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Consumo

Las relaciones de pareja son la tercera causa más frecuente de visita al psicólogo

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El departamento de psicología del Centre Emai, perteneciente al Grupo ASPY, afirma que la demanda de terapias de pareja ha aumentado considerablemente durante los últimos años. “Los conflictos en las relaciones de pareja son la tercera causa más frecuente de visita al psicólogo seguida de la depresión y la ansiedad. Las parejas acuden a profesionales cuando su relación llega a un punto en el que ninguno ve una posible solución a sus problemas y nuestro trabajo consiste en buscar el camino que creemos más correcto para ambos. No todos los casos se resuelven con una reconciliación pero intentamos que sí de forma amistosa porque, sobre todo si hay hijos en común, quizás la pareja se haya acabado, pero el vínculo será para siempre”, afirma la psicóloga Valeria Duarte de Centre Emai.

No existe un perfil genérico de parejas que demanden estos servicios, aunque sí que hay una edad clave que diferencia los tipos de problema que tienen que afrontar. “Las parejas menores de 35 de años presentan sobretodo problemas de comunicación y también son muy frecuentes los temas de celos. Por el contrario, parejas mayores de 35 años acuden a profesionales con problemas más complejos de tratar y generalmente cuando el conflicto ya está muy avanzado, por lo que es más complicado solucionarlo. La presencia de hijos en la pareja retrasa la toma de decisiones, aguantado más tiempo en una relación que no funciona con el propósito de mantener la felicidad de sus hijos”, asegura Valeria.

“Muchas veces, la pareja sigue conviviendo, e incluso junta, después del nacimiento de un hijo, pero este hecho, por la dificultad que suele representar en nuestras vidas, suele ser un punto de inflexión que no todas las parejas pueden superar. Algo crítico ocurre con la llegada del hijo. Muchas mujeres dicen que, con el nacimiento del hijo común, encontraron a otro hijo, el propio padre, que no puede asumir su función paterna de la forma que ellas esperan”, explica.

Infidelidades, problemas sexuales o diferencias en la educación de los hijos son algunos de los principales conflictos que llevan a las parejas a acudir a terapia. “La convivencia diaria puede llegar a erosionar mucho una relación. El cansancio, el estrés, problemas laborales o económicos son algunos factores que influyen directamente en el día a día de las parejas y si no existe comunicación y voluntad positiva por ambas partes, puede derivar en una sucesión de silencios y situaciones tensas y desagradables. Además, los meses de octubre y noviembre es cuando más demanda de terapias de pareja hay debido a que ambos utilizan el periodo vacacional para pensar y darse cuenta de los problemas que existen entre ellos”, concluye la psicóloga.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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