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La Generalitat Valenciana detecta más de 2.000 defraudadores y recupera 10 millones de euros en lo que va de legislatura

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La Generalitat Valenciana detecta más de 2.000 defraudadores y recupera 10 millones de euros en lo que va de legislatura

VALENCIA, 20 Feb. (EUROPA PRESS) –

El conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, ha desvelado este martes que la Generalitat ha detectado más de 2.000 defraudadores y ha recuperado entorno a 10 millones de euros en lo que va de legislatura.

Así lo ha manifestado durante su conferencia ‘Hacienda, sector público y modelo económico en la Comunitat Valenciana: Bases del futuro’ en el Fórum Europa. Tribuna Mediterránea, donde ha sido presentado por la primera teniente de alcalde en el Ayuntamiento de València, Sandra Gómez.

La también portavoz socialista en el Consistorio valenciano ha definido al conseller como uno de los «arquitectos» de la Generalitat, símbolo de «una forma de hacer política eficiente, competente, valiente y justa» que ha logrado «hitos casi milagrosos». Soler, emocionado por sus palabras, ha asegurado que Gómez «refleja muy bien la socialdemocracia del siglo XXI».

Durante su intervención, el titular de Hacienda y Modelo Económico ha reivindicado una reforma del sistema de financiación autonómica que resuelva la infrafinanciación valenciana, un problema «absolutamente inmoral», ha dicho, aunque ha aprovechado también para desgranar las medidas que la Generalitat está llevando a cabo para mejorar las cuentas y transformar el modelo productivo.

En este sentido, Soler ha destacado la que las campañas de inspección de las liquidaciones del Impuesto sobre el Patrimonio han aflorado más de 2.000 defraudadores y han recuperado 10 millones de euros.

En la persecución del fraude fiscal, ha agregado, «el Instituto Valenciano de Administración Tributaria creado pero dejado en el congelador por el anterior gobierno del PP es ya una realidad operativa», con su plantilla seleccionada por oposición.

Además, ha hecho un repaso de los cambios fiscales introducidos por el actual Consell, especialmente en el IRPF, donde se han rebajado los tipos impositivos de las rentas medias y bajas, aumentado ligeramente los de las altas; ha culminado la elaboración de la nueva Ley de Tasas y se ha aprobado una nueva Ley del Juego.

Desde el punto de vista del gasto, Soler ha resaltado «medidas de racionalización y control del sector público instrumental»: reducción del número de miembros en los consejos de administración, limitación y publicidad de retribuciones de los altos cargos y de la masa salarial de cada entidad, obligación de publicidad de las contrataciones de personal o puesta en orden de las plantillas.

En este punto, ha subrayado que «están aprobadas las relaciones de puestos de trabajo de una veintena de entidades, mientras el anterior Gobierno solo tenía una».

Asimismo, ha señalado que se está «racionalizando la estructura del sector público» para hacer desaparecer los «chiringuitos» opacos creados en el pasado y se está redactado el borrador del anteproyecto de Ley para la Reforma del Sector Público Empresarial y Fundacional.

Soler ha querido también poner de relieve la reducción de los gastos de las cajas fijas de las consellerias y las reformas en materia de contratación para favorecer un baremo que considera aspectos de responsabilidad social.

Además, se está trabajando en un inventario para tener «geolocalizados» los bienes patrimoniales inmobiliarios de la Generalitat y se está actuando para optimizar los fondos europeos, ha destacado.

«MOVILIZACIÓN SILENCIOSA» PARA CAMBIAR EL MODELO PRODUCTIVO

En la misma línea, Vicent Soler ha asegurado que se está trabajando para transformar el modelo económico valenciano y ha defendido que «necesitamos una movilización social, silenciosa, desde el trabajo conjunto y bien hecho» para revertir la situación actual de precariedad, endeudamiento, dificultades y malestar. Esta responsabilidad, ha señalado, es compartida con la Agencia Valenciana de la Innovación.

En este camino, ha destacado los cambios en el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), al que se ha «retornado» la capacidad de otorgar crédito al sector privado y se ha configurado como un «banco público» equiparable con entidades similares en otros países europeos.

Asimismo, ha destacado los trabajos emprendidos en las tecnologías de la información para incrementar la competencia digital y aumentar la eficiencia de la administración.

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Guerra en Irán: cómo puede afectar a España

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Guerra en Oriente Próximo
EE.UU. e Israel atacan Irán en una ofensiva aérea para "aniquilar" al régimen de los ayatolás

Sigue la última hora sobre la guerra en Oriente Próximo:

La escalada militar tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán ha tensionado los mercados energéticos y financieros internacionales. El foco está en el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial y alrededor de un tercio del comercio global de gas natural licuado.

Cualquier alteración en esta ruta clave impacta de forma directa en Europa y, por extensión, en España. Estos son los cinco efectos que pueden influir en el día a día de hogares y empresas.


1. Gasolina y diésel más caros

El primer reflejo del conflicto se ha visto en el petróleo. El barril de Brent —referencia en Europa— ha superado con fuerza los 70 dólares y llegó a aproximarse a los 80 tras repuntes superiores al 8%, con previsiones que apuntan a posibles escaladas adicionales si la crisis se agrava.

Irán concentra cerca del 10% de las reservas mundiales y es uno de los principales productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Un recorte de suministro o un bloqueo parcial en Ormuz tensionaría aún más el mercado.

En España, las estaciones de servicio ya anticipan subidas en el precio del combustible, con incrementos más acusados en el gasóleo que en la gasolina. Esto repercute directamente en el transporte, la logística y el coste final de muchos productos.


2. Electricidad y gas bajo presión

El gas natural también se ha encarecido en los mercados europeos, especialmente tras los ataques a infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico. Desde la guerra en Ucrania, la Unión Europea redujo su dependencia del gas ruso y aumentó las importaciones de gas natural licuado desde otras regiones, incluidas las del Golfo.

Aunque España cuenta con un suministro diversificado (Argelia, Estados Unidos y varios países africanos), el mercado energético es global. Si el gas sube en Europa, el precio mayorista de la electricidad puede verse arrastrado al alza, lo que terminaría notándose en la factura de hogares e industrias.


3. Caídas en bolsa y riesgo para los tipos de interés

La incertidumbre geopolítica también ha golpeado a la renta variable. El IBEX 35 ha registrado descensos relevantes, penalizado por su elevada exposición al sector bancario y al turismo.

Entidades como Banco Santander, BBVA o CaixaBank han sufrido retrocesos, mientras que aerolíneas como IAG —matriz de Iberia y British Airways— han acusado el doble impacto del encarecimiento del combustible y la cancelación de rutas.

En el lado opuesto, compañías energéticas como Repsol se han visto beneficiadas por el repunte del crudo, y firmas tecnológicas y de defensa como Indra han reaccionado al alza ante el previsible aumento del gasto militar.

Si la inflación repunta por el encarecimiento energético, el Banco Central Europeo podría frenar futuras bajadas de tipos o retrasar su hoja de ruta monetaria, lo que afectaría a hipotecas y financiación empresarial.


4. Problemas logísticos y transporte más caro

El transporte marítimo afronta un escenario complejo. Grandes navieras han optado por modificar rutas o suspender escalas en la zona. Evitar el Estrecho de Ormuz implica rodear África para conectar Asia y Europa, lo que supone más días de tránsito, mayor consumo de combustible y primas adicionales de seguros por riesgo bélico.

Este sobrecoste logístico termina trasladándose al precio final de bienes tecnológicos, textiles e industriales importados.

En el ámbito aéreo, varias compañías han cancelado o reprogramado vuelos hacia Oriente Medio. El encarecimiento del queroseno y los desvíos para evitar zonas de riesgo pueden derivar en billetes más caros si la situación se prolonga.


5. Impacto en la cesta de la compra

El efecto no se limita a la energía. Aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes —como amoníaco y azufre— atraviesa el Estrecho de Ormuz. Además, la región produce una parte relevante del polietileno, esencial para envases y embalajes.

La agricultura española depende de estos insumos, cuyos precios están ligados al gas y al petróleo. Si el barril supera los 100 dólares y la interrupción comercial se mantiene, el encarecimiento podría trasladarse a frutas, verduras y productos básicos, alimentando un nuevo ciclo inflacionista.


Posición del Gobierno español

En el plano político, el Ejecutivo ha negado que Estados Unidos esté utilizando las bases de Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón para operaciones contra Irán.

El presidente Pedro Sánchez ha llamado a la desescalada diplomática, mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el titular de Exteriores, José Manuel Albares, han insistido en que cualquier uso de instalaciones españolas se rige por el derecho internacional y la soberanía nacional.

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