Coche fúnebre que traslada los restos mortales del humorista Arévalo del tanatorio de la avenida de los Naranjos de València, este viernes, antes de su entierro en el cementerio Parque de la Paz. EFE/ Biel Alino
València, 5 ene (OFFICIAL PRESS-EFE).- El humorista Paco Arévalo ha sido despedido este viernes con una emotiva ceremonia, que ha terminado con aplausos y con los numerosos asistentes tarareando el tema ‘Castillos en el aire’, cantado por el artista Miguel Brass acompañado de Nuria, la hija del artista.
La misa funeral por Arévalo, quien falleció el miércoles a los 76 años, se ha celebrado en el tanatorio de la avenida de los Naranjos de València, durante la que el torero Vicente Ruiz ‘El Soro’ ha interpretado con la trompeta el ‘Ave María’ de Schubert en el momento de la comunión, como homenaje a su gran amigo.
Asimismo, la hija de Arévalo, Nuria, quien sufre síndrome de Williams y que hoy cumple años, ha intervenido al final de la ceremonia y ha contado que su padre era «su mejor amigo», según han explicado a EFE asistentes a la misa.
Tras el funeral, la comitiva se ha dirigido al cementerio Parque de la Paz, donde los restos mortales del artista reposarán junto a su mujer, Elena, que falleció hace unos años.
El funeral de Arévalo:
Numerosas representantes del mundo artístico, empresarial, político o del toreo se han acercado desde distintos puntos de España al tanatorio para dar el adiós definitivo a Arévalo, entre ellos los toreros José Ortega Cano, El Soro o Javier Vázquez, o el cantante Francisco, acompañado de su mujer, Paca.
También ha asistido la exmujer de Bertín Osborne -quien no ha podido acudir por tener covid- Fabiola Martínez, quien ha señalado que a Arévalo le gustaba siempre «sacar una sonrisa» a quienes le rodeaban; familiares, como sus hijos, Paco y Nuria, y otras personalidades, que han destacado el cómico les ha hecho reír «toda la vida».
Durante este jueves pasaron también por el tanatorio el torero Juan José Padilla; el vicepresidente primero del Gobierno valenciano y conseller de Cultura, el extorero Vicente Barrera; los actores Manolo Cal y Carles Castillo; el periodista Paco Nadal; el diseñador Francis Montesinos o Rappel.
Paco Rodríguez, hijo del humorista Paco Arévalo, en el tanatorio de la avenida de los Naranjos en València, este viernes, antes de su entierro de su padre en el cementerio Parque de la Paz. EFE/ Biel Alino
Fabiola Martínez, exmujer de Bertín Osborne, asiste a la misa del funeral del humorista Arévalo en el tanatorio de la avenida de los Naranjos de València, este viernes, antes de su entierro en el cementerio Parque de la Paz. EFE/ Biel Aliño
El cantante Francisco (i) a su llegada al tanatorio de la avenida de los Naranjos en València, este viernes, para asistir a la misa funeral del humorista Paco Arévalo antes de su entierro de su padre en el cementerio Parque de la Paz. EFE/ Biel Aliño
La hija del humorista Arévalo, Nuria Arévalo (i), asiste a la misa del funeral de su padre en el tanatorio de la avenida de los Naranjos de València, este viernes, antes de su entierro en el cementerio Parque de la Paz. EFE/ Biel Aliño
También acudió la actriz y cantante Malena Gracia, expareja de Arévalo, quien aseguró que la habían expulsado del tanatorio y que estaba «harta de recibir desprecios» de quienes consideraba su familia. El hijo del cómico, Paco, la acusó de buscar «protagonismo» en un momento «muy doloroso», tras haber «puesto verde» a su padre en muchos programas.
Arévalo era el nombre artístico de Francisco Rodríguez Iglesias, quien nació en Madrid en 1947 pero se crió en la localidad valenciana de Catarroja. Comenzó su carrera en 1970 como torero cómico en los espectáculos de ‘El Bombero Torero’ y saltó a la fama en los años 80 por sus participaciones en el programa »Un, dos, tres responda otra vez’.
