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Destrozan la zona genital de otra de las fallas de Anna Ruiz en València

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Destrozan la zona genital de otra de las fallas de Anna Ruiz en València
Otra de las obras de la artista Anna Ruiz Sospedra para una falla de València, en esta ocasión la figura de un hombre desnudo tumbado en el suelo, ha sufrido también daños en la zona genital y una pierna, por golpes en un nuevo acto vandálico. EFE/Kai Försterling

València, 19 mar (EFE).- Otra de las obras de la artista Anna Ruiz Sospedra para una falla de València, en esta ocasión la figura de un hombre desnudo tumbado en el suelo, ha sufrido también daños en la zona genital y una pierna, por golpes en un nuevo acto vandálico.

La Falla Castielfabib ha informado en su cuenta de Facebook de que encontraron los destrozos anoche, cuando la comisión fallera regresaba de realizar la tradicional ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados.

Los miembros de la falla lamentan los hechos y señalan que la falla representa a «un hombre tranquilo, que desea vivir en paz, como nosotros los falleros, un colectivo que solo desea celebrar las tradiciones, la cultura y la fiesta de manera tranquila y en paz con el resto de la sociedad».

La comisión fallera reclama «no más actos vandálicos» y defiende que las fallas «con vallas o no, se respetan».

Se trata de la segunda obra de la artista Anna Ruiz que sufre una agresión, después de que la figura de una mujer desnuda sentada en el suelo -de la falla experimental de la comisión Lepanto-Guillem de Castro- fuera también dañada por una patada en la zona genital.

Esta mañana dos artistas han realizado una «performance» en la falla, situándose completamente desnudas a ambos lados de la figura de la mujer mutilada.

La artista Anna Ruiz, en declaraciones a Efe, ha lamentado los hechos y que dos cuerpos desnudos hayan generado esta reacción, por lo que considera que «hay mucho trabajo que realizar en educación» para evitar estas situaciones.

La Falla Castielfabib, que ha sufrido esta noche los actos vandálicos, tiene como lema «Jo visc», en homenaje a la obra de Max Aub del mismo título «yo vivo» y a su figura, así como a «las vidas que se vieron truncadas en la guerra civil española», señala Ruiz.

«Es un homenaje a la obra de Max Aub, que me conmovió en muchos aspectos porque es un libro muy vitalista y hedonista pero que no pudo acabar porque le pilló el inicio de la Guerra Civil», indica.

Destrozan la zona genital de otra de las fallas de Anna Ruiz en València

Otra de las obras de la artista Anna Ruiz Sospedra para una falla de València, en esta ocasión la figura de un hombre desnudo tumbado en el suelo, ha sufrido también daños en la zona genital y una pierna, por golpes en un nuevo acto vandálico. EFE/Kai Försterling

La artista asegura estar sorprendida por estos actos, ya que no es la primera vez que realiza figuras con cuerpos completamente desnudos para las fallas experimentales de València con gran aceptación del público, y sus creaciones, además, están pensadas para interactuar con la gente.

De hecho, recuerda que en 2015 situó siete figuras, también para la comisión Lepanto-Guillem de Castro, de personas en tamaño natural y de diferentes orientaciones sexuales, que situó detrás de un muro en el que habían tres ventanas a la altura de la cabeza, el pecho y los genitales, que el público abría para descubrir que había tras ellas.

La artista asegura que siempre ha trabajado el cuerpo humano «con mucho respeto», ya que tradicionalmente en las Fallas «estaba utilizado de forma sexista», y espera que estas acciones no vuelvan a repetirse.

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Sucesos

Arranca el juicio por el crimen del canónigo de València: el portero relata sus prácticas sexuales y una deuda de 20 euros por sexo oral

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muerte cura Valencia
Varios agentes de la Policía Nacional tras el crimen - Rober Solsona - Europa Press - Archivo

El conserje del edificio, único testigo en la primera sesión, describe con detalle la vida privada de Alfonso López Benito

Este lunes ha comenzado en la Ciudad de la Justicia de València el juicio por el crimen del canónigo emérito de la Catedral de València, Alfonso López Benito, asesinado en enero de 2024 en el piso que le había cedido el Arzobispado en la calle Avellanas, en pleno centro histórico de la ciudad.

