Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Camps defiende su actuación e ironiza: «Cuando supe de las grabaciones de la ministra dije ‘algo me va a caer'»

Publicado

en

El expresidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, ha defendido este jueves que las adjudicaciones de su gobierno a Orange Market, una de las empresas de la trama Gürtel, fueron «correctas seguro» y ha ironizado al decir que, tras hacerse públicas las grabaciones de la ministra de Justicia, Dolores Delgado, con el excomisario de Policía José Manuel Villarejo pensó que algo le iba a «caer». «Algo me va a caer esta semana porque siempre que algo ocurre en la izquierda a mí me cae algo desde los últimos nueve años», ha apuntado.

Así lo ha manifestado el exjefe del Consell en una comparecencia convocada en el despacho de su abogado tras conocer la decisión de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional sobre la reapertura de la investigación sobre las adjudicaciones de la Generalitat a Orange Market, concretamente para saber quién las ordenaba, después de las revelaciones de Francisco Correa, Ricardo Costa y Álvaro Pérez ‘El Bigotes’ durante el juicio por la financiación irregular del PP valenciano que apuntaban directamente al expresidente autonómico.

«Rápidamente he pensado que, en cuanto el lunes pasado supe de las grabaciones de la comida de Villarejo y la ministra Delgado, dije ‘algo me va a caer esta semana’ porque normalmente siempre que hay algo que ocurre en la izquierda a mí me cae algo desde los últimos nueve años», ha ironizado, al tiempo que ha invitado a los periodistas a «hacer una cronología» de su «vida en los juzgados» y «la relación que hay con periodos electorales y con situaciones críticas de la izquierda de España».

«Siempre que hay lío aparece el nombre de Camps, porque siempre es un comodín interesante», ha bromeado para declarar tener «paciencia, tranquilidad y serenidad» y espera «no tener que ser imputado nuevamente por la Audiencia Nacional». «Y si lo soy, iré allí y explicaré con toda tranquilidad que nunca di directriz alguna a nadie», ha reiterado.

No obstante, preguntado sobre si está preocupado por su horizonte judicial, ha admitido que preferiría «no tener ningún horizonte nada más que el del mar Mediterráneo, que es lo que más me gusta en esta vida porque yo nací en el Mediterráneo».

«EL MALO DE LA PELÍCULA»
Camps ha hecho notar que ahora «se rasgan las vestiduras diciendo ‘cómo es posible que saquen de contexto grabaciones’ los que durante diez años han sacado de contexto una felicitación de Navidad», ha dicho en referencia a sus conversaciones con ‘El Bigotes’, a lo que ha agregado: «Jueces, fiscales y policías hablando de si quito un policía, que si pones otro policía, que si vi un juez en Colombia, que si dejé de verlo. Eso no, eso es muy duro». «Camps tiene que ser el malo de la película, Camps tiene que estar en el centro de nuestros ataques porque si no, se nos caen los palos del sombrajo», ha lamentado.

Sobre las adjudicaciones a Orange Market que la Audiencia Nacional ha acordado investigar, Camps ha señalado que ya fueron analizadas por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) y «a petición de la Fiscalía Anticorrupción y del PSOE (el tribunal) decidió no investigar a mi persona y centrarlo solo en la cuestión de los trajes, de la que fui absuelto tanto por el jurado popular en Valencia como por el Tribunal Supremo por el recurso del PSOE».

Según Camps, ese recurso lo presentó el actual presidente del Gobierno valenciano, Ximo Puig, y «todavía no me ha pagado las costas procesales a las que está obligado porque aquel recurso le salió mal». «El presidente de la Generalitat está en mora con el expresidente de la Generalitat», ha criticado.

Así, ha defendido que las adjudicaciones de su Ejecutivo a Orange Market «son correctas seguro» y «realizadas por miembros de la administración autonómica, que valido en su totalidad porque estoy convencido que como todos ellos han ido diciendo en distintas instancias judiciales, se hizo todo bajo el imperio de la ley, y lo han repetido hasta la saciedad», ha destacado.

«NADA DE NADA»
Sobre las declaraciones de Ricardo Costa y Álvaro Pérez ‘El Bigotes’, que acusaron directamente al ‘expresident’, y de Correa, que habló de altos cargos del PP valenciano, Camps ha hecho hincapié en que «no han presentado ni una sola prueba, un solo papel, una sola llamada, un solo fax… Nada de nada», y ha cuestionado que ahora la Fiscalía «pretende conectar la financiación del partido con estas adjudicaciones, cuando nadie nunca ha dicho que haya conexión alguna».

En esta línea, ha mantenido que Crespo «dijo que él cree que detrás del cambio de criterio de Álvaro Pérez y Costa está Baltasar Garzón y su despacho y que él cree que hay una suerte de relación personal entre Ricardo Costa y Álvaro Pérez».

«Las declaraciones de los señores Costa, Crespo y Pérez han sido desmentidas por los hipotéticos adjudicatarios que hipotéticamente dieron hipotético dinero al Partido Popular, que no es hipotético, sino que es un partido de verdad», ha añadido.

TESIS «DE VERDAD» SOBRE ÉL

El ‘expresident’ ha lamentado su periplo con este resumen: «Cuando salía de los trajes, entré en Nóos; cuando salía de Nóos, entré en Valmor; cuando Valmor desaparece, entro en el circuito (en la investigación por las adjudicaciones de las obras del circuito de F1 de València); cuando el circuito está a punto de terminar entro ahora en la Audiencia Nacional», y ha ironizado con la posibilidad de pedir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ya que tiene que hacer una tesis «de verdad», la haga sobre los procesos judiciales en los que se ha visto envuelto.

En este punto, Camps se ha quejado de que a él le «obligó» la Comisión de Transparencia del parlamento valenciano a «pasar la tesis doctoral nuevamente por la casilla de salida», ya que «tuvo que volver la tesis a la Universidad Miguel Hernández y los miembros del tribunal tuvieron que volver a dictaminar si era original y válida para recibir el Cum Laude y la universidad volvió a reiterar la originalidad de mi tesis».

Así, se ha preguntado: «¿La Comisión de Transparencia del Congreso va a pedir que se haga lo mismo con la tesis de Pedro Sánchez que se hizo con la mía?», y ha lamentado que Sánchez vaya a salir de esta cuestión «como si se hubiese fumado un puro».

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo