Valencia
Joan Ribó seguirá como jefe de la oposición
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Jéssica, expareja de Ábalos: «Me dijo que mirara casas y que eligiera la que me gustara»
Publicado
hace 3 añosen
30 may (OFFICIAL PRESS- EFE).- El alcalde en funciones de València, Joan Ribó, ha asegurado este martes que no dimite y que seguirá como jefe de la oposición al frente del grupo municipal Compromís. Tomará posesión de su acta de concejal y entregará la vara de mando a la candidata del PP, María José Català.
Ribó, de 74 años, ha informado de esta decisión tras participar en la ejecutiva de Compromís per València, en la que se han analizado los resultados de las elecciones municipales del 28 de mayo que han supuesto la pérdida de la Alcaldía de la ciudad.
Preguntado por si su decisión se revisará después de las elecciones generales o en cualquier otro momento, Ribó ha ironizado al asegurar que se revisará si tiene una «enfermedad grave» o le «atropella un coche» y ha insistido en que tiene intención de seguir al frente del grupo municipal por un período de tiempo indeterminado.
«No tengáis ninguna duda. Dije que su momento que estaría en el lugar en el que me colocara la ciudadanía y ahí estaré, en la oposición», ha defendido Ribó, quien ha avanzado que hará una oposición «constructiva» y de defensa de la ciudad que se ha construido estos ocho años.
Ha afirmado que Compromís defenderá de forma «férrea» los derechos de las mujeres y de las personas LGTBi, frente a un grupo -en referencia a Vox- que ataca estas cuestiones, «votando aquello que se tenga que votar y con quien se tenga que votar».
También apoyará lo que suponga «avanzar hacia una ciudad más sostenible», y se ha puesto a disposición del nuevo gobierno para colaborar en el desarrollo de todo lo relacionado con la capitalidad verde o los gay-games.
«Queremos hacer una oposición seria y constructiva. No queremos jugar a un planteamiento de derecha e izquierda sin más historias, queremos jugar a un planteamiento de defender una ciudad que avanza paso a paso», ha manifestado.
En este sentido, ha asegurado que aquellos pasos que sean positivos Compromís los apoyará, pero se «opondrá férreamente» a aquello que suponga «una marcha atrás».
Preguntado por si Compromís concurrirá con Sumar a las elecciones generales, Ribó se ha mostrado partidario de esa opción pero ha señalado que es una decisión que debe adoptar la Ejecutiva autonómica de Compromís que se reúne esa tarde.
Al respecto, la síndica en Les Corts y número dos de la lista por Valencia, Papi Robles, ha emplazado también a la reunión de esta tarde, en la que hablarán sobre como evolucionarán en ese sentido y explicarán la propuesta que tengan como coalición.
Robles ha destacado que la formación está viviendo un momento de inscripciones masivas de personas que quieren contribuir al proyecto de Compromís, y ha indicado que ella misma dio ayer 40 altas nuevas, aunque hoy son muchas más.
La dirigente de Compromís ha lanzado un mensaje de tranquilidad a aquellas personas que tienen miedo por si sus derechos se verán vulnerados con el nuevo gobierno, y les ha dicho que Compromís «estará defendiendo los derechos de las personas más vulnerables».
Sobre los resultados de las elecciones, Ribó ha señalado que han sufrido «un tsunami azul que venía de Madrid» y que ha sido «muy determinante y ha afectado mucho» a los comicios autonómicos y municipales.
Ribó hundido tras perder la alcaldía y no haber sabido «sobreponerse» a la gran ola azul
Publicado
hace 3 horasen
7 abril, 2026
MADRID, 7 Abr. 2026 (EUROPA PRESS) –
Jéssica Rodríguez, expareja del exministro de Transportes José Luis Ábalos, ha asegurado ante el Tribunal Supremo que fue el propio dirigente quien le indicó que buscara vivienda y eligiera la que quisiera, en referencia al piso situado en la Plaza de España de Madrid donde residió durante su relación.
“Me dijo que mirara casas y que eligiera la que me gustara”, ha declarado este martes como testigo en el juicio por los presuntos amaños en contratos de mascarillas.
Rodríguez ha comparecido en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo, en el marco del procedimiento que investiga posibles irregularidades en la adjudicación de contratos durante la pandemia.
Durante su testimonio, ha explicado que antes de trasladarse a ese inmueble compartía piso con compañeras de la universidad y mantenía una relación frecuente con Ábalos.
“Nos veíamos prácticamente todos los días y no teníamos un sitio donde vernos. Me dijo que con 30 años lo normal era tener mi propio espacio”, ha señalado.
A preguntas de la Fiscalía Anticorrupción, Rodríguez ha reconocido que eligió la vivienda con la intención de compartir tiempo con el exministro, que entonces seguía residiendo en el domicilio oficial del Ministerio con su familia.
“La idea era tenerla para poder estar los dos”, ha afirmado.
En cuanto al pago del alquiler, ha admitido que pensaba que lo asumía Ábalos, pese a que los investigadores apuntan a que el coste habría sido cubierto por la presunta trama.
“Nunca he sido una persona que haga ese tipo de preguntas”, ha añadido.
Uno de los puntos clave de su declaración ha sido su relación laboral con empresas públicas como Ineco, donde, según ha reconocido, percibió ingresos sin desempeñar funciones.
Rodríguez ha asegurado que desconocía que se tratara de una empresa pública:
“No sabía ni siquiera que fuera una empresa pública”.
Según su relato, acudió a una entrevista acompañada por Koldo García y consideraba que el puesto se ajustaba a su perfil: “Estaba sobrada de cualificación”.
Sin embargo, ha confirmado que no llegó a trabajar. Ha explicado que mantuvo una reunión con Joseba García, hermano de Koldo, quien le enseñó las instalaciones, tras lo cual regresó a casa sin realizar ninguna tarea.
Rodríguez ha detallado que conoció a Ábalos en octubre de 2018 y que la relación se intensificó semanas después, con encuentros frecuentes, viajes y actividades juntos.
No obstante, ha señalado que el entonces ministro no tenía intención de divorciarse mientras permaneciera en el cargo, lo que marcó el final de la relación en noviembre de 2019.
“Cuando vimos que el Gobierno iba a continuar cuatro años, decidí no seguir en esa situación”, ha explicado.
La testigo ha subrayado que la ruptura no fue conflictiva, sino consecuencia de la situación personal del exministro.
Según ha indicado, Ábalos le permitió continuar en el piso mientras finalizaba sus estudios, ya que su situación económica complicaba encontrar otra vivienda en Madrid.
“Se sentía en deuda conmigo porque cambié mi estilo de vida”, ha señalado, insistiendo en que la relación y sus circunstancias “solo las conocemos él y yo”.
Víctor Ábalos, hijo del exministro de Transportes José Luis Ábalos, compareció este martes como testigo en el juicio del Tribunal Supremo por la presunta trama de mascarillas durante la pandemia de Covid-19. Durante su declaración, negó categóricamente haber sido “custodio” del dinero de su padre y aclaró el polémico uso de la palabra “café” que había detectado la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Víctor Ábalos aseguró ante el tribunal que todo el dinero que ha entregado a su padre proviene de sus propios ingresos: “Yo no tengo dinero de nadie, yo no soy custodio de nadie. Todo lo que le he dado a mi padre es de mi cuenta bancaria, sin más”, declaró.
Reconoció haber prestado unos 20.000 euros a su padre tras su divorcio, pero negó que el dinero provenga de empresas de Colombia, país donde su padre “trabaja más”. “En el caso de que tuviera que prestarle algo, es mi dinero, no viene de ninguna empresa”, precisó.
Respecto a Koldo García, exasesor ministerial, Víctor Ábalos negó haberle dado dinero o haber tenido negocios con él: “Contraté los servicios de una empresa administrada por su pareja, pero solo duró dos meses”. También afirmó que nunca ha utilizado teléfonos encriptados ni habla en clave con nadie, incluido su padre.
Sobre el término “café”, detectado por la UCO como supuesto lenguaje cifrado, aclaró que simplemente hace referencia a la afición de Koldo al café y a sus viajes frecuentes a Colombia: “Ni hablo en clave, ni tengo costumbre ni sé hablar en clave”.
Víctor Ábalos calificó la situación económica de su padre como “lamentable” y detalló que su familia ha sufrido una “campaña reputacional brutal”, que afectó sus ingresos. Admitió que sus intervenciones televisivas estaban motivadas por la necesidad de mantener a su familia y apoyar a su padre: “Estamos ahí para lo que necesite, con ingresos de peculio, de teléfono o de los gastos del día a día”.
El juicio contra José Luis Ábalos, Koldo García y el empresario Víctor de Aldama se celebra entre el 7 y el 30 de abril en el Tribunal Supremo, en relación con presuntas comisiones ilegales en contratos de mascarillas durante la pandemia. La Fiscalía pide 24 años de prisión para Ábalos y 19,5 años para Koldo García, mientras que Aldama afronta 7 años de cárcel.
El juicio, que se celebrará entre el 7 y el 30 de abril, juzga supuestas comisiones ilegales en la adjudicación de contratos de mascarillas durante la crisis de la COVID-19 en 2020.
Junto a Ábalos también están acusados su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, considerado presunto intermediario en la trama.
La Fiscalía solicita:
Las acusaciones populares elevan incluso la petición de pena hasta los 30 años para algunos de los implicados.
Según la acusación, los implicados se habrían concertado para aprovechar la posición de Ábalos como ministro y dirigente político con el objetivo de favorecer a determinadas empresas en contratos públicos.
A cambio, habrían recibido presuntas comisiones ilegales vinculadas a la compra de material sanitario durante la pandemia.
La primera jornada del juicio contará con la declaración de once testigos, entre ellos familiares y personas del entorno del exministro.
También se analizarán supuestas contrataciones irregulares en empresas públicas y pagos relacionados con alquileres que, según la investigación, podrían formar parte de las comisiones investigadas.
Más de 50 medios de comunicación están acreditados para cubrir este proceso judicial, considerado el primer gran juicio del denominado caso Koldo, que cuenta con otras piezas abiertas en la Audiencia Nacional.
El juicio marcará un punto de inflexión en la investigación sobre la gestión de contratos durante la pandemia, poniendo el foco en la transparencia y el uso de fondos públicos en situaciones de emergencia.
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