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Salud y Bienestar

¿Qué es la enfermedad de Lyme que padece Justin Timberlake?

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enfermedad de Lyme
Justin Timberlake-INSTAGRAM

El cantante estadounidense Justin Timberlake sorprendió a sus seguidores al revelar que padece enfermedad de Lyme, una infección cada vez más común que puede llegar a afectar gravemente la calidad de vida si no se diagnostica y trata a tiempo. Este anuncio ha generado un gran interés sobre qué es esta enfermedad, cómo se contagia y cuáles son sus síntomas.


¿Qué es la enfermedad de Lyme?

La enfermedad de Lyme es una infección bacteriana causada por la bacteria Borrelia burgdorferi, transmitida a los humanos principalmente a través de la picadura de garrapatas infectadas. Estas garrapatas suelen encontrarse en áreas boscosas o con vegetación densa, por lo que el riesgo de contagio aumenta durante actividades al aire libre.

Aunque puede presentarse en cualquier parte del mundo, es más común en América del Norte, Europa y Asia, especialmente en zonas rurales o de montaña.


Síntomas de la enfermedad de Lyme

Los síntomas de la enfermedad de Lyme pueden variar según la etapa de la infección:

Fase temprana (primeros días o semanas)

  • Eritema migratorio: una erupción roja que aparece alrededor de la picadura, con forma de “diana”.

  • Fiebre, escalofríos y fatiga.

  • Dolor de cabeza y dolores musculares.

Fase diseminada (semanas a meses después)

  • Dolor en articulaciones, sobre todo en rodillas.

  • Problemas neurológicos como meningitis, parálisis facial o debilidad en las extremidades.

  • Trastornos cardíacos (poco frecuentes).

Fase crónica (meses o años)

  • Artritis persistente.

  • Problemas de memoria y concentración.

  • Fatiga extrema y alteraciones del sueño.

Si no se trata adecuadamente, la enfermedad de Lyme puede volverse crónica y generar complicaciones neurológicas o articulares de difícil manejo.


Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de la enfermedad de Lyme se basa en la historia clínica del paciente, la presencia de síntomas compatibles y, en la mayoría de los casos, pruebas serológicas que detectan anticuerpos frente a la bacteria.

El tratamiento estándar consiste en antibióticos, como doxiciclina, amoxicilina o cefuroxima, que suelen administrarse durante 2 a 4 semanas. En casos avanzados puede ser necesario un tratamiento más prolongado o por vía intravenosa.


Justin Timberlake y su experiencia con la enfermedad de Lyme

Justin Timberlake, conocido por éxitos como Cry Me a River y Mirrors, reveló públicamente que padece esta enfermedad, sumándose a otros artistas que también la han sufrido, como Avril Lavigne y Shania Twain. Timberlake explicó que durante meses sintió un cansancio extremo y dolores articulares que le impedían mantener el ritmo habitual de su vida profesional y personal, hasta que recibió el diagnóstico.

Su caso ha servido para dar visibilidad a una enfermedad poco conocida, pero que afecta cada año a miles de personas en todo el mundo, y que con un diagnóstico temprano tiene un pronóstico favorable.


¿Se puede prevenir la enfermedad de Lyme?

Sí, la prevención es clave:

  • Usar ropa adecuada al caminar por zonas boscosas o de vegetación alta.

  • Aplicar repelentes de insectos en piel y ropa.

  • Revisar el cuerpo y la ropa después de actividades al aire libre.

  • Retirar rápidamente las garrapatas si se detecta alguna adherida a la piel.


Conclusión

La enfermedad de Lyme es una infección que puede pasar desapercibida en sus primeras fases, pero que con el tratamiento adecuado suele resolverse sin complicaciones graves. El caso de Justin Timberlake ha puesto el foco en la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano de una dolencia que sigue siendo desconocida para gran parte de la población.

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Carme, recibe un trasplante de cara de una donante que accedió a la eutanasia: «Mi vida empieza a ser mejor»

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El Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial al planificar el primer trasplante facial a partir de una donación tras la prestación de ayuda para morir

BARCELONA, 2 de febrero de 2026 – Carme es la protagonista de un hito histórico en la medicina mundial: se ha convertido en la primera persona en recibir un trasplante de cara procedente de una donante que había recibido la eutanasia, una intervención pionera realizada en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

Mi vida empieza a ser mejor. Ya puedo comer, beber, salir a la calle y hacer una vida normal”, explica la paciente, que durante años convivió con graves secuelas tras sufrir una infección bacteriana que derivó en sepsis y le provocó una necrosis severa en el rostro.

De una picadura a la pérdida de media cara

Todo comenzó durante unas vacaciones en Canarias, cuando una picadura de insecto desencadenó una infección que la llevó a pasar por tres unidades de cuidados intensivos. Al salir, la enfermedad había destruido gran parte de su rostro: no podía abrir la boca, respirar con normalidad ni reconocerse físicamente.

“Hubo muchos profesionales que me dijeron que no había solución más allá de injertos parciales”, recuerda Carme. La situación cambió cuando conoció al doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, quien valoró la posibilidad de un trasplante facial.

Una donación excepcional tras la eutanasia

La intervención fue posible gracias a la decisión extraordinaria de una donante que había solicitado la prestación de ayuda para morir (PRAM). Además de donar sus órganos y tejidos, la paciente ofreció también la donación de la cara, una decisión que permitió planificar la cirugía con una precisión inédita.

“El grado de generosidad y madurez de esta donación es difícil de describir”, explica Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes del hospital. “Alguien que decide poner fin a su vida ofrece a otra persona una segunda oportunidad de esta magnitud”.

Cirugía de máxima complejidad y planificación milimétrica

Carme necesitaba un trasplante facial tipo 1, centrado en la parte media del rostro. Donante y receptora compartían sexo, grupo sanguíneo y características anatómicas compatibles.

Gracias a la planificación previa, se realizaron TACs de alta precisión, modelos tridimensionales impresos en 3D y guías de corte óseo personalizadas para lograr un encaje perfecto. También se diseñó una máscara de silicona para reconstruir el rostro de la donante tras la extracción.

Durante la intervención se trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos faciales, nervios periféricos y hueso, en una operación que puede prolongarse entre 15 y 24 horas y que requiere la coordinación de cerca de un centenar de profesionales, incluidos más de 25 profesionales de enfermería.

Recuperación y rehabilitación facial

Tras la cirugía, Carme permaneció un mes ingresada, primero en la UCI y después en planta. La rehabilitación comenzó de forma temprana y continúa a diario para recuperar funciones esenciales como masticar, hablar, gesticular y expresar emociones.

“La cara inicialmente no se mueve; hay que reeducar los músculos y estimular la conexión nerviosa”, explica Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. El proceso incluye también apoyo psicológico, clave para la adaptación a la nueva imagen corporal y al tratamiento inmunosupresor.

Vall d’Hebron, referente mundial en trasplantes faciales

En todo el mundo se han realizado 54 trasplantes de cara. En España, seis, y tres de ellos en Vall d’Hebron, que ya lideró en 2010 el primer trasplante total de cara del mundo y en 2015 el primero en asistolia controlada.

Solo una veintena de centros internacionales tienen capacidad para realizar este tipo de intervenciones, que exigen una altísima especialización médica, tecnológica y humana.

Para Carme, el resultado es claro: “Estoy aún recuperándome, pero sé que estaré bien”.

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