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Consumo

Cecotec, líder en el mercado del pequeño electrodoméstico, dona a los hospitales valencianos 500 productos valorados en 55.000 euros

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En tiempos de crisis es momento de ofrecer la mejor versión de uno mismo. Este es el propósito de CECOTEC, empresa valenciana que ha revolucionado el sector del pequeño electrodoméstico con su lema ‘tecnología para todos’, que se suma a la cadena de solidaridad que ha generado la insólita crisis sanitaria generada por el COVID-19.

Para ello, la firma ha donado a los hospitales de la Comunidad Valenciana un lote de cerca de 500 productos valorados en más de 55.000 euros. En base a las necesidades detectadas en colaboración con la Conselleria de Sanidad, entre los productos donados se encuentran cientos de cafeteras dotadas de las últimas innovaciones para agradar el paladar de los amantes del buen café así como cientos de microondas de gran capacidad, alta potencia, diversas funcionalidades y fácil manejo y ollas programables de gran capacidad.

El objetivo es poner estos artículos a disposición de los héroes de esta crisis del Coronavirus, el colectivo sanitario. Con ello, la intención es hacer más confortables las largas e intensas jornadas de trabajo que prestan los miles de sanitarios y personal de servicios que velan por la salud de todos los valencianos, así como reconocer la encomiable labor que están desarrollando.

“Ponernos a su servicio es una forma de mostrar nuestro agradecimiento. La sociedad nos ha ayudado a estar presentes en sus casas, en su día a día. Con esta iniciativa, queremos devolver el gesto facilitando la estancia diaria de todos los héroes que están en ‘primera línea’, luchando sin apenas descanso desde los centros hospitalarios y ayudarles a ‘sentirse’ como en casa en la medida de lo posible”, señala César Orts, CEO de la empresa.

Fruto de ese compromiso y responsabilidad social, CECOTEC ha puesto a disposición de las autoridades sanitarias la diversidad de su amplia oferta de productos. En esta línea, y en el ámbito de esta coyuntura excepcional, la marca ya trabaja en el desarrollo y adaptación de sus artículos en tecnologías que puedan contribuir a evitar la propagación del virus Covid-19.

Campaña de concienciación social

La firma, que sigue prestando servicio a través de su página online acercando a los consumidores productos ya necesarios en el día a día, ha lanzado una campaña de concienciación social para promover el lema #YoMeQuedoEnCasa entre sus consumidores y trabajadores.

Apelando a la creatividad de aquellos “héroes que se quedan en casa”, CECOTEC ha lanzado retos virales con diversos de sus productos de cuidado personal como máquinas de afeitar, cortapelos y rizadores; artículos de aspiración como los robots aspirador Conga; gama fitness e incluso ofrece la oportunidad de participar en la elaboración de un completo recetario online que se realizará con las mejores ideas culinarias elaboradas por los clientes con productos de cocina de la firma.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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