PORTADA OFFICIAL PRESS
Caso Esther López: Así se defiende Óscar de las últimas acusaciones
Publicado
hace 4 añosen

Nueve meses después del hallazgo del cadáver sigue sin conocerse las causas de la muerte de Esther López y qué persona o personas movieron el cuerpo de la joven de Traspinedo.
Ya son varios meses desde que Esther López falleció y la investigación continúa para esclarecer lo que ocurrido.
Novedades apuntan a Óscar
Las últimas novedades en el caso. Se ha conocido que un peritaje determinó que el vehículo del principal sospechoso, Óscar S., fue manipulado dos veces.
Esta información puede suponer un vuelco en la investigación, ya que la magistrada del caso le confiscó el coche al acusado y ordenó el análisis de la centralita, pese a que la letrada de éste pidió la devolución del vehículo.
Según las investigaciones la manipulación de los datos del coche debieron producirse por un técnico especializado posteriormente a la muerte de la joven, los días 1 de febrero y 2 de abril, lo que “hace imposible recabar información sobre el hecho investigado”, afirman fuentes judiciales.
Esto dificulta la investigación, ya que no se puede conocer el itinerario y recorrido que realizó el sospechoso la noche del crimen y los días siguientes.
El sospechoso niega haber manipulado la centralita de su coche
Desde hace días la jueza del Juzgado de Instrucción Número 5 de Valladolid ya tiene en su poder uno de los que se consideraba informes esenciales para resolver el caso de la desaparición y muerte de Esther López, el informe del perito tras el estudio de la centralita del coche de Óscar S., el principal sospechoso.
En dicho escrito el perito de la SEADA, en su apartado de conclusiones, aseguraba que mediante la diagnosis realizada de los sistemas electrónicos del vehículo, se determinaba que “existe un primer borrado de eventos y averías” el día 1 de febrero de 2022, cuatro días antes de que apareciera el cadáver de la joven de 35 años en una cuneta de la N-122.
Confirma que se realiza “un segundo borrado de los eventos y averías intencionado” el 2 de abril a las 11.05 horas”.
La defensa del principal sospechoso del caso ha remitido a la jueza del caso un escrito, al que ha tenido acceso en el que asegura que estas “incidencias no han sido realizadas por su representado” en ninguno de los dos supuestos.
La abogada expone las razones basándose en que el día 1 de febrero, Óscar salió de su centro de trabajo en Valladolid, a las 13.30 horas, para ir a recoger a su hija al colegio a las 14.00 y que acudió en el T-ROC, junto a su madre.
Una vez allí esperó a que su hija saliera, coincidiendo en la puerta con B., la madre de la niña quien le entregó la carpeta para que por la tarde el padre la llevara a clases de inglés, asegura el escrito.
Facturas y SMS
Para justificar estos hechos se han aportado mensajes de SMS que la madre de la niña le envió a Óscar y éste a ella ese día.
Además se han aportado facturas de los teléfonos de uno y otra donde figuran los mismos con las horas de los envíos y los números de teléfono.
La abogada añade que el hecho se puso de manifiesto por parte de B, cuando en su declaración prestada ante la Guardia Civil el 2 de febrero de 2022 aporta unos SMS en los que podría confirmarse esto.
Por lo expuesto, la letrada suplica al juzgado que tenga por presentado este escrito con los documentos y las copias que se adjuntan de facturas y mensajes de SMS y que acuerde proceder conforme se solicita librando los oficios interesados.
¿Miente Óscar?
A pesar de negar los hechos, la tecnología, en este caso el móvil que Óscar lleva consigo demuestra que tras salir por la noche con Esther López, conduce su vehículo durante 30 minutos hasta una agencia de viajes, y abre con puntualidad el negocio familiar en el que trabaja desde hace cinco años.
A mediodía, Óscar sale de la agencia, y le envía un mensaje a su exmujer en el que le dice va a un centro comercial.
Además su móvil registra el verdadero destino de Óscar: un lavadero de coches.
Comparte esto:
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Relacionado
Te podría gustar
PORTADA OFFICIAL PRESS
Qué es el sistema LZB y por qué está bajo sospecha tras el accidente de tren en Toledo
Publicado
hace 11 horasen
28 octubre, 2026
El mecanismo de seguridad supervisa la velocidad de los convoyes y puede activar el frenado automático, pero todavía no se ha confirmado que fallara en la colisión ferroviaria de Urda.
El accidente ferroviario de Urda, en la provincia de Toledo, ha puesto el foco sobre los sistemas de seguridad que controlan la circulación de los trenes de alta velocidad. Mientras los investigadores trabajan para esclarecer las causas de la colisión entre un tren de Renfe y otro de Iryo, una de las cuestiones que se plantea es si los mecanismos de señalización y frenado automático funcionaron correctamente.
Entre los sistemas que centran la atención está el LZB, un mecanismo de protección ferroviaria que supervisa continuamente la velocidad y transmite información sobre las condiciones de circulación. Su función es ayudar a evitar situaciones peligrosas mediante la vigilancia de la marcha del tren y la intervención automática cuando se incumplen determinadas condiciones de seguridad.
Sin embargo, por el momento no se ha confirmado que el LZB estuviera averiado ni que su funcionamiento tuviera relación directa con el accidente de Toledo. Para determinarlo será necesario analizar los registros de los trenes, las señales recibidas y las órdenes de frenado ejecutadas antes de la colisión.
¿Qué es el sistema LZB de los trenes?
LZB son las siglas del término alemán Linienzugbeeinflussung, que puede traducirse como sistema de control de trenes mediante transmisión continua de información.
Se trata de una tecnología de protección ferroviaria que permite supervisar la circulación y comunicar al tren información relevante sobre las condiciones de la vía, los límites de velocidad y las restricciones que debe respetar.
El sistema combina equipos instalados en la infraestructura ferroviaria con dispositivos a bordo del convoy. En su configuración tradicional, la comunicación se realiza mediante un cable conductor situado a lo largo de la vía y antenas instaladas en el tren.
Gracias a esta información, el sistema puede calcular las condiciones de marcha permitidas y comprobar si el convoy respeta los límites establecidos. Si detecta que el tren supera la velocidad autorizada o incumple las condiciones de frenado, puede ordenar una intervención automática.
Su objetivo es añadir una barrera de seguridad frente a errores humanos, excesos de velocidad y determinadas situaciones de riesgo.
¿Puede el sistema LZB frenar un tren automáticamente?
Sí. Una de sus funciones esenciales es supervisar la velocidad y las condiciones de circulación para intervenir cuando el tren no cumple los parámetros de seguridad establecidos.
El sistema calcula, entre otros factores, la velocidad permitida y la distancia disponible para frenar. Si el conductor no responde de la manera requerida ante una restricción, el mecanismo puede activar el frenado automático.
No obstante, un sistema de protección ferroviaria no puede garantizar que se evite cualquier colisión en todas las circunstancias. Su capacidad para detener un tren depende de factores como la velocidad, la distancia disponible, el estado del convoy y el momento en que se detecta una situación peligrosa.
Por eso, para saber si el LZB podría haber evitado el accidente de Urda, será necesario reconstruir la secuencia exacta de los acontecimientos y comprobar qué información tenía disponible cada tren.
¿Qué ocurre si el LZB deja de funcionar?
La pérdida de un sistema de protección no significa necesariamente que un tren quede sin ninguna medida de seguridad. La circulación debe ajustarse a los procedimientos establecidos para esa situación, que pueden incluir limitaciones de velocidad, comprobaciones adicionales y autorizaciones específicas.
En relación con el accidente de Toledo, algunas informaciones han planteado la posibilidad de que se utilizara un procedimiento alternativo durante una interrupción del sistema. Sin embargo, todavía debe aclararse si se produjo realmente esa circunstancia, qué mecanismo de protección estaba activo y bajo qué condiciones se autorizó la circulación.
El ingeniero de Caminos José María Goicolea Ruigómez ha advertido de que no existe una confirmación concluyente de que el sistema automático fallara.
Por tanto, no puede afirmarse que una avería del LZB provocara el accidente. La investigación deberá determinar si el sistema estaba operativo, si recibió correctamente la información y si las órdenes de protección se ejecutaron como estaba previsto.
El sistema LZB y la seguridad de la alta velocidad en España
El LZB está asociado históricamente a la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, inaugurada en 1992, y ha sido utilizado en la protección de la circulación ferroviaria en España.
En las últimas décadas, la red española también ha incorporado el ERTMS (European Rail Traffic Management System), un sistema europeo diseñado para armonizar la señalización y la supervisión de los trenes entre países.
Ambas tecnologías responden al mismo objetivo general de reforzar la seguridad ferroviaria, pero presentan diferencias en su arquitectura y en la forma de transmitir y gestionar la información.
La tecnología concreta instalada en cada tramo y en cada tren resulta determinante para entender cómo se controla la circulación. Por ello, para esclarecer el accidente de Urda será necesario conocer qué sistemas estaban disponibles en el punto del siniestro y cuáles se encontraban activos en cada convoy.
Qué se sabe y qué falta por investigar sobre el accidente de Toledo
La investigación deberá responder a varias preguntas fundamentales: cómo circulaban los dos trenes antes de la colisión, qué señales recibieron sus sistemas de protección, si existieron restricciones de velocidad y qué órdenes de frenado se emitieron.
También será necesario comprobar si hubo incidencias técnicas, errores operativos o incumplimientos de los procedimientos de seguridad.
Hasta que se conozcan los resultados de las investigaciones, cualquier hipótesis sobre un fallo del LZB debe considerarse provisional. La existencia de un sistema automático de protección no demuestra por sí sola que funcionara mal ni permite atribuirle la responsabilidad del accidente.
El análisis de los registros técnicos y de las actuaciones de los responsables de la circulación será esencial para reconstruir lo ocurrido y determinar si se produjo algún fallo en la cadena de seguridad ferroviaria.
Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Comparte esto:
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Relacionado
Lo más leído
- Pablo Hernández respalda la suspensión de la Copa del Rey y advierte del peligro del Conquense para el CD Castellón
- Luís Castro muestra su solidaridad con las víctimas del accidente ferroviario de Toledo tras el aplazamiento del Levante UD en Copa del Rey
- Qué es el sistema LZB y por qué está bajo sospecha tras el accidente de tren en Toledo
- Última hora del accidente de tren en Toledo: al menos 68 muertos y 50 heridos graves
- Psicólogo o psiquiatra: cuándo acudir a cada profesional de la salud mental






Tienes que estar registrado para comentar Acceder