Síguenos

Sucesos

Un Policía Local de Benidorm salva a una niña atragantada por una gominola

Publicado

en

Benidorm niña atragantamiento gominola

Un acto heroico en Benidorm: Policía local rescata a una niña de tres años

En un impactante incidente ocurrido en Benidorm (Alicante), la rápida actuación de un agente de la policía local salvó la vida de una niña de tres años que se había atragantado con una gominola. La pequeña dejó de respirar mientras caminaba por la calle, lo que generó un momento de angustia para los presentes.

La intervención de los agentes y su entrenamiento en primeros auxilios

Afortunadamente, una patrulla de proximidad se encontraba en la zona y uno de los policías, entrenado en primeros auxilios, acudió de inmediato al rescate. Con decisión y conocimiento, el agente aplicó las técnicas necesarias para que la niña expulsara la gominola y recuperara la respiración normal.

El agradecimiento de la policía local en redes sociales

El emocionante rescate no solo fue celebrado por la familia de la niña, sino también por los propios agentes. En las redes sociales, la Policía Local de Benidorm compartió su alegría y alivio:

«Esa espectacular sonrisa de nuestra nueva ‘super amiga’ nos da un buen ‘chute’ de energía para seguir haciendo lo que más nos gusta: proteger a las personas.»

Este heroico suceso pone de manifiesto la importancia del entrenamiento en primeros auxilios y la rápida respuesta de las fuerzas de seguridad.

 

¿Qué hacer si un niño se atraganta? Guía de primeros auxilios

Cuando un niño se atraganta, actuar de inmediato puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. A continuación, se describen los pasos esenciales que debes seguir si te encuentras en una situación similar.

Evaluar la situación

  • Mantén la calma. Si el niño está tosiendo, anímale a seguir haciéndolo, ya que es la mejor forma de expulsar el objeto.
  • Si no puede toser, hablar o respirar, significa que el bloqueo es grave y debes actuar de inmediato.

Maniobra de Heimlich para niños mayores de un año

Si el niño no puede respirar, toser ni emitir sonidos, es momento de aplicar la maniobra de Heimlich:

  1. Colócate detrás del niño. Rodea su cintura con tus brazos.
  2. Haz un puño con una mano y colócalo justo por encima del ombligo.
  3. Con la otra mano, agarra el puño y realiza compresiones rápidas hacia arriba y adentro. Repite hasta que el objeto sea expulsado.

Maniobra de primeros auxilios para bebés (menores de un año)

En bebés, la técnica es diferente:

  1. Sujeta al bebé boca abajo sobre tu antebrazo, sosteniendo su cabeza y cuello.
  2. Da cinco golpes firmes entre los omóplatos con la palma de la mano.
  3. Si no funciona, voltea al bebé boca arriba y aplica cinco compresiones en el pecho con dos dedos, justo en el centro del pecho, debajo de los pezones.
  4. Repite los pasos hasta que el objeto sea expulsado o llegue ayuda médica.

Llamar a emergencias

Si las técnicas no funcionan o el niño pierde el conocimiento, llama inmediatamente al 112 o a los servicios de emergencia locales. Mientras llegan, sigue aplicando los primeros auxilios.

Prevención del atragantamiento en niños

  • Corta los alimentos en trozos pequeños. Gominolas, uvas, frutos secos y salchichas son los alimentos más peligrosos.
  • Evita que los niños hablen o jueguen mientras comen.
  • Supervisa a los niños pequeños mientras comen o juegan con objetos pequeños.

Actuar rápido y con calma es esencial para salvar una vida en caso de atragantamiento.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Sucesos

El jurado declara culpable al único acusado del crimen del canónigo de València, cometido junto a otra persona

Publicado

en

muerte cura Valencia
El acusado del crimen del canónigo de la Catedral de València en enero de 2024 - EUROPA PRESS

El tribunal popular considera probado que el crimen fue planificado, con alevosía, y que el acusado participó en el robo y uso fraudulento de las tarjetas de la víctima.

Un jurado popular ha declarado culpable de asesinato al único acusado por la muerte del canónigo de la Catedral de València, ocurrida en 2024, al considerar que actuó de común acuerdo con otra persona no identificada dentro de un plan previamente diseñado para acabar con la vida de la víctima y apropiarse de sus bienes.

El fallo, adoptado por siete votos frente a dos, concluye que el acusado participó de forma decisiva en el crimen, aunque no fuera el autor material de la asfixia que provocó la muerte del religioso, Alfonso, de 79 años.

Asesinato planificado y con alevosía

Según el veredicto, la muerte no fue accidental y se produjo por asfixia, en un contexto en el que la víctima no pudo defenderse debido a su edad y condición física. El jurado aprecia alevosía, al considerar que el ataque se llevó a cabo de manera sorpresiva y premeditada.

La resolución sitúa al acusado en el lugar y en el momento del crimen, basándose en el análisis del posicionamiento de los teléfonos móviles tanto de la víctima como del procesado.

Robo con violencia y estafa continuada

Además del asesinato, el jurado ha declarado probado por unanimidad que el acusado y su cómplice se apoderaron de tarjetas bancarias y comerciales del canónigo con el objetivo de obtener beneficios económicos.

El acusado realizó compras y gastos con una tarjeta bancaria por un valor superior a 2.300 euros, además de varias adquisiciones con una tarjeta comercial. En el momento de su detención, los agentes le intervinieron 875 euros en efectivo, procedentes de extracciones realizadas con dichas tarjetas.

La versión del acusado

Durante el juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de València, el acusado se declaró inocente del homicidio y negó haber estado en el domicilio de la víctima. Sí reconoció haber utilizado las tarjetas, aunque aseguró que se las entregó un tercero no identificado y que desconocía que el canónigo hubiera fallecido.

Las investigaciones policiales no hallaron huellas ni ADN del acusado en la vivienda, aunque sí restos genéticos y huellas pertenecientes a personas no identificadas.

Fiscalía pide 28 años de prisión

Tras el veredicto, la Fiscalía mantiene su petición de 28 años de cárcel, repartidos entre el delito de asesinato, el robo con violencia y la estafa continuada. La acusación sostiene que el procesado tuvo una participación directa y determinante en un crimen que califica de especialmente grave.

Por su parte, la defensa ha solicitado la imposición de la pena mínima prevista por la ley. El jurado ha recomendado que no se concedan beneficios penitenciarios ni un eventual indulto, y el acusado permanece en prisión provisional a la espera de sentencia.

 

El hallazgo del cadáver del canónigo

El cadáver lo descubrió el portero, que reside en el edificio y que ha declarado en esta jornada. Según su versión, el día de los hechos abrió la portería a las 9.00 horas como de costumbre, y a los pocos minutos le llegó un mensaje del canónigo diciéndole que se iba a ausentar hasta el fin de semana. Le generó «duda» la forma en la que estaba escrito, pero no lo vio con «normalidad» porque tenía un apartamento en la playa de El Perelló.

Sobre las 11.15 horas se personó un amigo de Alfonso —decía que eran «como hermanos»— preocupado porque habían quedado para «una cosa importante» y no le cogía el móvil. Subieron y, tras llamar dos veces y no recibir respuesta, el portero abrió con la copia de las llaves que tenía.

Al girar la llave la puerta no estaba cerrada. Entró y, al asomarse al dormitorio, vio al canónigo tumbado boca arriba y la cama «revuelta, usada».
«Claramente vi que estaba muerto, lo vi como una especie de momia con la boca abierta, salí chillando en un estado de nervios muy grande», ha recordado.

Testimonio del portero: chicos vulnerables y conflictos frecuentes

El portero ha declarado que era «muy frecuente» que subieran chicos al piso del canónigo, en etapas «muchos», y que cuando Alfonso percibió que «los vecinos comenzaban a darse cuenta de que ocurría algo extraño», los citaba fuera del horario de portería.

En su mayoría eran personas «muy necesitadas», algunos con signos visibles de adicción a drogas, todos mayores de edad. Alfonso tenía «un carácter fuerte, complicado», y solía ir a buscarlos a la estación de autobuses o a la calle Bailén.

«Yo porque sabía torearlo a pesar del asco que me daba a mí por lo que estaba haciendo, pero los vecinos estaban hartos», ha afirmado.

Incidentes y testimonios de vecinos

El portero ha relatado numerosos episodios:

  • Jóvenes encerrados con llave cuando el canónigo salía

  • Conflictos por pagos de servicios sexuales

  • Amenazas de denuncia

  • Discusiones por dinero no abonado

Una vecina escuchó cómo Alfonso ofrecía dinero a cambio de sexo oral.
«Los vecinos estaban hartos, a ellos y a mí nos resultaba repugnante y doloroso», ha recalcado.

Incluso una vecina del anterior edificio advirtió:
«Que se preparen todos los vecinos porque lo que viene es muy fuerte. Es un sacerdote al que le gustan los chicos».

 

Alfonso López Benito-AVAN / A. Sáiz

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo