Un equipo de investigación liderado por la Universitat Politècnica de València ha desarrollado una innovadora nanopartícula capaz de mejorar la respuesta del sistema inmunitario frente a los tumores, abriendo así una nueva línea en el tratamiento del cáncer.
El avance, encabezado por el investigador Ramón Martínez Máñez, se enmarca en el campo de la nanoinmunoterapia y podría suponer un cambio significativo en la forma de abordar distintos tipos de tumores, especialmente los más difíciles de tratar.
Cómo funciona la nanopartícula contra el cáncer
La clave de esta tecnología reside en su capacidad para restablecer la comunicación entre las células tumorales y las células inmunes, un proceso que suele estar bloqueado en muchos cánceres debido a mecanismos de evasión del propio tumor.
Cuando esta comunicación falla, el sistema inmunitario no reconoce correctamente las células cancerosas y no puede eliminarlas.
La nanopartícula desarrollada por la UPV actúa como un “puente” entre ambos tipos de células, facilitando que los linfocitos identifiquen y destruyan las células tumorales.
Inspiración en terapias existentes, pero con mejoras
El diseño de esta tecnología se basa en los llamados anticuerpos biespecíficos (BiTEs), utilizados actualmente en algunos tratamientos oncológicos.
Sin embargo, estos presentan limitaciones importantes:
- producción compleja
- corta duración en el organismo
- eficacia reducida en tumores sólidos
- posibles efectos secundarios
Las nanopartículas tipo Janus desarrolladas por el equipo valenciano superan estos inconvenientes al ser más estables, versátiles y con mayor capacidad de acumulación en el tumor.
Resultados prometedores en laboratorio y en modelos animales
En ensayos realizados con células humanas de melanoma y células inmunes, se ha demostrado que estas nanopartículas —denominadas J-pHLIP-PD1— permanecen adheridas a la membrana de las células tumorales mientras interactúan con los linfocitos.
Este mecanismo permite activar la respuesta inmunitaria y favorecer la destrucción de las células cancerosas.
Además, en modelos animales de metástasis, los resultados han sido especialmente relevantes:
- reducción significativa de metástasis en los pulmones
- aumento de linfocitos citotóxicos en las zonas afectadas
Estos datos apuntan a un alto potencial terapéutico en cánceres avanzados.
Un avance clave en la nanoinmunoterapia
Según los investigadores, una de las principales innovaciones de estas nanopartículas es su estructura tipo Janus, que permite actuar en dos direcciones:
- una cara reconoce las células tumorales
- la otra se une a células del sistema inmune
Este diseño imita la sinapsis inmunológica natural, mejorando la eficacia del tratamiento y permitiendo una interacción más precisa entre células.
Posibles aplicaciones en otros tipos de cáncer
Aunque el estudio se ha centrado en melanoma metastásico, los investigadores destacan que esta tecnología podría adaptarse a otros tumores.
Entre ellos:
- cáncer de mama triple negativo
- tumores sólidos complejos
- cánceres hematológicos
En estos casos, la dificultad para que el sistema inmune acceda al tumor hace que los tratamientos actuales sean menos eficaces.
Próximos pasos en la investigación
El equipo ya trabaja en nuevas fases de desarrollo para validar la eficacia de estas nanopartículas en distintos escenarios clínicos.
Además, su estructura permite incorporar fármacos en su interior, lo que abre la puerta a combinar terapias en un solo sistema.
El estudio ha sido publicado en la revista científica Advanced Materials y ha contado con la participación del grupo Nanosens del IDM de la UPV, en colaboración con centros como el CIPF y el IIS La Fe.
Un avance con potencial clínico
Este descubrimiento refuerza el papel de la investigación española en el desarrollo de nuevas terapias contra el cáncer y apunta a una futura generación de tratamientos más precisos, eficaces y con menos efectos secundarios.
Tienes que estar registrado para comentar Acceder