Falleció el miércoles por la noche en su domicilio familiar de la capital valenciana, después de unos días que se encontraba mal, con síntomas de gripe, mareos y un poco de fiebre. Su hijo, que se lo encontró muerto cuando entró a la habitación a preguntarle si necesitaba algo, ha afirmado que deja «un vacío terrible».
La expareja de Bertín Osborne reaparece tras ser trasladada al Hospital Gregorio Marañón y lanza un mensaje tranquilizador: «Yo estoy bien, gracias»
Gabriela Guillén ha roto su silencio después del episodio que este jueves movilizó a la Policía Nacional y a una ambulancia hasta su domicilio de Madrid y que terminó con su traslado al Hospital Gregorio Marañón. La empresaria y expareja de Bertín Osborne ha reaparecido este viernes ante las cámaras y, aunque no ha querido explicar qué ocurrió, sí ha asegurado que se encuentra bien.
La situación se produjo durante la tarde del jueves 17 de septiembre. Según mostró el programa ‘Y ahora Sonsoles’, dos agentes de la Policía acudieron al domicilio de Gabriela Guillén alrededor de las 15:15 horas. Apenas media hora después llegó una ambulancia para atenderla y, posteriormente, fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón.
Las imágenes difundidas por el programa mostraron a Gabriela Guillén visiblemente afectada y necesitando ayuda de los sanitarios para desplazarse hasta la ambulancia. Tras permanecer varias horas en Urgencias, regresó a su domicilio.
Gabriela Guillén: «No puedo más»
Este viernes, Gabriela Guillén ha vuelto a ser captada por las cámaras mientras hablaba por teléfono. En un momento de la conversación se le escucha decir: «No puedo más».
La empresaria, que llevaba gafas de sol y una gorra, no ha querido detenerse para explicar lo ocurrido ni aclarar el motivo por el que la Policía se desplazó hasta su vivienda. Ante las preguntas de los periodistas, sí ha lanzado un mensaje tranquilizador: «Yo estoy bien, gracias».
En otro momento, también ha insistido en que se encuentra bien, aunque ha evitado entrar en detalles sobre el episodio vivido el día anterior.
La carta certificada que recibió antes del episodio
El origen de lo ocurrido continúa sin aclararse públicamente. Según la información difundida por ‘Y ahora Sonsoles’ y recogida por Europa Press, Gabriela Guillén habría recibido ese mismo jueves una carta certificada antes de que la Policía y los servicios sanitarios acudieran a su domicilio.
Su entorno habría apuntado al programa que la carta no tendría carácter personal, sino laboral. También se ha especulado con que pudiera estar relacionada con los problemas que la empresaria atravesó con el negocio de estética que regentaba en Madrid.
Por el momento, no se ha confirmado públicamente el contenido de la carta ni que exista una relación directa entre la recepción de la notificación y el episodio que terminó con su traslado hospitalario.
Regresó a casa tras pasar por Urgencias
Después de permanecer varias horas en el Hospital Gregorio Marañón, Gabriela Guillén regresó a su domicilio sin realizar declaraciones a los medios. Su entorno trasladó posteriormente que se encontraba estable y que su hijo estaba bien.
Ahora, con su primera aparición pública tras lo sucedido, la empresaria ha optado por mantener la cautela y no explicar qué ocurrió en el interior de su vivienda. Sus únicas palabras ante las cámaras han sido un mensaje de tranquilidad: «Yo estoy bien, gracias».
Una nueva preocupación para Gabriela Guillén
El episodio llega después de unos meses especialmente mediáticos para Gabriela Guillén, que participó en ‘Supervivientes 2026’ y que posteriormente afrontó problemas relacionados con el negocio de estética que regentaba junto a su prima y socia.
Según Europa Press, el conflicto empresarial habría dejado a Gabriela con una deuda que rondaría los 60.000 euros, aunque este extremo forma parte de la información difundida sobre su situación empresarial y no se ha establecido que esté relacionado con el episodio ocurrido esta semana.
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