presentarse. Pero sobre todo a partir de esa edad, cuando son un poco más conscientes de sus propias emociones y empiezan a tener unos miedos más sociales.

Tienen capacidad para anticipar lo que va a ocurrir entonces se puede presentar con más frecuencia.

Es raro que un niño por debajo de 4 años hable de ansiedad o que siente ansiedad.

Una característica fundamental de la ansiedad es esa capacidad para anticipar el futuro de una manera negativa y por debajo de esa edad pues las anticipaciones que se dan son más limitadas.

Sin embargo pues el desarrollo cognitivo permite que a partir de los 5 o 6 años, sobre todo al entrar en la educación primaria más o menos, ya tengan mucho más capacidad para imaginar cómo va a ser el futuro y esa capacidad de abstracción y fantasía qué es muy buena para una cosas, también pueden tener sus lados negativos,

Esa capacidad anticipativa puede tener una negatividad en ciertos eventos.

¿La ansiedad se hereda?

Serían las dos cosas. Por un lado sí que es verdad que hay un componente hereditario.  Podemos tener mayor o menor riesgo de desarrollar problemas de ansiedad si nuestros progenitores son personas más o menos ansiosas.

Sí que esos estilos de vida temperamentales se pueden transmitir de padres a hijos pero no solamente es esa carga genética que te puede hacer más vulnerable.

A la vez también todas las vivencias diarias a las que tú te enfrentas constantemente y que tú ves cómo gestionan y cómo resuelven las personas que te cuidan.

Entonces ahí tenemos ese doble impacto: por un lado la experiencia directa en el día a día y por otro lado tenemos también la carga genética.

Luego están también por supuesto los acontecimientos sociales que son los que ya podrían la gotita que colma el vaso

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