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Valencia

PERFIL| Diana Morant, primera mujer al frente del PSPV-PSOE

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Diana Morant
La secretaria general del PSPV-PSOE y ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, en el Congreso del partido. EFE/Andreu Esteban

Benicàssim (Castellón), 23 mar (OP-EFE).- La primera mujer en dirigir el PSPV-PSOE, Diana Morant, es una ministra con alma de alcaldesa que toma las riendas de la segunda federación socialista de España en número de militantes con el objetivo de ganar las elecciones en 2027 y recuperar la Generalitat que ahora gestionan PP y Vox.

Nacida en Gandia (Valencia) hace 43 años, Morant sale ratificada como secretaria general de los socialistas valencianos este fin de semana del congreso extraordinario que se celebra en Benicàssim (Castellón), tras haber sido proclamada el 7 de febrero al haber quedado como única candidata tras la retirada de los otros dos aspirantes.

La séptima persona en coger las riendas del PSPV-PSOE es una ingeniera de Telecomunicaciones a la que quienes la conocen la definen como una persona muy racional y a la que le gusta resolver problemas, quizá por esa formación académica que se refleja también en sus aficiones, como las novelas de intriga o los puzles.

Su llegada a la política

Llegó a la política hace trece años de la mano del entonces alcalde de Gandia, José Manuel Orengo, a quien en uno de los encuentros que celebraba con personas ajenas al partido le llamó la atención esta ingeniera que trabajaba en una empresa de domótica y la fichó como independiente para la lista de las elecciones municipales de 2011.

Los socialistas perdieron la alcaldía de Gandia en esos comicios, pero la nueva concejala no dudó en ponerse a pintar la sede y darle un nuevo aire dentro del proceso de reinvención de una agrupación que un año después la nombró secretaria de Organización, momento en que se afilió al partido.

Sus raíces familiares

Sin embargo, considera que sus valores siempre han coincido con los del socialismo, pues procede de una familia humilde -sus abuelos eran criados y a su madre la sacaron del colegio para aprender un oficio- y si pudo estudiar una carrera fue gracias a las becas que implantó el Gobierno del PSOE, por lo que entiende la política como una herramienta de transformación social.

Cuando Orengo dio un paso atrás en 2014, Diana Morant le sustituyó como secretaria general del PSPV-PSOE de Gandia y portavoz del grupo municipal, donde plantó cara a un alcalde, Arturo Torró (PP), que la llamaba niña en los plenos, y al que acabaría relevando un año después con 35 años.

Para esa campaña electoral de 2015 consiguió llevar a un mitin en Gandia al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, al que había conocido un año antes cuando estaba inmerso en su campaña de primarias y le dio la sorpresa de presentarle a los componentes de La Habitación Roja, el grupo indie valenciano que le gustaba a quien después sería presidente del Gobierno.

Aunque los socialistas quedaron en segundo lugar, Morant consiguió la alcaldía gracias al apoyo de Més Gandia y Ciudadanos, cargo que revalidó en 2019 con una candidatura a cuya presentación acudió José Luis Rodríguez Zapatero, al que considera su «padre político», pues no olvida la emoción con que vivió el recuento de la noche electoral de 2004.

Diana Morant

Tras seis años en la alcaldía, donde puso mucho énfasis en las políticas de educación, igualdad y servicios sociales, dio el salto a la política nacional en julio 2021, cuando Pedro Sánchez remodeló su Gobierno e introdujo un perfil de jóvenes alcaldesas, entre las que la incluyó a ella como ministra de Ciencia e Innovación.

Morant desempeñó su nueva responsabilidad con la misma dedicación con la que se preocupaba de los asuntos de su municipio, a modo de «ministra alcaldesa», y tras las elecciones generales de julio de 2023, en las que fue la cabeza de lista al Congreso por Valencia, Sánchez la revalidó en el cargo y además le sumó las competencias de Universidades.

Cuando el pasado diciembre Ximo Puig anunció su paso atrás como secretario general del PSPV-PSOE, Ferraz respaldó para la sucesión la opción de Diana Morant, quien ha integrado a los otros dos aspirantes, Alejandro Soler y Carlos Fernández Bielsa, como presidente y vicesecretario del partido, respectivamente.

Morant llega al cargo con ganas de aplicar una nueva forma de hacer política, alejada de confabulaciones y de enfrentamientos entre ‘familias’, pues la concibe como un servicio público, y con la intención de recuperar la próxima legislatura la Generalitat, como logró con la alcaldía de su localidad natal.

Soltera y sin hijos, es muy devota de sus sobrinas, le gusta la vida familiar y comer sano, practica yoga y pilates, está vinculada al mundo de las Fallas en Gandia y considera que todo lo que ha hecho en la vida le ha llevado a este momento: el de coger las riendas del PSPV-PSOE.

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Deportes

PP, Compromís y PSPV acuerdan aprobar las fichas del Nou Mestalla con «condicionantes» para el Valencia CF

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Nuevo Mestalla
Vista general del Nou Mestalla. EFE/Kai Försterling/Archivo

València, 17 JULIO (OFFICIAL PRESS-EFE).-El PP, Compromís y PSPV-PSOE en el Ayuntamiento de València han alcanzado un acuerdo para aprobar en el próximo pleno del consistorio, el ordinario de julio que tendrá lugar la próxima semana, las fichas urbanísticas vinculadas a la construcción del Nou Mestalla y la reconversión del suelo del actual estadio. Ese documento contendrá los «condicionantes» que el Valencia CF deberá cumplir para ejecutar su nuevo campo de fútbol.

Vox, integrante del gobierno municipal junto al PP, queda fuera de este pacto, dado que sus concejales no han aceptado la propuesta que han respaldado los otros grupos por considerar que «permite conceder derechos urbanísticos» al máximo accionista, Peter Lim.

Acuerdo en la Comisión de Urbanismo

El acuerdo entre el PP, al frente de la Alcaldía y de la Concejalía de Urbanismo, y los dos partidos fuera del ejecutivo local, Compromís y PSPV, se ha alcanzado este miércoles en la Comisión de Urbanismo celebrada en el Ayuntamiento y previa al pleno de la semana que viene. El pacto se ha logrado a través de una moción conjunta que ha prosperado a partir de la alternativa presentada por Giner a la propuesta que inicialmente ha presentado la oposición.

La moción aprobada contempla la modificación del Plan de Actuación Territorial Estratégica Valencia CF en los ámbitos estratégicos de cualificación urbana zona A ‘Antiguo Mestalla’ y B ‘Corts Valencianes’, que incluyen las fichas de gestión actualmente en tramitación.

Documento Cerrado para el Pleno de Julio

Ese consenso permite llegar a la sesión plenaria de julio con un documento cerrado para sacar adelante las fichas urbanísticas antes del 3 de agosto, fecha en la que caducaba la suspensión de licencias decretada y el club deportivo podía actuar según el planeamiento vigente y sin limitaciones.

El acuerdo establece que esas fichas han de incluir, a falta de la firma de un nuevo convenio, las condiciones que ha de cumplir el nuevo estadio, de manera vinculante, para que el Valencia CF pueda disponer de las plusvalías urbanísticas. Esto supone que el club no podrá tener los beneficios urbanísticos derivados de la planificación si no ejecuta y concluye el Nou Mestalla.

«Veintinueve de los treinta y tres concejales del Ayuntamiento se han comprometido a aprobar en el próximo pleno las fichas urbanísticas», ha afirmado el concejal de Urbanismo, Juan Giner, en una comparecencia ante los medios de comunicación tras el acuerdo alcanzado. Así, ha señalado que «ha imperado la cordura y el Valencia CF antes del 3 de agosto tendrá los condicionantes» establecidos para la construcción del nuevo estadio y la reconversión del actual.

Garantías y Avales

Giner ha asegurado que con la moción pactada entre PP, Compromís y PSPV-PSOE «se incluyen garantías y avales» para el club deportivo y en favor «del interés general de la ciudad». Asimismo, el edil del equipo de gobierno ha resaltado la «fortaleza institucional» que representa «un acuerdo tan amplio». «Es positivo», ha remarcado.

El titular de Urbanismo ha comentado que «a la hora de adoptar todas las decisiones» de ese pacto, el Mundial de Fútbol de 2023, para el que València se postula como sede, «no ha sido uno de los criterios que haya pesado» y ha resaltado que sí que lo ha sido «el interés general de la ciudad de València y de los valencianos».

Igualmente, ha destacado la iniciativa de incluir en la moción conjunta una «mención expresa al polideportivo de Benicalap», una infraestructura que el Valencia CF debe construir junto al nuevo estadio. «Hemos propuesto que se contemple y recoja en la moción», ha dicho Giner, que ha valorado que esa propuesta haya sido «muy bien aceptada por PSOE y Compromís».

«Nosotros en este tema siempre vamos a estar del lado de la legalidad jurídica, de la ciudad, de los valencianos y de los vecinos de Benicalap», ha expuesto Juan Giner.

Asimismo, ha manifestado que la alcaldesa de la ciudad, María José Catalá (PP), ha expuesto en «diferentes intervenciones» que «se aprobarían las fichas y que el convenio –que han de suscribir el consistorio y el Valencia CF sobre el futuro estadio– sería una vez se inicien las obras». «Habló de garantías y avales y con esta moción se incluyen», ha insistido.

Día de Alegría y no de Reproches

Tras la comisión de Urbanismo también, la oposición ha mostrado su satisfacción por el pacto y ha destacado «el acto de responsabilidad» que este ha conllevado. «Es un día de alegría y no de reproches», ha dicho el portavoz del PSPV-PSOE, Borja Sanjuán, que ha considerado que este representa «la mejor solución para la ciudad y el club».

Sanjuán ha apuntado que la moción es la «misma, en esencia», que hace dos meses presentó en el pleno y que no prosperó, como ha apuntado Giner, porque «uno de los párrafos era contrario a derecho».

El portavoz socialista ha asegurado que el acuerdo es «el más garantista, exigente» y el que «mejor maniata a una persona que ha incumplido con la ciudad», ha apuntado en alusión al máximo accionista del Valencia CF.

Desde Compromís, Sergi Campillo ha valorado que el acuerdo incluya una fianza «para que a Peter Lim no le salga gratis incumplir una vez más» y que «no podrá vender los terrenos del terciario y del antiguo Mestalla hasta que el nuevo esté acabado».

La Posición de Vox

El segundo teniente de alcalde y portavoz de Vox, Juanma Badenas, ha indicado que «solo queda» esta formación «para la defensa de los intereses de los valencianistas» y ha insistido en su idea de «impedir derechos urbanísticos» que el Valencia CF pudiera vender «respecto del terciario de Nou Mestalla».

«No podíamos adherirnos a la moción del PP, PSOE y Compromís porque no hace referencia a la limitación de derechos sobre la zona B y en ningún caso establece la garantía consistente en un aval respecto de la totalidad de las obras» del nuevo campo, ha expuesto además de subrayar que la «obligación principal» e «incumplida» por el club es la construcción del futuro estadio.

Preguntado por si peligra el pacto de gobierno entre PP y Vox en València, Badenas ha dicho que la posición de su partido respecto a Nou Mestalla era conocida antes de suscribirse el acuerdo para el ejecutivo municipal y ha afirmado que ha sido «coherente».

«Ya se asumía que nosotros pudiéramos tener en este punto una posición discrepante con el PP», ha señalado, para afirmar que en el consistorio «hay muchas más cuestiones que interesan a la defensa de los intereses de los valencianos». «Por tanto, en la medida que el PP cumpla los acuerdos de gobierno vamos a seguir manteniendo este gobierno fuerte y eficaz que están dando buenos resultados para València», ha afirmado Juanma Badenas.

La licencia del Nou Mestalla: aforo de 70.000, 30 meses de obra y garantías si no arranca

El Ayuntamiento de València concedió el pasado viernes al Valencia la licencia para retomar las obras del Nou Mestalla, un estadio que exige que sea de setenta mil espectadores y que el club deberá acabar en un plazo máximo de treinta meses una vez retome las obras porque si no el consistorio le retiraría los beneficios urbanísticos que tiene, igual que si vuelve a pararlas.

Desde el consistorio aseguran que la licencia «cuenta con todos los informes técnicos que avalan su completa viabilidad jurídica» y que, una vez se le notifique al club, tendrá tres meses para presentar un proyecto de ejecución «para un estadio de fútbol de 70.000 espectadores» y un «calendario vinculante con hitos parciales», entre otros documentos.

El consistorio realizará entonces una auditoria externa e independiente del coste total de la obra y de la inversión que necesita cada una de las etapas, tal y como se aprobó en la comisión de urbanismo hace unas semanas.

Las condiciones para el Valencia

Una vez concedida la licencia definitiva, el club tendrá seis meses para iniciar las obras, salvo motivos de fuerza mayor. Si no lo hace, tendrá quince días desde que se lo notifique el consistorio para presentar una garantía por el 100% del precio que haya determinado la auditoria. Si las inicia y las para sin motivo de fuerza mayor, igualmente tendrá esos quince días para presentar una garantía por el dinero que quede por invertir para acabar el estadio.

Fuentes municipales explicaron a EFE que en ambos casos, el Ayuntamiento ejecutaría esa garantía y procedería a finalizar el estadio. Al mismo tiempo caducaría la licencia a favor del Valencia y derogaría la parte el Plan ATE que sigue en vigor lo que supondría que el club perdería los beneficios urbanísticos que mantiene en la parcela del Nou Mestalla y del actual estadio.

Además, el consistorio procedería a la resolución de los convenios suscritos en 2005 y 2007 por el Ayuntamiento con el Valencia por «incumplimiento grave de las obligaciones» y exigiría «la indemnización que proceda por los daños y perjuicios efectivamente causados».

Fuentes del gobierno que dirige María José Catalá calificaron como «muy exigentes» las condiciones establecidas y recordaron que el Valencia pedía entre 30 y 42 meses para acabar y que solo se le conceden 30.

Según esas mismas fuentes esos condicionantes establecidos protegen el interés de la ciudad «por encima de todo» y la blinda «ante posibles incumplimientos de la propiedad del Valencia». Además, aseguran que las penalizaciones por incumplimientos tienen «máximas garantías legales».

También remarcan que se evita que el Valencia «pueda aprovechar las plusvalías urbanísticas» que aseguran que tendría reconocidas de manera automática el 3 de agosto sin acabar el estadio y que se cumple con el acuerdo de una auditoría externa e independiente para evaluar el coste de las obras de conclusión.

El equipo de Catalá defiende que con esta licencia el consistorio va «un paso más allá de las condiciones que exigían los grupos de la oposición al incluir la completa eliminación de las plusvalías urbanísticas al Valencia en caso de incumplimiento».

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