Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

VIDEO| Las lágrimas de los británicos de la Comunitat por la muerte de la Reina

Publicado

en

británicos de la Comunitat

Benidorm (Alicante), 8 sep (EFE).- Un intenso sentimiento de tristeza y de emoción han expresado la inmensa mayoría de los turistas británicos que este jueves apuran el final del verano en los hoteles de Benidorm (Alicante) y que han conocido la muerte de Isabel II en alguno de los muchos pubs que repartidos por esta capital turística de la Comunitat Valenciana a orillas del Mediterráneo.

Los británicos de la Comunitat

Centenares de británicos han seguido durante el día la última hora sobre el estado de Isabel II y la noticia del fallecimiento ha cogido a buena parte de ellos en los establecimientos hosteleros de Benidorm con los canales británicos en directo a través de las grandes pantallas, muchos de ellos con la BBC.

En ese momento, se han vivido escenas de conmoción con lágrimas en los ojos, abrazos y expresiones de lamento, a pesar de que eran conscientes del delicado estado de salud.

Benidorm es uno de los puntos donde más británicos hay en la provincia de Alicante, la zona de España con más residentes de ese país, con 75.263 según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2021.

Tras la provincia alicantina se sitúan Málaga (55.778), Barcelona (17.260), Almería (17.144) y Tenerife (15.144), mientras que por comunidades la primera es Andalucía, con 88.233, y la segunda es la valenciana, con 85.025.

La presidenta de la Asociación de Residentes Británicos en Benidorm, Karen Cowles, no ha podido ocultar a EFE el sentimiento de tristeza porque la Reina “ha sido un pilar en nuestras vidas” y ha asegurado que todos los miembros del colectivo con los que podido hablar sienten la pérdida “como propia”.

“Ella ha sido la abuela de todos y una mujer ejemplar en la vida de nosotros porque todos hemos visto por lo que ha pasado en su vida y que jamás ha dicho una palabrota o ha roto ha llorar delante de la gente. Siempre ha actuado con total equilibrio, seguridad y cariño”, ha explicado.

Las lágrimas de los bitánicos:

La representante de los británicos del principal destino turístico de la Comunitat Valenciana ha relatado que «de pequeña observaba a mi abuela que admiraba y adoraba a la Reina».

«Si la Reina hablaba por televisión ella se emocionaba y nos mandaba callar a todos: Recuerdo que mi abuela se vestía y peinaba como ella. Era una buena referencia para toda una generación que vivió la Guerra. Esta pérdida nos lleva a muchos a nuestra infancia”, ha comentado.

Cowles ha sostenido que los británicos que se hallan fuera de su país tienen «ahora mismo nuestro corazón y nuestra mente allí». «Estamos todos pegados a las noticias de la televisión y llamando a nuestros familiares. Aquí hay una gran comunidad británica que se apoya porque uno lleva su historia a donde vive y ahora sentimos que estamos con nuestro país, y eso nos hace más fuertes”, ha subrayado.

El ayuntamiento de Benidorm se plantea organizar algún acto de duelo durante la jornada de mañana, debido al peso de la población británica en la localidad.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo