Síguenos

Salud y Bienestar

La Inteligencia Artificial, el futuro de la selección embrionaria

Publicado

en

Históricamente, el papel del embriólogo ha sido y sigue siendo clave en la evaluación y selección de los embriones viables para ser transferidos al útero materno en los tratamientos de Reproducción Asistida. Esta realidad es el punto de partida del estudio titulado “Using Artificial Intelligence (AI) and Time-Lapse to improve human blastocyst morphology evaluation”, que el doctor Marcos Meseguer, embriólogo de IVI Valencia, ha presentado en el 34º Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), celebrado este año en Barcelona.
“Esta investigación muestra cómo la Inteligencia Artificial (IA) es mucho más rápida y consistente que el embriólogo para clasificar embriones usando imágenes de lapso de tiempo, además de aportar concordancia en los procesos, frente a la variabilidad y heterogeneidad ligadas al trabajo del operador humano”, explica el doctor Meseguer, autor del estudio.

Es la conclusión que se desprende de este trabajo, en el que participa la Universidade Estadual Paulista (UNESP), en el que han tomado parte 5 embriólogos de 4 países diferentes, que han analizado 223 embriones según los criterios de morfología convencionales, necesarios para la selección embrionaria. La IA ha aprendido a medir, interpretar, analizar y distinguir las diferentes partes del embrión y a seleccionarlos según estos criterios, perfeccionando su proceso a medida que amplía la cifra de embriones evaluados.

“La aplicación de IA a la clasificación del blastocisto humano es económica, no invasiva y más fiable que la clasificación por parte de un operador. En lugar de que un humano mire miles de imágenes, la IA las evalúa, aprende y cuantifica continuamente información adicional. Como se demostró, esta tecnología puede mejorar inherentemente nuestras capacidades de evaluación de la viabilidad embrionaria”, añade.

La evaluación precisa de la viabilidad embrionaria y una de las maneras de reducir la subjetividad que afecta al proceso de selección de embriones es el uso del procesamiento de imágenes digitales y las técnicas de IA, en colaboración con el Time-Lapse, que permite elegir el momento para evaluar el embrión, siempre a una hora fija, lo cual aporta mucha consistencia al proceso. Este análisis se lleva a cabo de forma idéntica en cualquier parte del mundo, ya que se realiza en función de imágenes fijas y estandarizadas de Time-Lapse.

En cualquier caso, los blastocistos humanos presentan desafíos para el reconocimiento de imágenes de IA, por lo que se requieren más estudios independientes para demostrar la reproducibilidad antes de establecer su aplicación clínica

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Salud y Bienestar

Estos pequeños hábitos diarios pueden alargar tu vida, según la ciencia

Publicado

en

hábitos diarios pueden alargar vida
Caminar unos minutos más al día es una de las sencillas actividades con beneficios significativos, según uno de los estudios. / Pexels

Los resultados de dos nuevos trabajos científicos apuntan a que no hacen falta cambios drásticos para mejorar la salud: incluso ajustes mínimos en la rutina diaria pueden reducir el riesgo de muerte y aumentar los años de vida saludable. Caminar unos minutos más, dormir un poco mejor o añadir medio plato de verduras son ejemplos de hábitos sencillos con efectos significativos, según estas investigaciones.

Aunque ambos estudios son observacionales y no establecen causalidad directa, sus conclusiones señalan estrategias más realistas y alcanzables para mejorar la salud pública, alejadas de planteamientos extremos o difíciles de mantener en el tiempo.

Cinco minutos más de actividad física ya reducen la mortalidad

El primer estudio, publicado en The Lancet, analizó datos de más de 135.000 adultos en Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido durante un periodo de ocho años. Los investigadores calcularon el impacto poblacional de pequeños incrementos en la actividad física moderada —como caminar a 5 km/h— y de la reducción del tiempo sedentario.

Solo cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos.

Los resultados son especialmente llamativos: añadir únicamente cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos. Si el incremento alcanzara los diez minutos diarios, la reducción de la mortalidad se elevaría hasta el 15 %.

En paralelo, disminuir media hora diaria de sedentarismo se asocia con un 7 % menos de mortalidad, mientras que reducir una hora completa se vincula con una disminución del 13 %.

El beneficio es mayor entre las personas menos activas, lo que refuerza la idea de que cualquier movimiento cuenta. Los autores subrayan que no es imprescindible cumplir estrictamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para obtener beneficios y reclaman más estudios con dispositivos de medición en países de ingresos bajos y medios.

Caminar 7.000 pasos al día reduce el riesgo de enfermedades crónicas, deterioro cognitivo y muerte.

El poder de combinar hábitos saludables

El segundo trabajo, publicado en eClinicalMedicine —revista del grupo The Lancet Discovery Science—, se centró en casi 60.000 participantes del UK Biobank y evaluó cómo interactúan tres factores clave: sueño, dieta y ejercicio.

El modelo estadístico desarrollado por los investigadores sugiere que, para quienes presentan los peores hábitos, mejoras mínimas en los tres ámbitos —por ejemplo, cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras— podrían añadir un año de vida.

Para quienes tienen peores hábitos, mejoras como cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras podrían añadir un año de vida.

La combinación óptima, definida como dormir entre siete y ocho horas, realizar más de 40 minutos de actividad moderada diaria y mantener una dieta saludable, se asocia con hasta nueve años extra de vida y salud.

Los investigadores destacan que el efecto conjunto de estos hábitos es mayor que la suma de cada comportamiento por separado, lo que refuerza la idea de promover cambios pequeños pero sostenidos como una estrategia eficaz y realista para mejorar la salud de la población.

Un enfoque más accesible para la salud pública

Ambos estudios coinciden en que las recomendaciones basadas en pequeños ajustes cotidianos pueden tener un impacto relevante a nivel poblacional. Frente a mensajes que exigen transformaciones radicales del estilo de vida, estos trabajos respaldan un enfoque más accesible, progresivo y fácil de mantener en el tiempo.

Referencia

Ekelund et al. “Deaths potentially averted by small changes in physical activity and sedentary time: an individual participant data meta-analysis of prospective cohort studies”. The Lancet 2026

Fuente

SINC

Derechos: Creative Commons

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo