Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

El Consell ve «bochornoso» que Moragues no defienda los intereses de los valencianos frente al Gobierno central

Publicado

en

(EFE).- La secretaria autonómica de Modelo Económico y Financiación, María José Mira, ha afirmado que resulta «inadmisible y bochornoso» que el delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Moragues, «se ponga del lado» del Gobierno y «no defienda» los derechos de los valencianos.

Mira se ha pronunciado así en referencia a Moragues, que ha dicho que el Ministerio de Hacienda «en ningún caso ha pedido recortes al Consell pero sí eliminar el gasto innecesario y superfluo».

La secretaria autonómica ha recalcado que el déficit de la Comunitat «no deriva de que seamos derrochadores o tengamos gasto superfluo» sino que es consecuencia de la insuficiencia de recursos que llegan del modelo de financiación.

«Lo que el delegado debería hacer -ha añadido Mira-, máxime teniendo en cuenta que hasta 2015 fue conseller de Hacienda de la Generalitat y, como tal, es conocedor de la injusta situación que atravesamos los valencianos, es trasladar al Gobierno central la discriminación que sufre la Comunitat y ponerse del lado del Consell para exigir el cambio de un modelo de financiación», ha asegurado.

Mira ha recordado que la Comunitat se sitúa por debajo de la media en gasto por habitante y, pese a ello, «se nos siguen exigiendo» más recortes, sin tener en cuenta en que la situación de partida y los recursos que reciben las comunidades autónomas «no son comparables».

Tanto la regla de gasto como los límites de déficit para el ejercicio los impone el Ministerio de Hacienda y son iguales para todas las comunidades autónomas, y en el caso de la regla de gasto, se aplica un tope idéntico para todas las autonomías, como si todas partieran del mismo nivel de gasto, y sin tener en cuenta que, en el caso valenciano, la Comunitat gasta menos de la media y aún así «genera déficit», ha argumentado.

Ha recordado que el Gobierno central sigue aplicando un modelo de financiación «caducado» desde el 1 de enero de 2014, que se comprometió a cambiar antes de finalizar 2017 y que sigue vigente.

Por ello, ha pedido al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que cumpla sus promesas y trabaje por un verdadero cambio del sistema de financiación, y deje de exigir recortes «allí donde no se puede recortar más».

El Consell va a seguir reclamando «lo que es justo y nos corresponde, un modelo de financiación que nos trate como al resto de españoles y que permita que en este territorio la financiación para unos servicios esenciales de calidad esté garantizada», ha afirmado Mira.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo