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Salud y Bienestar

La Fe realiza la primera electroquimioterapia en España

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La Fe realiza la primera electroquimioterapia en España

València, 21 de mayo de 2025 – El Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València ha marcado un nuevo hito médico al llevar a cabo por primera vez en España una electroquimioterapia (EQT) para el tratamiento de la compresión medular metastásica (CMM). Este avance ofrece una opción terapéutica innovadora a pacientes oncológicos con escasas alternativas, abriendo nuevas vías más allá de los cuidados paliativos.

¿Qué es la compresión medular metastásica?

La CMM afecta hasta al 2% de los pacientes con cáncer y se produce cuando células tumorales se diseminan a la columna vertebral desde otras partes del cuerpo, generando presión sobre la médula espinal. Esta condición provoca síntomas graves como:

  • Dolor de espalda progresivo

  • Debilidad muscular

  • Alteraciones urinarias o intestinales

  • Parálisis en casos avanzados

Tradicionalmente, su tratamiento se limita a cirugía, radioterapia, quimioterapia convencional, inmunoterapia o ablaciones percutáneas, pero en algunos casos estas opciones no son viables.


¿Qué es la electroquimioterapia (EQT) y cómo funciona?

La electroquimioterapia es un tratamiento oncológico que combina el uso de fármacos quimioterápicos con impulsos eléctricos de alta intensidad, aplicados mediante agujas directamente sobre el tumor. Esta técnica provoca la apertura temporal de los poros en las membranas celulares (electroporación), permitiendo que el medicamento penetre en concentraciones hasta 1.000 veces mayores en las células tumorales.

“La apertura se revierte rápidamente, impidiendo que el fármaco salga, lo que garantiza una concentración muy alta en el tejido tumoral”, explican los doctores Gómez Muñoz, García Marcos y Belloch Ripollés.


Aplicación pionera en España

El Hospital La Fe ha aplicado por primera vez esta técnica en un caso de compresión medular metastásica, basándose en experiencias exitosas en centros europeos. La intervención ha sido realizada por un equipo multidisciplinar que incluye especialistas en:

  • Radiología intervencionista

  • Traumatología (Unidad de Raquis)

  • Radioterapia

  • Rehabilitación

El procedimiento fue aprobado tras el estudio del caso por el Comité Multidisciplinar de Patología Espinal y Raquídea de La Fe, y la evolución inicial de la paciente es positiva, sin signos de déficit neurológico.


Otras indicaciones de la electroquimioterapia

Hasta ahora, la EQT se utilizaba principalmente para el tratamiento de:

  • Metástasis cutáneas y subcutáneas

  • Tumores hepáticos

  • Metástasis óseas

  • Implantes peritoneales

La Fe incorpora por primera vez en España su uso para la compresión medular metastásica, ampliando su potencial terapéutico y consolidando su papel en la oncología de precisión.

“Es una opción de tratamiento para pacientes sin alternativa terapéutica, lo que mejora su calidad de vida y pronóstico en algunos casos”, destaca José Luis Poveda, gerente de la Agrupación Sanitaria interdepartamental Valencia Sur y de La Fe.


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Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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