Síguenos

Salud y Bienestar

Ojo con las barritas de proteínas: estas tres son las que se salvan de un estudio

Publicado

en

barritas de proteínas
Barritas de proteínas-ARCHIVO FREEPIK

Un análisis de 20 barritas de proteínas realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) confirma su elevado aporte de proteínas, pero también que se trata de productos ultra procesados y poco saludables.

La cantidad de proteína es en general alta y puede llegar a los 27 gramos para una barrita de 45 gramos de peso, aunque varía mucho según la marca. Las diferencias se deben tanto a la concentración de proteína como al tamaño de la barrita, que oscila entre los 30 y los 70 gramos según la marca, de ahí que para este alimento sea especialmente recomendable consultar en la etiqueta el aporte nutricional de proteína por 100 gramos.

Más de la mitad de las barritas emplean proteínas de origen lácteo, que destacan por su alto valor biológico. También hay productos a base de proteína vegetal o de colágeno. Y curiosamente, algunas marcas empiezan a incorporar también proteínas de insectos, aunque de momento la oferta es escasa.

Son productos poco saludables

En cualquier caso, OCU advierte que las barritas de proteínas analizadas son productos poco saludables. Empezando por su excesivo procesado: hay marcas con hasta 8 aditivos diferentes, sobre todo emulgentes, humectantes y edulcorantes; al tiempo que incorporan ingredientes poco deseables como los hidrolizados, los aromas y los jarabes de glucosa. Además, tienen un perfil nutricional muy mejorable: son productos con un exceso de grasas saturadas y azúcares (o edulcorantes, que es igualmente negativo). Solo 6 de las 20 barritas tienen un perfil nutricional al menos aceptable.

En definitiva, las barritas de proteínas no son productos especialmente recomendables o necesarios. Según la Organización Mundial de la Salud, los europeos ingerimos más proteínas de las que necesitamos; proteínas que, además, podemos obtener de otros alimentos más sanos y baratos, como el pollo o los lácteos. No obstante, si algún deportista quiere aprovechar la comodidad de llevar consigo estas barritas para reforzar, eventualmente, su aporte de proteínas, las mejores según OCU son:

Powerbar Protein+Low in sugars. Precio: 1,43 €/35g. Cantidad de proteína: 10 g por barrita. La única barrita que obtiene un valor nutricional bueno, si bien sigue siendo un producto muy procesado.

Nutrisport Low carbs High protein bar. Brownie. Precio: 2,37 €/60g. Cantidad de proteína: 20 g por barrita. Con un precio en la media del análisis, un etiquetado bastante completo y un aprobado en la valoración de nutrientes.

Corny 30% protein. 0% azúcares añadidos. Chocolate. Precio: 1,85 €/50g. Cantidad de proteína: 15 g por barrita. La mejor relación calidad/precio por kilo y logra una valoración aceptable en la escala saludable de OCU.

¿Cuántas barritas se pueden tomar al día?

Las personas con una elevada actividad física necesitan consumir una mayor cantidad de proteínas para reparar el desgaste muscular, al igual que quienes quieren aumentar su masa muscular.

Salvo excepciones (personas con dietas hipocalóricas o atletas profesionales), una dieta equilibrada aporta proteína suficiente para cubrir ese desgaste, por lo que no es necesario recurrir a complementos proteicos. El consumo de barritas es una opción cómoda para consumir proteínas, pero es prescindible.

¿Cuándo deben tomarse?

Las barritas proteicas se consumen con el objetivo de reparar el desgaste muscular producido por la actividad deportiva intensa, por lo que suelen consumirse después del entrenamiento. Opcionalmente, se pueden consumir como un snack entre horas.

¿Qué beneficios aportan las barritas?

El consumo de barritas proteicas implica un aporte extra de proteína en la dieta. El principal beneficio de estos productos es la comodidad. Sine embargo, dado que son productos muy procesados y con un perfil nutricional poco saludable, recomendamos que se consuman de manera ocasional.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Salud y Bienestar

Estos pequeños hábitos diarios pueden alargar tu vida, según la ciencia

Publicado

en

hábitos diarios pueden alargar vida
Caminar unos minutos más al día es una de las sencillas actividades con beneficios significativos, según uno de los estudios. / Pexels

Los resultados de dos nuevos trabajos científicos apuntan a que no hacen falta cambios drásticos para mejorar la salud: incluso ajustes mínimos en la rutina diaria pueden reducir el riesgo de muerte y aumentar los años de vida saludable. Caminar unos minutos más, dormir un poco mejor o añadir medio plato de verduras son ejemplos de hábitos sencillos con efectos significativos, según estas investigaciones.

Aunque ambos estudios son observacionales y no establecen causalidad directa, sus conclusiones señalan estrategias más realistas y alcanzables para mejorar la salud pública, alejadas de planteamientos extremos o difíciles de mantener en el tiempo.

Cinco minutos más de actividad física ya reducen la mortalidad

El primer estudio, publicado en The Lancet, analizó datos de más de 135.000 adultos en Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido durante un periodo de ocho años. Los investigadores calcularon el impacto poblacional de pequeños incrementos en la actividad física moderada —como caminar a 5 km/h— y de la reducción del tiempo sedentario.

Solo cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos.

Los resultados son especialmente llamativos: añadir únicamente cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos. Si el incremento alcanzara los diez minutos diarios, la reducción de la mortalidad se elevaría hasta el 15 %.

En paralelo, disminuir media hora diaria de sedentarismo se asocia con un 7 % menos de mortalidad, mientras que reducir una hora completa se vincula con una disminución del 13 %.

El beneficio es mayor entre las personas menos activas, lo que refuerza la idea de que cualquier movimiento cuenta. Los autores subrayan que no es imprescindible cumplir estrictamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para obtener beneficios y reclaman más estudios con dispositivos de medición en países de ingresos bajos y medios.

Caminar 7.000 pasos al día reduce el riesgo de enfermedades crónicas, deterioro cognitivo y muerte.

El poder de combinar hábitos saludables

El segundo trabajo, publicado en eClinicalMedicine —revista del grupo The Lancet Discovery Science—, se centró en casi 60.000 participantes del UK Biobank y evaluó cómo interactúan tres factores clave: sueño, dieta y ejercicio.

El modelo estadístico desarrollado por los investigadores sugiere que, para quienes presentan los peores hábitos, mejoras mínimas en los tres ámbitos —por ejemplo, cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras— podrían añadir un año de vida.

Para quienes tienen peores hábitos, mejoras como cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras podrían añadir un año de vida.

La combinación óptima, definida como dormir entre siete y ocho horas, realizar más de 40 minutos de actividad moderada diaria y mantener una dieta saludable, se asocia con hasta nueve años extra de vida y salud.

Los investigadores destacan que el efecto conjunto de estos hábitos es mayor que la suma de cada comportamiento por separado, lo que refuerza la idea de promover cambios pequeños pero sostenidos como una estrategia eficaz y realista para mejorar la salud de la población.

Un enfoque más accesible para la salud pública

Ambos estudios coinciden en que las recomendaciones basadas en pequeños ajustes cotidianos pueden tener un impacto relevante a nivel poblacional. Frente a mensajes que exigen transformaciones radicales del estilo de vida, estos trabajos respaldan un enfoque más accesible, progresivo y fácil de mantener en el tiempo.

Referencia

Ekelund et al. “Deaths potentially averted by small changes in physical activity and sedentary time: an individual participant data meta-analysis of prospective cohort studies”. The Lancet 2026

Fuente

SINC

Derechos: Creative Commons

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo