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CaixaBank alerta sobre las inversiones fantasma que te pueden dejar sin ahorros

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Este es el importante aviso de Caixabank a su clientes

CaixaBank han mandado un mensaje de alerta todos sus clientes con respecto a las denominadas ‘inversiones fantasma’.

Este tipo de inversiones pueden provocar que muchas personas pierdan todos sus ahorros, en vez de lograr una rentabilización, como piensan de forma inicial.

Debido a que los bancos centrales han aumentado los tipos de interés, son muchos los usuarios que buscan productos financieros para rentabilizar sus ahorros.

Esta circunstancia idílica la aprovechan los ciberdelincuentes para estafar a los ciudadanos a través de falsas inversiones o ‘inversiones fantasma’.

¿En qué consiste la estafa?

El fraude consiste en una estafa telefónica, en la que los ciberdelincuentes se hacen pasar por gestores de inversión o ‘brókers’, y se ponen en contacto con potenciales víctimas.

De esta forma, ofrecen productos de alta rentabilidad en los que invertir sus ahorros. Esta práctica ha aumentado con las criptomonedas.

CaixaBank explica que una vez que han conseguido la atención de la víctima, le facilitan un número de cuenta bancaria en el que ingresar una pequeña cantidad, como unos  200 euros.

El objetivo de esta supuesta inversión es que el «bróker» comience a mover el dinero para rentabilizarlo.

«En ese momento, comparten con la víctima un usuario y contraseña para que pueda seguir la evolución de su inversión a través de una app que ha de descargarse en el móvil o de una web falsa. La referencia de esta aplicación le llegará a través de un enlace que envíen por mail o desde una web falsa», informan los profesionales de CaixaBank.

Los ciberdelincuentes manipulan a la víctima para hacerles ver que su inversión ha conseguido una rápida rentabilidad.

Es entonces cuando solicitarán una mayor cuantía de dinero a la víctima. Finalmente, cuando la víctima quiera recuperar sus ingresos ya no será posible, debido a que el ciberdelincuente cortará la comunicación.

Cómo evitar la estafa

Cada vez son más habituales este tipo de ‘inversiones fantasma’ y pueden provocar que muchas personas pierdan todos sus ahorros.

Por eso, desde CaixaBank alertan a todos los ciudadanos ante este tipo de situaciones.

Además, en muchas ocasiones esta estafa no acaba aquí.

Los expertos de CaixaBank informan que «hay víctimas que reciben la llamada de un supuesto bufete de abogados o de la policía indicándoles que les ayudarán a recuperar el dinero robado, pero previamente tienen que pagar una cantidad determinada de dinero por sus servicios. Cuando la víctima desembolsa la cantidad que le han pedido, los supuestos abogados o policías, desaparecen».

CaixaBank enumeran una serie de recomendaciones útiles:

  • Antes de hacer cualquier inversión, del tipo que sea, utiliza el sentido común. Si otra persona se pone en contacto contigo transmitirá sensación de urgencia, por lo que debes sospechar.
  • Desconfía de llamadas telefónicas, anuncios o personas que ofrecen una rentabilidad alta de inversión en un corto periodo de tiempo.
  • No facilitar claves secretas o datos bancarios a través de correo electrónico, mensaje de texto o teléfono móvil, aunque el destinatario tenga una apariencia fiable.

Finalmente, también se debe evitar la descarga de programas informáticos de fuentes desconocidas. Este tipo de programas pueden instalar un ‘malware’ en el dispositivo y conseguir claves de seguridad o datos bancarios.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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