En el banquillo de los acusados se sienta Miguel Tomás V. N., un hombre sin hogar, único detenido y procesado por estos hechos. El caso será juzgado por un jurado popular compuesto por nueve titulares y dos suplentes, ya constituido tras una compleja selección marcada por numerosas excusas de los candidatos.


La Fiscalía sostiene que el acusado tuvo una “participación directa y decisiva”

Tras la constitución del jurado, el fiscal Antonio Gastaldi ha explicado su tesis acusatoria, manteniendo que el procesado estuvo en la vivienda el día de los hechos, facilitó la entrada al autor material del crimen y se aprovechó económicamente de la víctima. Aunque la Fiscalía ha rebajado su calificación inicial —de autor material a cooperador o cómplice—, insiste en que su implicación fue “directa, eficaz y decisiva”.

Por su parte, la defensa, ejercida por el letrado Jorge Carbó, ha reclamado el respeto a la presunción de inocencia y ha denunciado una investigación policial “incompleta y sesgada”. Según Carbó, se señaló a un culpable desde el inicio y después se intentó ajustar la investigación a esa hipótesis, sin hallar pruebas concluyentes de la presencia del acusado en la vivienda.


El portero, único testigo: “Era muy frecuente que subieran chicos necesitados”

La primera sesión del juicio ha contado con un único testigo: el conserje del edificio de la calle Avellanas, quien ha ofrecido un relato minucioso de las costumbres sexuales del canónigo y del ambiente que rodeaba la vivienda.

Según su testimonio, Alfonso López Benito vivía solo desde finales de 2017, aunque ocasionalmente convivía con un hombre rumano que ejercía labores de protección frente a los jóvenes que acudían al piso. “Había etapas en las que subían muchos chicos, casi siempre personas muy necesitadas, con adicciones y en una situación muy vulnerable”, ha señalado.

El portero ha explicado que, en una etapa posterior, el sacerdote intentaba que los encuentros se produjeran fuera de su horario laboral para evitar conflictos con los vecinos, que estaban “hartos” de la situación.


“Le prometió 60 euros por sexo oral, pero solo le pagó 40”

Uno de los momentos más impactantes de la declaración ha sido el relato de un joven que bajó del piso llorando y visiblemente afectado. Según el testigo, el chico le confesó que el canónigo le había ofrecido 60 euros a cambio de una felación, pero que finalmente solo le pagó 40.

“Me dijo que aceptó por pura necesidad y que se sintió humillado”, ha recordado el conserje, quien también ha relatado amenazas y episodios de tensión protagonizados por algunos de los hombres que acudían a la vivienda.


El día del crimen: mensajes enviados desde el móvil del canónigo ya fallecido

El conserje también ha reconstruido el día en que se descubrió el cadáver, el 23 de enero de 2024. Esa mañana recibió un mensaje desde el teléfono del canónigo que no le resultó extraño, ya que mantenían cierta confianza. Sin embargo, horas después, un amigo íntimo del sacerdote acudió preocupado al edificio al no lograr contactar con él.

Ambos subieron al piso y, tras abrir con la llave, encontraron a Alfonso López Benito muerto en la cama, con signos evidentes de violencia. Poco después, el portero recibió un segundo mensaje desde el mismo teléfono: “Miguel, está todo bien”. “Fue aterrador: acababa de ver a una persona muerta y me estaba escribiendo”, ha declarado.


Un carácter difícil y una vida cada vez más aislada

El testigo ha descrito al canónigo como una persona de carácter complicado, con escasa relación con el Arzobispado y frecuentes críticas hacia la jerarquía eclesiástica. “Tenía un carácter jodido”, ha afirmado, recordando también conflictos con vecinos durante la pandemia por su negativa a usar mascarilla.

A pesar de mantener una relación cordial con él, el conserje ha reconocido que le producía “asco” la situación que vivía el sacerdote y que se prolongó durante años sin que nadie pusiera freno.


El juicio continuará hasta el 3 de febrero

Tras esta primera sesión, el magistrado ha dado por concluida la jornada y ha citado al jurado para continuar este martes. El acusado, que se ha mostrado tranquilo durante la vista, ha sido trasladado a la prisión de Picassent, desde donde será conducido diariamente mientras dure este juicio, uno de los más mediáticos y controvertidos de los últimos años en València.

 

Alfonso López Benito-AVAN / A. Sáiz

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