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Las ciudades con las tarifas de taxi más caras de España
Publicado
hace 2 añosen
San Sebastián, Ourense y Vitoria se convierten en 2024 en las ciudades con las tarifas de taxi urbano más caras de España. El municipio donostiarra se alza con la primera posición —después de estar varios años en diferentes posiciones del podio— mientras que Ourense entra por segundo año consecutivo en los primeros puestos. Vitoria vuelve al top 3 tras llevar desde 2021 fuera de él.
Así lo revela el estudio que FACUA-Consumidores en Acción ha realizado comparando los precios de este servicio en un total de 57 ciudades españolas, que también señala que Ceuta, Las Palmas de Gran Canaria, Cádiz y Huelva son las que tienen las tarifas más baratas. La capital gaditana, un año más, es la ciudad peninsular con los precios más bajos, empatando este año con Huelva. (Ver tablas).
El análisis de las tarifas en cada uno de los recorridos considerados en el estudio (carrera mínima o trayecto de 1 km, trayecto de 5 km y trayecto de 10 km, todos en horario diurno, nocturno y nocturno de fin de semana) arroja que las diferencias entre ciudades llegan a alcanzar el 328,0%, en la bajada de bandera diurna, mientras que se queda en un 244,8% en la nocturna.
Las ciudades con las tarifas de taxi más caras de España
Los precios de estas categorías oscilan, en el caso de día, entre los 1,10 euros de Ceuta y los 4,71 de San Sebastián. En el caso de la bajada de bandera en horario nocturno, las tarifas varían de entre los 1,45 euros de Castellón y los 5 euros que se pagan en Girona.
La asociación ha analizado las tarifas vigentes en abril de 2024 en 57 ciudades españolas, entre las que están todas las capitales de provincia, las dos ciudades autónomas, las capitales de comunidades autónomas que no son capitales de provincia y las ciudades que tienen mayor población que las capitales de sus provincias (Gijón, Jerez de la Frontera y Vigo). La subida media ha sido del 2,5%.
El estudio compara sistemas tarifarios complejos y diferentes entre sí. Así, encontramos que San Sebastián, la ciudad más cara, tiene una de las tarifas por kilómetro que se encuentra entre las más baratas (0,84 euros), sólo superada por ciudades como Cádiz, Ceuta y Huelva, municipios con precios tradicionalmente más bajos.
Por esta razón, FACUA ha basado su estudio en la simulación de nueve recorridos distintos en cada ciudad, a partir de los datos oficiales con las tarifas vigentes en 2024 en cada una de las ciudades incluidas en el estudio. En este sentido, se ha calculado y asignado una puntuación al precio de un recorrido de un kilómetro (o la carrera mínima tarificada en cada ciudad), otro de cinco y otro de diez kilómetros, en horario diurno, nocturno y de fin de semana.
Así, el importe medio de estos nueve recorridos costaría en San Sebastián un 66,8% más del precio que tendría en Ceuta.
La ciudad más barata
Según este estudio, San Sebastián es la ciudad, con 78 puntos (de un total de 90), donde el taxi es más caro, y Las Palmas de Gran Canaria y Ceuta (con 7 puntos ambas) donde es más barato. En esa clasificación, al municipio donostiarra le siguen Ourense (con 66 puntos), Vitoria (63), Lugo (61), Lleida (60), Pamplona (58), Gijón (57) Tarragona, Madrid y Oviedo (56 puntos las tres), Toledo (55) y Castellón (54).
Sorprende la caída de Tarragona hasta la octava posición, ya que en años anteriores siempre entraba en el top 3, pero es debido a que lleva manteniendo los mismos precios los últimos años, mientras muchas de las ciudades que la han adelantado han ido aumentando sus tarifas progresivamente. La irrupción de Ourense en la segunda posición se explica debido a la gran subida que aplicó a sus tarifas en 2023 —lo que la llevó a la primera posición el año pasado—.
En el extremo opuesto, tras Ceuta y Las Palmas de Gran Canaria aparecen como ciudades con las tarifas de taxi más barata en los diez primeros puestos Cádiz y Huelva (11 puntos), Melilla (13), Jerez de la Frontera (17), Almería (20), Guadalajara (21), Zaragoza (22), Jaén y Cuenca (23), Palma de Mallorca (24) y Huesca (26).
35 ciudades suben sus tarifas respecto a 2023
FACUA ha detectado que 35 de las 57 ciudades analizadas han subido sus tarifas en 2024 respecto de las que tenían el año anterior. La mayoría de las subidas son generalizadas, pero en algunos casos sólo se producen en alguna de las categorías. Es el caso, por ejemplo, de Alicante, que sólo ha subido el precio por kilómetro y la hora de espera.
Las mayores subidas, considerando los tres trayectos analizados por la asociación, se han producido en Santa Cruz de Tenerife —cuya subida se dispara nada menos que un 22,9%—, Pamplona (9,5%), Cádiz y Vitoria (ambas con un 7,5%).
El mayor incremento en el precio de la carrera mínima se ha producido este año igualmente en Santa Cruz de Tenerife, un 22,2% —todos los conceptos aplicables en esta ciudad se han incrementado en torno al 22%— en horario diurno. Le siguen Valencia (10,0%), Cádiz (7,7%) y Girona (6,1%).
La subida del precio por kilómetro influye igualmente en lo que le cuesta al usuario coger un taxi. En esa categoría, la mayor subida se ha producido una vez más en Santa Cruz de Tenerife (22,7%), seguida de Vitoria (9,9%), Valladolid (7,7%) y Cádiz (6,9%).
En horario nocturno, a la ciudad canaria (23,0%) le siguen igualmente Vitoria (9,9%) y Cádiz (7,7%), y continúa con Girona (5,8%).
De media, el precio por kilómetro se ha incrementado en un 2,5% en horario de día y en un 2,1% durante las horas nocturnas.
Carrera mínima del taxi
San Sebastián (5,96 euros), Lleida (5,18 euros) y Teruel (5,00 euros) repiten un año más como las ciudades donde la carrera mínima en horario diurno es más cara. De noche, San Sebastián se mantiene en el primer puesto (6,91 euros), pero Valencia se alza con la segunda posición (6, 50 euros) y León con la tercera (6,14 euros). De media, la carrera mínima los días laborables en horario diurno cuesta 3,87 euros, y de noche, 4,89.
Por contra, las ciudades más baratas en esta categoría son, en horario diurno: Zaragoza (2 euros), Ciudad Real (2,40 euros), Murcia (2,45 euros), Madrid (2,50 euros) y Pamplona (2,55 euros). De noche, se trata de Barcelona (2,60 euros), Zaragoza (2,65 euros), Murcia (3,05 euros), Madrid (3,15 euros) y Huesca (3,32 euros). La Ciudad Condal se mantiene un año más como el municipio de los analizados con la carrera nocturna más barata.
Precio por kilómetro
El estudio de FACUA concluye que el precio medio por kilómetro (o tiempo de espera equivalente) en el servicio de taxi de las 57 ciudades analizadas es de 1,04 euros de media durante el día (2,5% más que en 2023) y de 1,26 euros de noche (un 2,1% más). Las ciudades donde el km recorrido es más caro en horario diurno son Santa Cruz de Tenerife (1,35 euros), Madrid (1,30 euros) y Castellón (1,29 euros); y en horario nocturno Barcelona (1,56 euros), Santa Cruz de Tenerife (1,55 euros) y Castellón (1,51 euros).
De día, las ciudades donde el km recorrido es más barato son Cádiz (0,77 euros), Ceuta y Las Palmas (0,80 euros), Huelva (0,81 euros), Huesca y Jerez (0,84 euros) y San Sebastián (0,85 euros). En horario nocturno, las más baratas son Ceuta (0,80 euros), Las Palmas de Gran Canaria y Melilla (0,85 euros), Mérida (0,96 euros), Castellón (0,98 euros) y Badajoz (0,99 euros).
Bajada de bandera
La bajada de bandera es el precio que cuesta simplemente parar un taxi para utilizar sus servicios. Es una cantidad que se suma al coste del recorrido según el precio por kilómetro. Aunque en algunas ciudades (un total de ocho) no se recoge esta categoría, sino que aplican directamente una carrera mínima que incluye el recorrido de una determinada distancia (que normalmente oscila entre uno y dos kilómetros).
Las ciudades que no cuentan con la categoría son las tres capitales de provincias vascas (Bilbao, San Sebastián y Vitoria), Lleida, Santa Cruz de Tenerife, Santiago de Compostela, Vigo y Badajoz.
En estas ciudades, a efectos de poder establecer una comparativa en el estudio, FACUA ha ponderado en función de la carrera o prestación mínima contemplada en las tarifas oficiales, considerando el recorrido en kilómetros que incluye dicha carrera mínima.
De acuerdo al análisis de FACUA, el precio medio de la bajada de bandera ha subido un 2,0% en relación a 2023 de día y un 2,1% de noche. Así, el precio durante el día es de 2,18 euros y de noche y fines de semana, 2,83 euros.
Las ciudades más caras en relación a la bajada de bandera son San Sebastián (4,71 euros), Ourense (4,25 euros) y Teruel (3,85 euros) en horario diurno; y Girona (5 euros), Ourense (4,99 euros) y San Sebastián (4,96 euros) de noche.
Servicios con precios fijos
FACUA reclama un año más que las tarifas de los taxis dejen de incluir suplementos o precios fijos para los recorridos con origen o destino en lugares como estaciones de autobuses, trenes, puertos o aeropuertos, dado que no existe un cambio en la prestación del servicio que justifique el incremento de los precios. La asociación recuerda que se trata de puntos de afluencia regular, por lo que la existencia de suplementos injustificados resulta perjudicial para los usuarios que acuden a estos lugares.
Asimismo, la asociación critica la aplicación de tarifas especiales durante determinados horarios del fin de semana, bien a través de un suplemento o con una tarifa específica, como ocurre en las tres capitales de provincia vascas (Bilbao, San Sebastián y Vitoria), Granada, Pamplona y Sevilla. En el caso de Cáceres y Mérida, cuentan con un recargo sobre la tarifa nocturna si se utiliza un taxi de noche en fin de semana.
La asociación insiste en que no existe justificación para dicho encarecimiento, dado que no hay diferencia con el servicio que se ofrece durante la semana.
Viajes al aeropuerto
Muchas de las ciudades analizadas en el estudio incluyen suplementos o tarifas especiales para los trayectos con origen en aeropuertos, estaciones de trenes y autobuses o zonas portuarias. En el caso de los aeropuertos, además, algunas ciudades incluyen en sus tarifas trayectos mínimos o precios fijos. Es el caso de Sevilla, que tiene como importe fijo 24,98 euros en tarifa de día y 27,84 en tarifa de noche. La tarifa puede llegar a los 34,79 euros los días de Semana Santa y Feria.
Asimismo, en Santiago de Compostela el importe mínimo de la carrera al aeropuerto es de 23 euros. En Barcelona y Badajoz existe un importe mínimo de 21 y 20,75 euros, respectivamente (aplicado a las salidas desde el aeropuerto). También en Madrid, donde existe una tarifa fija de 33 euros para los viajes con origen o destino al aeropuerto para destinos dentro de la M-30.
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Qué es el Sindicato de Inquilinos e Inquilinas y qué hace: el desahucio de Maricarmen como ejemplo
Publicado
hace 7 horasen
25 septiembre, 2026
El desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años expulsada de la vivienda en la que llevaba alrededor de 70 años viviendo en Madrid, ha colocado en primera línea a una organización que en los últimos años ha ganado presencia en el debate sobre la vivienda: el Sindicato de Inquilinos e Inquilinas.
Tras la ejecución del desahucio, la organización convocó movilizaciones en diferentes ciudades españolas, entre ellas València, para denunciar el lanzamiento y reclamar nuevas medidas de protección para las personas que viven de alquiler.
Pero ¿qué es exactamente un sindicato de inquilinos, quién puede formar parte de él y qué hace cuando una persona tiene problemas con su casero?
¿Qué es un Sindicato de Inquilinos e Inquilinas?
Un sindicato de inquilinos es una organización formada por personas que viven de alquiler y que se organizan colectivamente para defender sus intereses como arrendatarias.
Su objetivo declarado es defender el acceso a una vivienda digna, estable y asequible y actuar ante problemas como las subidas de alquiler, los conflictos con propietarios, las dificultades para renovar contratos o los procedimientos de desahucio.
El Sindicato de Inquilinas de Madrid explica que nació en mayo de 2017, cuando un grupo de vecinos decidió organizarse para defender de manera colectiva el derecho a una vivienda digna y segura. Actualmente afirma contar con más de 4.000 personas y trabajar mediante nodos territoriales y comisiones.
No se trata, por tanto, de una administración pública ni de un organismo judicial. Es una organización social y sindical que representa y organiza a personas que viven de alquiler.
¿Qué reclama un sindicato de inquilinos?
Las reivindicaciones pueden variar entre organizaciones, pero entre las cuestiones que aparecen habitualmente se encuentran:
- Frenar o limitar las subidas de los alquileres.
- Conseguir contratos de alquiler más estables.
- Defender a los inquilinos ante conflictos con los propietarios.
- Evitar desahucios cuando existen situaciones de vulnerabilidad.
- Reclamar un parque público de vivienda mayor.
- Denunciar situaciones que consideran abusivas en el mercado del alquiler.
- Organizar a los vecinos de un mismo edificio o barrio ante problemas comunes.
- Presionar a las administraciones para modificar las políticas de vivienda.
El movimiento de sindicatos de inquilinos se define como una organización de base formada por personas que viven de alquiler y señala entre sus principales objetivos enfrentarse a las subidas de las rentas, los abusos de grandes propietarios y la precarización residencial.
¿Qué puede hacer un sindicato de inquilinos ante un desahucio?
Una de sus principales funciones es acompañar y organizar a los afectados cuando reciben una demanda, una orden de lanzamiento o se enfrentan a un conflicto con el propietario.
El sindicato puede proporcionar información sobre el procedimiento, poner al afectado en contacto con asesoramiento jurídico, organizar redes de apoyo y movilizar a otras personas para intentar negociar una solución.
También puede realizar campañas públicas, concentraciones o acciones ante las administraciones.
En algunos casos, estos colectivos intentan negociar directamente con la propiedad para conseguir una prórroga del contrato, una reducción de la renta, un alquiler social u otra alternativa que permita evitar el lanzamiento.
Es importante diferenciar esta actividad de la actuación de los tribunales: un sindicato no puede anular por sí mismo una orden judicial de desahucio. Las posibilidades legales dependen de cada procedimiento y de las resoluciones dictadas por los juzgados.
El caso de Maricarmen: el ejemplo que ha provocado las movilizaciones
El caso de Maricarmen se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles de la actividad del movimiento de inquilinos.
La mujer, de 87 años, llevaba alrededor de siete décadas viviendo en la vivienda de Madrid. El conflicto se prolongó durante años y terminó en los tribunales.
La vivienda estaba sometida a un régimen de renta antigua y el litigio se centró, entre otras cuestiones, en las condiciones de la subrogación del contrato y en el derecho de Maricarmen a continuar ocupando el inmueble.
Finalmente, después de varios aplazamientos, el lanzamiento se ejecutó el 23 de septiembre de 2026.
El Sindicato de Inquilinos e Inquilinas intentó movilizar apoyos para evitar el desahucio y, una vez ejecutado, convocó concentraciones de urgencia en una docena de ciudades.
¿Por qué el caso de Maricarmen es tan importante para el sindicato?
Para el movimiento de inquilinos, Maricarmen representa un problema más amplio: el de las personas que, pese a llevar muchos años viviendo en una vivienda, pueden terminar perdiéndola cuando cambia la situación contractual o económica.
La organización sostiene que el desahucio podría haberse evitado mediante cambios legislativos y reclama al Gobierno nuevas medidas de protección.
La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha utilizado el caso para reclamar el desbloqueo de medidas relacionadas con la protección frente a los desahucios y ha convocado movilizaciones en diferentes ciudades.
El sindicato también actúa antes de llegar al desahucio
El trabajo de estas organizaciones no se limita a los lanzamientos.
En el Sindicato de Inquilinas de Madrid, por ejemplo, la estructura se organiza territorialmente mediante nodos abiertos a las personas que quieran participar y diferentes comisiones de trabajo. La organización explica que uno de sus objetivos es que los problemas individuales puedan convertirse en conflictos colectivos.
Esto permite que varios vecinos de un mismo edificio puedan organizarse conjuntamente cuando existen problemas relacionados con el alquiler.
También pueden intervenir ante situaciones como:
Una subida del alquiler: el sindicato puede asesorar al inquilino sobre sus derechos y ayudarle a negociar.
Un problema con la renovación: puede acompañar al arrendatario durante las conversaciones con la propiedad.
Un conflicto con un gran propietario: los afectados pueden organizarse colectivamente cuando varias viviendas de un mismo edificio están en una situación similar.
Un procedimiento de desahucio: el sindicato puede informar sobre el proceso, buscar alternativas y organizar movilizaciones para reclamar una solución.
Sindicatos de inquilinos en diferentes ciudades
No existe un único sindicato que agrupe a todos los inquilinos de España. Existen organizaciones territoriales diferentes que comparten buena parte de sus reivindicaciones y que en los últimos años han impulsado estructuras de coordinación.
Entre ellas se encuentran el Sindicato de Inquilinas de Madrid, el Sindicat de Llogateres de Catalunya, organizaciones de Málaga, Zaragoza, Sevilla, Asturias, Cádiz, Guadalajara y otras ciudades y territorios.
La Confederación de Sindicatos de Inquilinas sirve como espacio de coordinación para diferentes organizaciones del movimiento.
Precisamente esta estructura fue la que permitió convocar movilizaciones simultáneas después del desahucio de Maricarmen. Las primeras protestas se organizaron en doce ciudades y posteriormente se anunciaron nuevas concentraciones en más puntos de España.
De un problema individual a una movilización colectiva
Esta es precisamente una de las características fundamentales de los sindicatos de inquilinos: intentar que un conflicto que afecta a una persona pueda convertirse en una reivindicación colectiva.
En el caso de Maricarmen, el desahucio dejó de ser únicamente un procedimiento judicial concreto y se convirtió en el detonante de movilizaciones en distintas ciudades.
En València, decenas de personas se concentraron ante la Delegación del Gobierno para mostrar su apoyo a Maricarmen y reclamar medidas en materia de vivienda.
En Alicante, el movimiento de vivienda también organizó una concentración y vinculó el caso con la situación de las familias que tienen dificultades para afrontar los alquileres.
Las organizaciones sostienen que el problema no afecta únicamente a Maricarmen, sino que forma parte de un conflicto más amplio sobre el precio de la vivienda y la protección de los inquilinos.
¿Puede un sindicato impedir legalmente un desahucio?
No por sí mismo.
Un sindicato puede negociar, asesorar, acompañar, movilizar y reclamar medidas ante las administraciones, pero la suspensión o paralización de un lanzamiento depende de las decisiones judiciales y de las circunstancias que establezca la legislación.
En determinados procedimientos existen mecanismos para acreditar una situación de vulnerabilidad, solicitar medidas de protección o plantear alternativas habitacionales. La posibilidad concreta de suspender un lanzamiento depende del caso y de los requisitos legales aplicables.
Por eso, ante una notificación judicial, los sindicatos recomiendan actuar con rapidez y buscar asesoramiento jurídico.
El desahucio de Maricarmen abre un nuevo capítulo
La imagen de Maricarmen saliendo en camilla de la vivienda donde había vivido durante décadas ha convertido su caso en un símbolo para el movimiento de inquilinos.
La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha anunciado que continuará movilizándose y ha utilizado el caso para reclamar cambios en la legislación de vivienda.
Así, el desahucio de una mujer de 87 años se ha convertido en un ejemplo de cómo funcionan los sindicatos de inquilinos y de qué manera intentan transformar un conflicto individual entre propietario e inquilino en una reivindicación colectiva sobre el acceso a la vivienda.
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