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¿Se debe usar agua del grifo para la cafetera?

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agua del grifo para la cafetera
PEXELS

Si utilizas agua del grifo para tu cafetera de cápsulas, la cal del agua se irá acumulando poco a poco en ella deteriorando las conducciones y haciendo que deje de funcionar. Alarga la vida de tu cafetera limpiándola regularmente. OCU nos da los detalles.

Agua del grifo para la cafetera: qué pasa

Si utilizas agua del grifo en tu cafetera de cápsulas, la cal del agua se irá acumulando poco a poco en ella y la irá deteriorando hasta que deje de funcionar.

Usar un agua mineral baja en cal puede ayudar mucho a mantenerla en buenas condiciones, pero si usas el agua del grifo, para mantener la cafetera en un estado óptimo y alargar su vida, es recomendable utilizar cada cierto tiempo un sistema antical del que todas estas máquinas de cápsulas disponen. La frecuencia de la descalcificación dependerá de cuánto uses la cafetera y de la dureza del agua de la zona en la que vives.

mapa nivel de dureza agua en España

¿Qué se usa para descalcificar una cafetera?

El sistema de descalcificación varía de un aparato a otro, pero el proceso es similar y muy sencillo. Lo primero que hay que hacer es disolver unos polvos o una pastilla en el depósito del agua de la cafetera, y luego utilizar la cafetera de la misma manera que si se preparara un café pero sin poner cápsula. Así se eliminará la cal acumulada en las tuberías de la máquina.

Tras la descalcificación, y antes de preparar un café, es recomendable fregar a fondo el depósito del agua de la cafetera y hacerla funcionar de nuevo sin cápsula varias veces. Así nos aseguraremos de que no quedan restos del producto usado para descalcificar.

Además de los productos específicos de descalcificación de los sistemas de cada marca, también podemos encontrar en el mercado productos universales, por ejemplo,  Entkalker de WodoClean, que es compatible con sistemas  Delonghi, Dolce Gusto, Nespresso y Senseo, o las pastillas para descalcificar cafeteras de Bosch.

Cómo descalcificar cafeteras Nespresso

Nespresso dispone de un kit de descalcificación de cafeteras líquido, a la venta en las tiendas Nespresso. A través del club Nespresso se pueden configurar alertas de correo electrónico y SMS, en función de las cápsulas compradas en la tienda oficial, para así saber cuándo debemos descalcificar la cafetera.

  • Precio: Entre 12 y 15 euros, dependiendo del modelo de cafetera.

Cómo descalcificar cafeteras Dolce Gusto

El kit de descalcificación de las cafeteras Dolce Gusto se compone de dos sobres para dos usos y, aunque se recomienda utilizarlo cada tres o cuatro meses, dependerá de la dureza del agua que se use. El kit también incluye una aguja de limpieza, un test para determinar la dureza del agua e instrucciones para hacer el proceso en cada modelo de máquina Dolce Gusto.

  • Precio: 7 euros.

Cómo descalcificar cafeteras Tassimo

El sistema de descalcificación de las cafeteras Tassimo de Bosch, denominado “pastillas para desincrustrar”, además de limpiar la cal, elimina posibles residuos y restos de calcio acumulados en la cafetera. La propia máquina indica cuándo hay que limpiarla.

  • Precio: 13,16 euros.

Cómo descalcificar cafeteras Senseo

El sistema de descalcificación de las cafeteras de cápsulas Senseo de Philips puede adquirirse en dos formatos, para dos o cuatro procesos.

  • Precio: 7 euros la versión para dos procesos y 13 euros la versión para cuatro.

Ojo a otras maneras de descalcificar

Vinagre para eliminar la cal

Hay también remedios caseros para descalcificar cafeteras, como el vinagre o el bicarbonato.

El uso vinagre (ácido acético) como líquido descalcificador es muy popular, pero los principales fabricantes no se hacen responsables de cómo el usuario aplique los remedios caseros, sobre todo, si en sus manuales de uso indican explícitamente que no se realice la descalcificación con este producto.

El principal riesgo de usar vinagre es la corrosión de los elementos internos fabricados con aluminio y la posibilidad de que no se elimine por completo y los cafés tengan un regusto avinagrado.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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