Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Betabloqueantes tras un infarto: un estudio español demuestra que ya no son necesarios en la mayoría de pacientes

Publicado

en

Betabloqueantes infarto
FREEPICK

Un estudio internacional coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha revolucionado el abordaje del tratamiento del infarto de miocardio. La investigación concluye que los betabloqueantes, recetados de forma rutinaria desde hace más de 40 años, no aportan beneficios en pacientes que han sufrido un infarto no complicado, es decir, cuando la función contráctil del corazón se mantiene conservada.

El estudio Reboot cambia las guías clínicas del infarto

Los resultados proceden del ensayo clínico Reboot, en el que han participado 8.505 pacientes de 109 hospitales en España e Italia. El trabajo, publicado en dos de las revistas médicas más prestigiosas —The New England Journal of Medicine y The Lancet—, se ha presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en Madrid.

“Nuestro trabajo va a cambiar el tratamiento del infarto en todo el mundo. Más del 80% de los pacientes con infarto no complicado reciben betabloqueantes al alta, pero no hay evidencia de que les aporten beneficio”, explica Borja Ibáñez, director científico del CNIC e investigador principal del estudio.

Por qué se recetaban betabloqueantes tras un infarto

Desde los años 80, los betabloqueantes se recetaban tras un infarto porque reducen la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el consumo de oxígeno del corazón, protegiéndolo frente a arritmias y complicaciones.

Sin embargo, con la llegada de tratamientos más efectivos como la angioplastia coronaria y la colocación de stents, que abren la arteria obstruida en cuestión de minutos, el papel protector de estos fármacos ha quedado obsoleto en muchos casos.

El CNIC ya lo adelantó en su polipíldora cardiovascular (que combina aspirina, un antihipertensivo y un medicamento para el colesterol), de la que se excluyeron los betabloqueantes por su cuestionada utilidad.

Beneficios de eliminar los betabloqueantes

Según el estudio Reboot, dejar de prescribir betabloqueantes de forma rutinaria tras un infarto no complicado supondrá:

  • Menos efectos secundarios: cansancio, bradicardia (ritmo cardíaco bajo) y disfunción sexual.

  • Mayor adherencia al tratamiento, al reducirse el número de pastillas diarias.

  • Ahorro económico para el sistema sanitario, al disminuir la prescripción innecesaria.

Un riesgo especial para las mujeres

Uno de los hallazgos más relevantes del ensayo es la diferencia en el efecto de los betabloqueantes según el sexo.

  • En las mujeres, el estudio encontró un mayor riesgo de muerte, reinfarto y hospitalización por insuficiencia cardiaca cuando recibían betabloqueantes en comparación con aquellas que no los tomaban.

  • En los varones, en cambio, no se detectaron estos efectos adversos significativos.

Este resultado pone de manifiesto la importancia de tener en cuenta el sesgo de género en las enfermedades cardiovasculares, algo históricamente poco considerado en la investigación clínica.

Una advertencia para los pacientes que ya los toman

A pesar de los resultados, los cardiólogos insisten en que nadie debe suspender por su cuenta la medicación.

“Si un paciente está leyendo esta información y toma betabloqueantes, no debe interrumpirlos sin hablar antes con su médico. Es el especialista quien debe decidir si mantenerlos o no en cada caso”, advierte Ibáñez.

El infarto en España: cifras y contexto

  • Cada año, alrededor de 70.000 personas sufren un infarto en España.

  • El 70% de los pacientes sobreviven con la función cardíaca intacta, el grupo donde los betabloqueantes no ofrecen beneficio.

  • Hasta ahora, más del 80% de los pacientes eran dados de alta con esta medicación.

Con los nuevos datos, se espera una actualización de las guías clínicas internacionales de cardiología, lo que cambiará la práctica médica en hospitales de todo el mundo.


Conclusión: un cambio histórico en el tratamiento del infarto

El ensayo Reboot marca un antes y un después en la cardiología. Los betabloqueantes dejan de ser necesarios para la mayoría de los pacientes que superan un infarto sin complicaciones, reduciendo riesgos, efectos adversos y costes.

Se trata de un cambio de paradigma comparable al que supuso en su día la introducción de los stents coronarios, y que impactará en la vida de miles de pacientes cada año.

 

 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

La primavera meteorológica comenzará con una dana tras un invierno con lluvias de récord 

Publicado

en

borrasca España
Peatones se protegen de la lluvia bajo sus paraguas. - María José López - Europa Press - Archivo

España iniciará este domingo 1 de marzo la primavera meteorológica con la llegada de una dana al suroeste peninsular, tras un invierno marcado por lluvias históricas y once borrascas de gran impacto. Entre el 1 de enero y el 25 de febrero, la España peninsular ha acumulado 234 litros por metro cuadrado (l/m²), el doble de lo habitual en este periodo.

Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se trata ya del conjunto enero-febrero más lluvioso desde 1996, a falta de contabilizar los últimos días del mes.


Un invierno con lluvias récord y embalses al 83%

El invierno meteorológico —del 1 de diciembre al 28 de febrero— ha dejado cifras excepcionales:

  • Diciembre fue húmedo, con 80 l/m² de media (109% del valor normal).

  • Enero se convirtió en el más lluvioso del siglo, con 119 l/m² (85% por encima del promedio).

  • Entre enero y febrero se han registrado 234 l/m² en la España peninsular.

El impacto se refleja en los embalses. Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), la reserva hídrica española alcanza el 83%, con 46.494 hectómetros cúbicos, la cifra más alta para esta semana de febrero en los últimos 39 años.

En total, once borrascas de gran impacto afectaron a España entre el 29 de diciembre y el 17 de febrero, situando la temporada muy cerca de batir el récord histórico registrado en 2023-2024.


La primavera arrancará con una dana y lluvias en el oeste y centro

El portavoz de AEMET, Rubén del Campo, ha avanzado que el lunes —primer día completo de la primavera meteorológica— se espera una inestabilización de la atmósfera por la posible formación de una dana al suroeste peninsular.

Las precipitaciones no serán, en principio, de gran intensidad, pero se extenderán por el oeste y el centro de la Península, con mayores acumulados en Galicia y posibles tormentas en Andalucía occidental. También podría llover de forma débil en puntos del área mediterránea.

Si durante la primavera se produjeran nuevas borrascas o danas de gran impacto, la temporada 2025-2026 podría superar el récord histórico de sistemas nombrados en España.


Más de 100 l/m² en algunos puntos la próxima semana

El climatólogo Samuel Biener, de Meteored España, apunta que el descuelgue de la dana en el norte de África, acompañado de vientos de Levante, podría dejar lluvias y tormentas irregulares durante la próxima semana.

En Andalucía, Ceuta y zonas de la vertiente mediterránea se podrían superar los 50 l/m², e incluso alcanzarse los 100 l/m² en puntos especialmente expuestos. No obstante, los expertos insisten en que una dana no implica necesariamente lluvias torrenciales o catastróficas.


Previsión para marzo, abril y mayo: temperaturas por encima de la media

La predicción estacional de AEMET para marzo, abril y mayo de 2026 apunta a una alta probabilidad de que la temperatura media se sitúe en el tercil superior en toda España, especialmente en Baleares, el noroeste y el este peninsular.

En cuanto a precipitaciones, se prevé mayor probabilidad de valores por debajo de la media en el suroeste peninsular y Canarias. En el resto del país, la probabilidad es similar a la climatológica habitual.


¿Puede repetirse un tren de borrascas esta primavera?

Los modelos apuntan a la posible formación de bloqueos anticiclónicos en Groenlandia y Escandinavia, un patrón similar al observado este invierno. Dependiendo de su configuración, podría favorecer el paso de borrascas por el continente europeo.

Si estas circulan por el entorno de las islas británicas, afectarían sobre todo al norte peninsular. Si descienden de latitud, podrían provocar episodios más generalizados, como los vividos este invierno.

Además, la primavera es una época especialmente dinámica desde el punto de vista atmosférico. El chorro polar presenta mayores ondulaciones, lo que facilita la formación de danas y la alternancia entre periodos estables y episodios de lluvias moderadas o localmente intensas.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo