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Valencia

Dos mujeres condenadas a multa y alejamiento por amenazar a sanitarias del centro de salud de La Coma

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centro de salud la coma
Imagen de un centro de salud de València. EFE/ Ana Escobar/Archivo
La magistrada de guardia del Tribunal de Instancia de Paterna ha condenado a dos mujeres a una multa de 120 euros y seis meses de alejamiento por amenazar a sanitarias del centro de salud del barrio de La Coma.

Las detenidas fueron juzgadas por un delito leve de amenazas tras un acuerdo de conformidad entre la Fiscalía, las defensas y la Abogacía de la Generalitat. Según la sentencia, deberán pagar una multa de un mes con cuota diaria de cuatro euros y tienen prohibido acercarse a menos de 100 metros de las médicas y la enfermera denunciantes, así como comunicarse con ellas directa o indirectamente durante seis meses.

La Conselleria de Sanidad ha decidido cerrar de manera temporal los servicios de Pediatría y Medicina Familiar y Comunitaria en el centro de salud de La Coma, hasta encontrar una «solución estructural» que garantice la seguridad de los profesionales sanitarios y los pacientes. Durante este período, la atención se derivará al Centro de Salud Clot de Joan, según ha informado el conseller de Sanidad, Marciano Gómez.

Este incidente subraya la importancia de proteger al personal sanitario frente a amenazas y agresiones en su entorno laboral, un tema que sigue siendo prioritario para la administración sanitaria en la Comunitat Valenciana.

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Valencia

Ilusión y sacrificio en Alzira: jóvenes acampan días para reservar una VPO y cumplir el sueño de una vivienda propia

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Decenas de jóvenes y familias viven desde hace tres días frente a una inmobiliaria de Alzira, esperando turno para poder optar a una vivienda de protección oficial (VPO) en una promoción que ha generado una enorme expectación en la Comunitat Valenciana. La escena —personas sentadas con sillas, sacos y hamacas al raso para mantener su posición en la cola— refleja la crisis del acceso a la vivienda asequible y la ilusión de quienes buscan estabilidad y futuro.

La promoción, impulsada por una empresa constructora local, incluye 123 viviendas protegidas con precios asequibles que oscilan entre unos 119.000 y 140.000 euros, situándolas muy por debajo de los elevados precios del mercado libre que condenan a muchos a pagos de alquiler elevados sin perspectivas de obtener un hogar propio.

Colas que hablan de esperanza y frustración

Las personas que esperan turno destacan que han venido acompañadas por amigos o familiares, turnándose para descansar o cumplir sus obligaciones, sin perder la posición en la fila que se formó la mañana del pasado sábado. Muchos pagan el alquiler mes a mes —a menudo con pagos que superan los 700 euros— y ven en esta oferta una oportunidad única para construir un proyecto de vida estable con un piso de obra nueva.

El sistema de adjudicación será por orden de llegada, lo que ha motivado que algunos llegaran incluso días antes de que se abra el plazo de inscripción esta mañana, con la esperanza de poder elegir las viviendas más deseadas antes de que se agoten los turnos.

Emoción, expectativa y un problema más amplio

Entre quienes hacen cola no faltan historias humanas que ilustran la falta de alternativas habitacionales: jóvenes que han pasado años en alquiler y parejas que quieren formar una familia sin la incertidumbre de los precios del mercado, o personas mayores que esperan un futuro más seguro para sus hijos. La situación se ha convertido en tema de conversación en la ciudad y en numerosos medios, donde se percibe que esta promoción ha llegado como una luz de esperanza en un contexto donde muchas ofertas públicas similares son escasas o inexistentes desde hace décadas.

Responsables de la inmobiliaria promotora han mostrado su satisfacción por la enorme participación y han señalado que, aunque esperaban asistencia, no imaginaban que tantas personas se animarían a presentar su candidatura con tanta antelación.

¿Qué significa esta escena?

Lo que ocurre en Alzira es un síntoma de la crisis de vivienda asequible que vive España y, en particular, la Comunitat Valenciana, donde los precios de compra y alquiler continúan alejándose de las posibilidades económicas de amplios sectores de la población. La actitud de quienes esperan durante días para tener una oportunidad real de acceder a un hogar propio pone de manifiesto la urgencia social de medidas y políticas que amplíen la oferta de vivienda protegida y faciliten el acceso a la propiedad para jóvenes, familias y hogares con recursos limitados.

 

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