Síguenos

Sucesos

Destapan una estafa inmobiliaria de 5,4 millones de euros con 60 afectados

Publicado

en

Destapan una estafa inmobiliaria de 5,4 millones de euros con 60 afectados
Imagen de unas viviendas en construcción. EFE/Archivo

Alicante, 29 jul (EFE).- Tres responsables de un grupo inmobiliario asentado en Alicante desde 2018 han sido detenidos acusados de una estafa piramidal estimada en 5,4 millones de euros por apropiarse del dinero que sus clientes, principalmente de habla francesa, habían desembolsado por la compra o la construcción de viviendas de lujo en la zona de la localidad alicantina de Busot y que nunca les fueron entregadas.

La Guardia Civil, que ha llevado a cabo esta operación, denominada Serpis e iniciada a finales del año pasado, investiga también a otras tres personas, empleadas de la compañía, por su presunta vinculación con este fraude, que afecta ya a 60 personas.

El grupo inmobiliario publicitaba viviendas de lujo en Busot y alrededores a través de Internet, generalmente en redes sociales, se dirigía principalmente a ciudadanos de habla francesa y estaba constituido por seis personas: los captadores de clientes, la promotora y la constructora.

«Los directivos de la promotora y de la constructora, padre e hijo, eran los principales miembros de este grupo criminal dedicado a esta estafa de tipo piramidal, en la que los roles estaban claramente definidos», según un comunicado del instituto armado.

El entramado cometía dos tipos de estafa principalmente: una de ellas consistía en ofertar la venta de una misma vivienda, ya construida, a múltiples compradores, y otra se basaba en formalizar un contrato de construcción de una vivienda con un cliente. En cualquiera de las dos modalidades, los estafados pagaban, pero jamás llegaban a poseer la vivienda.

Para cometer las estafas, los sospechosos se valían de las notas simples emitidas por el Registro de la Propiedad, falsificando los documentos originales. Una vez falsificada la documentación, era empleada para realizar los contratos de compra-venta.

Método de la empresa inmobiliaria

La ostentosa oficina de la empresa inmobiliaria, situada en la Playa Muchavista de El Campello (Alicante), la tecnología de última generación y los vehículos de alta gama que utilizaban los directivos de la compañía servían de gancho para embaucar a sus potenciales clientes, gente adinerada que no sospechaba que pudiera tratarse de un fraude.

Cuando un cliente picaba, realizaban los contratos en los que se les cobraba por adelantado bien la reserva de la vivienda o bien el dinero necesario para el inicio de una construcción, según cada caso.

Sin embargo, el dinero era desviado inmediatamente a las cuentas personales de los miembros del grupo criminal, que posteriormente trataban de darle salida a cuentas extranjeras sin dejar rastro.

Pasado un tiempo, los clientes se daban cuenta de que se trataba de una estafa. Los investigadores han localizado a 60 perjudicados entre los que hay clientes que han realizado transferencias para viviendas que no se han construido, viviendas que se han vendido más de una vez, proveedores de materiales o servicios destinados a la construcción y entidades bancarias.

Gracias a la operación de la Guardia Civil, de los 5.400.000 euros estafados, un millón ya ha sido devuelto a sus legítimos propietarios. Además, se ha logrado el bloqueo de doce cuentas bancarias empleadas por la banda.

Por otro lado, los investigadores han localizado a 18 empleados de la construcción, que en teoría trabajaban para la promotora. Sin embargo, el instituto armado ha averiguado que no contaban con contratos de trabajo legales, ni cobraban según lo pactado.

Los presuntos autores les encargaban obras para las que no les aportaban los materiales necesarios. Para que no se marcharan de la supuesta empresa, de vez en cuando les abonaban una nómina o los hacían beneficiaros de alguna subvención. Entre otras muchas irregularidades, los forzaban a verter los residuos de la construcción fuera de los sitios habilitados para ello.

Han sido detenidas tres personas, dos hombres y una mujer, de entre 24 y 55 años, e investigadas otras tres, también dos hombres y una mujer, de entre 30 y 50, todas ellas de nacionalidad francesa.

Tanto los arrestados como los investigados han quedado a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Alicante, que entiende de la causa junto con las diligencias.

Además, se han registrado la sede social de la empresa en la oficina de El Campello y también el domicilio del gerente de la promotora, considerado cabecilla de la banda, que reside en un chalé de la capital alicantina.

Según la Guardia Civil, ha sido intervenida una gran cantidad de documentación que «inculpa a los presuntos autores». Tras un pormenorizado estudio de toda la documentación recopilada, se les imputan los delitos de estafa, falsedad documental, usurpación de estado civil, fraude fiscal, blanqueo de capitales, contra los trabajadores, contra el medio ambiente y de pertenencia a grupo criminal.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Sucesos

El jurado declara culpable al único acusado del crimen del canónigo de València, cometido junto a otra persona

Publicado

en

muerte cura Valencia
El acusado del crimen del canónigo de la Catedral de València en enero de 2024 - EUROPA PRESS

El tribunal popular considera probado que el crimen fue planificado, con alevosía, y que el acusado participó en el robo y uso fraudulento de las tarjetas de la víctima.

Un jurado popular ha declarado culpable de asesinato al único acusado por la muerte del canónigo de la Catedral de València, ocurrida en 2024, al considerar que actuó de común acuerdo con otra persona no identificada dentro de un plan previamente diseñado para acabar con la vida de la víctima y apropiarse de sus bienes.

El fallo, adoptado por siete votos frente a dos, concluye que el acusado participó de forma decisiva en el crimen, aunque no fuera el autor material de la asfixia que provocó la muerte del religioso, Alfonso, de 79 años.

Asesinato planificado y con alevosía

Según el veredicto, la muerte no fue accidental y se produjo por asfixia, en un contexto en el que la víctima no pudo defenderse debido a su edad y condición física. El jurado aprecia alevosía, al considerar que el ataque se llevó a cabo de manera sorpresiva y premeditada.

La resolución sitúa al acusado en el lugar y en el momento del crimen, basándose en el análisis del posicionamiento de los teléfonos móviles tanto de la víctima como del procesado.

Robo con violencia y estafa continuada

Además del asesinato, el jurado ha declarado probado por unanimidad que el acusado y su cómplice se apoderaron de tarjetas bancarias y comerciales del canónigo con el objetivo de obtener beneficios económicos.

El acusado realizó compras y gastos con una tarjeta bancaria por un valor superior a 2.300 euros, además de varias adquisiciones con una tarjeta comercial. En el momento de su detención, los agentes le intervinieron 875 euros en efectivo, procedentes de extracciones realizadas con dichas tarjetas.

La versión del acusado

Durante el juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de València, el acusado se declaró inocente del homicidio y negó haber estado en el domicilio de la víctima. Sí reconoció haber utilizado las tarjetas, aunque aseguró que se las entregó un tercero no identificado y que desconocía que el canónigo hubiera fallecido.

Las investigaciones policiales no hallaron huellas ni ADN del acusado en la vivienda, aunque sí restos genéticos y huellas pertenecientes a personas no identificadas.

Fiscalía pide 28 años de prisión

Tras el veredicto, la Fiscalía mantiene su petición de 28 años de cárcel, repartidos entre el delito de asesinato, el robo con violencia y la estafa continuada. La acusación sostiene que el procesado tuvo una participación directa y determinante en un crimen que califica de especialmente grave.

Por su parte, la defensa ha solicitado la imposición de la pena mínima prevista por la ley. El jurado ha recomendado que no se concedan beneficios penitenciarios ni un eventual indulto, y el acusado permanece en prisión provisional a la espera de sentencia.

 

El hallazgo del cadáver del canónigo

El cadáver lo descubrió el portero, que reside en el edificio y que ha declarado en esta jornada. Según su versión, el día de los hechos abrió la portería a las 9.00 horas como de costumbre, y a los pocos minutos le llegó un mensaje del canónigo diciéndole que se iba a ausentar hasta el fin de semana. Le generó «duda» la forma en la que estaba escrito, pero no lo vio con «normalidad» porque tenía un apartamento en la playa de El Perelló.

Sobre las 11.15 horas se personó un amigo de Alfonso —decía que eran «como hermanos»— preocupado porque habían quedado para «una cosa importante» y no le cogía el móvil. Subieron y, tras llamar dos veces y no recibir respuesta, el portero abrió con la copia de las llaves que tenía.

Al girar la llave la puerta no estaba cerrada. Entró y, al asomarse al dormitorio, vio al canónigo tumbado boca arriba y la cama «revuelta, usada».
«Claramente vi que estaba muerto, lo vi como una especie de momia con la boca abierta, salí chillando en un estado de nervios muy grande», ha recordado.

Testimonio del portero: chicos vulnerables y conflictos frecuentes

El portero ha declarado que era «muy frecuente» que subieran chicos al piso del canónigo, en etapas «muchos», y que cuando Alfonso percibió que «los vecinos comenzaban a darse cuenta de que ocurría algo extraño», los citaba fuera del horario de portería.

En su mayoría eran personas «muy necesitadas», algunos con signos visibles de adicción a drogas, todos mayores de edad. Alfonso tenía «un carácter fuerte, complicado», y solía ir a buscarlos a la estación de autobuses o a la calle Bailén.

«Yo porque sabía torearlo a pesar del asco que me daba a mí por lo que estaba haciendo, pero los vecinos estaban hartos», ha afirmado.

Incidentes y testimonios de vecinos

El portero ha relatado numerosos episodios:

  • Jóvenes encerrados con llave cuando el canónigo salía

  • Conflictos por pagos de servicios sexuales

  • Amenazas de denuncia

  • Discusiones por dinero no abonado

Una vecina escuchó cómo Alfonso ofrecía dinero a cambio de sexo oral.
«Los vecinos estaban hartos, a ellos y a mí nos resultaba repugnante y doloroso», ha recalcado.

Incluso una vecina del anterior edificio advirtió:
«Que se preparen todos los vecinos porque lo que viene es muy fuerte. Es un sacerdote al que le gustan los chicos».

 

Alfonso López Benito-AVAN / A. Sáiz

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo