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Salud y Bienestar

Un estudio acerca la posibilidad de una vacuna universal contra el cáncer

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vacuna universal cáncer
Esta vacuna resulta eficaz contra tumores con mutaciones de resistencia, según el estudio. / Pixabay

Mejorar el diseño de las vacunas contra el cáncer es uno de los grandes retos de la investigación contra esta compleja enfermedad. Un equipo internacional ha analizado en ratones y primates no humanos una forma de matar los tumores más difíciles de tratar que resisten las inmunoterapias actuales.

Un nuevo tipo de vacuna contra el cáncer es capaz de frustrar la respuesta defensiva de los tumores al ataque inmunitario inducido por esta, según un nuevo estudio publicado esta semana en la revista Nature.

Aunque son todavía resultados preliminares, los autores afirman que podrían allanar el camino para nuevas pruebas que determinen su aplicabilidad clínica.

Vacuna universal cáncer

La mayoría de las vacunas contra el cáncer se dirigen a las proteínas específicas de la superficie celular, es decir, a los antígenos que expresan las células tumorales, lo que ayuda al sistema inmunitario a reconocerlas y atacarlas.

Sin embargo, la naturaleza y la inmunogenicidad (la capacidad de estimular una respuesta inmunitaria) de estos antígenos es única para cada individuo, lo que limita el desarrollo de un medicamento universal.

Vacuna probada en ratones

Además, los tumores suelen escapar al ataque inmunitario mutando y alterando la presentación de los antígenos, lo que reduce su reconocimiento.

En este trabajo liderado por un equipo del Instituto del Cáncer Dana-Farber de Boston (EE UU), la vacuna, cuya eficacia y seguridad ha sido probada en ratones y primates no humanos (macaco Rhesus), induce un ataque coordinado por parte de diversas poblaciones de células T y células asesinas naturales (NK).

“Nuestra vacuna sigue siendo eficaz contra tumores con mutaciones de resistencia comunes y provoca un ataque general coordinado e independiente de los antígenos del tumor”, explica a SINC Kai Wucherpfennig, autor principal del centro estadounidense.

Claves de esta nueva vacuna

Este medicamento se dirige a dos tipos de proteínas de superficie (MICA y MICB) cuya expresión aumenta en situaciones de estrés en varios cánceres humanos.

Los linfocitos T y las células NK se activan normalmente al unirse a estas proteínas de estrés, pero las células tumorales pueden eludir este ataque cortando ambas y desprendiéndose de ellas.

Esta vacuna, no obstante, puede impedir este corte, aumentando así la cantidad de expresión de las proteínas de estrés y, en consecuencia, facilitando la estimulación de un ataque dual por parte de las células T y NK.

La vacuna puede promover una inmunidad protectora contra los tumores

Para los investigadores, estos resultados iniciales revelan que esta vacuna puede promover una inmunidad protectora contra los tumores, incluso los que presentan mutaciones evasivas. Eso sí, serán necesarios futuros estudios para evaluar este potencial en humanos.

“Se necesita un ensayo clínico para determinar si esta estrategia funciona en pacientes con cáncer”, subraya Wucherpfennig.

“De hecho, se está planeando uno para el próximo año y la vacuna se utilizará inicialmente en personas con cáncer avanzado que presenten niveles elevados de MICA/B en el suero”, concluye.

Referencia:

A vaccine targeting resistant tumours by dual T cell plus NK cell attack. Nature DOI 10.1038/s41586-022-04772-4

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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Salud y Bienestar

Carme, recibe un trasplante de cara de una donante que accedió a la eutanasia: «Mi vida empieza a ser mejor»

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El Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial al planificar el primer trasplante facial a partir de una donación tras la prestación de ayuda para morir

BARCELONA, 2 de febrero de 2026 – Carme es la protagonista de un hito histórico en la medicina mundial: se ha convertido en la primera persona en recibir un trasplante de cara procedente de una donante que había recibido la eutanasia, una intervención pionera realizada en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

Mi vida empieza a ser mejor. Ya puedo comer, beber, salir a la calle y hacer una vida normal”, explica la paciente, que durante años convivió con graves secuelas tras sufrir una infección bacteriana que derivó en sepsis y le provocó una necrosis severa en el rostro.

De una picadura a la pérdida de media cara

Todo comenzó durante unas vacaciones en Canarias, cuando una picadura de insecto desencadenó una infección que la llevó a pasar por tres unidades de cuidados intensivos. Al salir, la enfermedad había destruido gran parte de su rostro: no podía abrir la boca, respirar con normalidad ni reconocerse físicamente.

“Hubo muchos profesionales que me dijeron que no había solución más allá de injertos parciales”, recuerda Carme. La situación cambió cuando conoció al doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, quien valoró la posibilidad de un trasplante facial.

Una donación excepcional tras la eutanasia

La intervención fue posible gracias a la decisión extraordinaria de una donante que había solicitado la prestación de ayuda para morir (PRAM). Además de donar sus órganos y tejidos, la paciente ofreció también la donación de la cara, una decisión que permitió planificar la cirugía con una precisión inédita.

“El grado de generosidad y madurez de esta donación es difícil de describir”, explica Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes del hospital. “Alguien que decide poner fin a su vida ofrece a otra persona una segunda oportunidad de esta magnitud”.

Cirugía de máxima complejidad y planificación milimétrica

Carme necesitaba un trasplante facial tipo 1, centrado en la parte media del rostro. Donante y receptora compartían sexo, grupo sanguíneo y características anatómicas compatibles.

Gracias a la planificación previa, se realizaron TACs de alta precisión, modelos tridimensionales impresos en 3D y guías de corte óseo personalizadas para lograr un encaje perfecto. También se diseñó una máscara de silicona para reconstruir el rostro de la donante tras la extracción.

Durante la intervención se trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos faciales, nervios periféricos y hueso, en una operación que puede prolongarse entre 15 y 24 horas y que requiere la coordinación de cerca de un centenar de profesionales, incluidos más de 25 profesionales de enfermería.

Recuperación y rehabilitación facial

Tras la cirugía, Carme permaneció un mes ingresada, primero en la UCI y después en planta. La rehabilitación comenzó de forma temprana y continúa a diario para recuperar funciones esenciales como masticar, hablar, gesticular y expresar emociones.

“La cara inicialmente no se mueve; hay que reeducar los músculos y estimular la conexión nerviosa”, explica Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. El proceso incluye también apoyo psicológico, clave para la adaptación a la nueva imagen corporal y al tratamiento inmunosupresor.

Vall d’Hebron, referente mundial en trasplantes faciales

En todo el mundo se han realizado 54 trasplantes de cara. En España, seis, y tres de ellos en Vall d’Hebron, que ya lideró en 2010 el primer trasplante total de cara del mundo y en 2015 el primero en asistolia controlada.

Solo una veintena de centros internacionales tienen capacidad para realizar este tipo de intervenciones, que exigen una altísima especialización médica, tecnológica y humana.

Para Carme, el resultado es claro: “Estoy aún recuperándome, pero sé que estaré bien”.

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