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TIPS Y BELLEZA

¿Engordan los altramuces?

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¿Engordan los altramuces?
Foto: FRUTOS SECOS DEL CARMEN

Los altramuces son unas semillas procedentes de una planta llamada lupino, de color amarillo y ovaladas. Pertenecen a la familia de las legumbres, al igual que los garbanzos, las lentejas o las alubias.

Son una estupenda opción de aperitivo porque poseen un perfil nutricional rico y variado. Contienen una gran cantidad de proteínas vegetales: un puñado de altramuces contiene hasta 16 gramos, lo que los convierte en una alternativa proteica muy interesante para vegetarianos y veganos. La misma cantidad de altramuces aporta también 16 gramos de carbohidratos, entre los que se incluyen 5 gramos de fibra. Sin embargo, tienen poca grasa, apenas unos 3 gramos

Entre las vitaminas que aportan, están la vitamina B1, gracias a la cual las células pueden convertir los carbohidratos en energía que envían al cerebro y al sistema nervioso, y los folatos, muy importantes para mantener una buena salud cardiovascular.

Los altramuces son también una considerable fuente de minerales como el zinc o el magnesio, imprescindibles para mantener la salud de nuestros huesos y cartílagos.

¿Puedo comer altramuces si estoy a dieta?

Tenemos buenas noticias para ti porque, además de ser súper nutritivos, los altramuces son una de las legumbres que menos grasas aportan y menos calorías tienen. Además, dentro de los diferentes tipos de grasas que existen, las que aporta el altramuz son las insaturadas, la Omega 3, Omega 6 y Omega 9, las mejores para el corazón.

Diversos estudios médicos han demostrado que los altramuces no solo no engordan, sino que además tienen un efecto saciante, así que nos ayudan a controlar la cantidad de alimentos que ingerimos y de este modo nuestro peso.

Eso sí, tampoco abusemos de ellos porque si comemos mucha cantidad de altramuces podemos sufrir de hinchazón abdominal y flatulencias debido a su alto contenido en fibra.

Tampoco se aconseja consumirlos en caso de que padezcamos algún problema renal porque contienen mucho potasio y, del mismo modo, siempre debemos tener cuidado a la hora de consumirlos junto con otros medicamentos para el corazón, ya que tienen un alto contenido en sodio.

Otros beneficios para la salud

Los altramuces son un remedio natural contra la diabetes pues reducen el índice glucémico. También se recomienda su consumo a personas que tienen un índice de colesterol elevado porque, además de regular los niveles de azúcar en sangre, contribuyen a equilibrar los aminoácidos, favoreciendo la salud cardiovascular y previniendo enfermedades de corazón.

Su alto contenido de proteínas ayuda a la reparación de los tejidos del cuerpo, a nuestro sistema inmunológico y al crecimiento de las células.

Sus compuestos prebióticos regeneran la flora bacteriana, contribuyendo a una buena salud intestinal, y sus antioxidantes protegen a nuestras células del envejecimiento.

No te quedes en el aperitivo, añádelos a tus ensaladas o úsalos para crear cremas o sopas. También puedes prepararlos como sustitutivo de la soja y elaborar hamburguesas vegetales.

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Viajar hacia adentro, la tendencia que redefine el descanso

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Viajar hacia adentro, la tendencia que redefine el descanso
Viajar hacia adentro, la tendencia que redefine el descanso

Viajar hacia adentro ya no es una idea etérea asociada únicamente a prácticas espirituales. Es una respuesta concreta a una realidad evidente: estamos cansados de un cansancio que no se soluciona durmiendo más horas.

En este contexto, propuestas como un retiro wellness estructurado y con base profesional han dejado de ser algo alternativo para convertirse en una herramienta real de salud preventiva. El descanso está cambiando de significado, y con él, nuestra manera de viajar.

Durante años entendimos las vacaciones como una vía de escape. Cambiar de entorno era suficiente. Hoy sabemos que no siempre lo es. Podemos pasar una semana en un destino paradisíaco y volver con la sensación de no haber descansado de verdad. El cuerpo regresa a casa, pero la mente nunca se fue.

El agotamiento silencioso de la vida moderna

El problema no es solo la carga de trabajo. Es el ritmo constante de estímulos, la hiperconectividad, la dificultad para sostener la atención en una sola cosa. Nuestro sistema nervioso vive en un estado de activación permanente que termina afectando al sueño, a la digestión, al estado de ánimo y a la capacidad de concentración.

Muchos pacientes y lectores con los que trabajo describen la misma sensación: “no paro, pero tampoco avanzo”. Se sienten funcionales, pero no vitales. Cumplen con sus responsabilidades, pero han perdido energía y claridad.

Viajar hacia adentro surge precisamente como antídoto frente a esta inercia. No propone hacer más cosas, sino hacer una pausa consciente. Y esa pausa, cuando está bien guiada, tiene efectos medibles en la salud.

De la evasión a la regulación del sistema nervioso

El verdadero descanso no depende solo del entorno, sino del estado fisiológico en el que nos encontramos. Si el sistema nervioso está en modo alerta, el cuerpo no activa sus mecanismos de reparación.

Por eso, las experiencias de bienestar bien diseñadas incorporan técnicas que favorecen la regulación: respiración consciente, actividad física adaptada, hidroterapia, contacto con la naturaleza y asesoramiento nutricional. No son elementos decorativos, son intervenciones que influyen directamente en procesos hormonales y metabólicos.

Cuando reducimos el estrés sostenido, mejora la calidad del sueño, se estabiliza el apetito y disminuyen los niveles de inflamación asociados al estilo de vida moderno. No es una percepción subjetiva, es fisiología.

El auge del turismo de bienestar con base científica

El crecimiento del turismo de bienestar responde a una demanda cada vez más informada. El viajero actual no busca promesas vacías, busca credibilidad. Quiere saber quién está detrás del programa, qué formación tiene el equipo y cuál es el enfoque terapéutico.

Aquí es donde se produce la diferencia entre una escapada relajante y una experiencia transformadora. Un programa serio parte de una evaluación individualizada y establece objetivos realistas. Puede centrarse en pérdida de peso, detoxificación, mejora metabólica, gestión del estrés o prevención del envejecimiento prematuro, pero siempre desde un enfoque integrativo.

En España contamos con referentes consolidados en este ámbito. Palasiet Wellness Clinic & Thalasso, en Benicasim, es uno de los espacios que mejor representa esta evolución del sector. Con una larga trayectoria en el campo del bienestar, combina la experiencia clínica con la hospitalidad de un hotel especializado. Su propuesta no gira en torno a modas, sino a programas estructurados que integran medicina preventiva, nutrición clínica, actividad física personalizada y terapias basadas en el medio marino.

La talasoterapia, uno de sus pilares, no es solo una experiencia sensorial. El uso terapéutico del agua de mar y del entorno marítimo tiene efectos contrastados sobre la circulación, la relajación muscular y la regulación del estrés. A ello se suman tratamientos estéticos y servicios de medicina integrativa que completan un abordaje verdaderamente multidisciplinar.

Viajar hacia adentro es aprender a escucharse

Uno de los cambios más profundos que se producen en este tipo de experiencias es la recuperación de la escucha corporal. Muchas personas llegan desconectadas de señales básicas como el hambre real, la saciedad o el cansancio auténtico.

Cuando se crea un entorno protegido, sin prisas ni estímulos constantes, esas señales vuelven a aparecer. El descanso se vuelve más profundo. La digestión mejora. La mente deja de saltar de un pensamiento a otro con tanta intensidad.

No se trata de aislarse del mundo, sino de generar un espacio temporal donde priorizar la salud. Esa es la diferencia esencial. El viaje deja de ser un paréntesis y se convierte en un punto de inflexión.

Beneficios que trascienden la estancia

Los efectos de viajar hacia adentro no se limitan a los días de estancia. Cuando el proceso está bien acompañado, la persona regresa con herramientas concretas.

Aprende a estructurar mejor sus comidas.
Comprende la importancia del descanso nocturno.
Integra rutinas de movimiento realistas.
Identifica con mayor claridad las fuentes de estrés.

Este aprendizaje es clave para cumplir con los principios de la salud preventiva. No hablamos de soluciones mágicas, sino de educación y coherencia. Esa es la base de cualquier mejora sostenible.

El nuevo lujo es la energía

En el pasado, el lujo estaba asociado a la exclusividad material. Hoy, el verdadero lujo es tener energía al final del día. Es dormir profundamente. Es levantarse con claridad mental.

Viajar hacia adentro redefine el descanso porque lo vincula con resultados tangibles: equilibrio emocional, mejora metabólica, regulación del estrés. Es una inversión en calidad de vida.

El perfil del viajero también está cambiando. Ya no busca solo experiencias para contar, sino estados internos que sostener. Quiere volver distinto, no solo con recuerdos, sino con mayor estabilidad y bienestar.

Una tendencia que ha llegado para quedarse

No estamos ante una moda pasajera. El aumento de problemas relacionados con el estrés, el insomnio y los desequilibrios metabólicos hace que la prevención cobre cada vez más relevancia. En este escenario, el turismo de bienestar se posiciona como una herramienta complementaria a la atención sanitaria tradicional.

Viajar hacia adentro es, en esencia, un acto de responsabilidad personal. Implica reconocer que el descanso no es un premio ocasional, sino una necesidad biológica. Y que dedicar tiempo a regular el cuerpo y la mente no es un lujo superficial, sino una decisión estratégica.

El viaje más transformador no siempre exige recorrer grandes distancias. A veces basta con elegir un entorno adecuado, un equipo profesional cualificado y la disposición sincera de parar. Cuando eso ocurre, el descanso deja de ser una pausa y se convierte en un nuevo punto de partida.

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