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Esta es la carta que Caixabank está enviando a sus clientes

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Si usted es cliente de Caixabank lo más seguro es que haya recibido hace unos días un comunicado de dicha entidad.

El banco ha enviado una carta a millones de clientes de su cuenta Día a Día en la que les notifica una serie de modificaciones en las condiciones del contrato de este producto.

Modificaciones sobre prestación de servicio en caja

Caixabank explica que los nuevos cambios que afectan a las condiciones de la prestación de servicio en caja, al descubierto tácito, a la compensación por los costes de reclamación ante un impago y a mejoras en la seguridad de los pagos realizados a través del banco.

Algunos de estos cambios más llamativos se refieren a la prestación del servicio en caja, y el banco ya advierte de que entrarán en vigor de forma automática.

Una de las principales cuestiones que se plantean los cliente es si esto conlleva algún coste.

Caixabank aclara que la prestación de servivio de caja a través de cajeros automáticos y la aplicación CaixaBankNow se realiza en régimen de autoservicio y no tienen coste adicional.

2 euros por cada operación

No ocurre lo mismo con el servicio de caja en ventanilla, que require -recuerda el banco- un gestor comercial que atiende personalmente al usuario.

Caixabank informa de que «si para realizar reintegros en efectivo, transferencias y traspasos, pago de recibos no domiciliados (excepto tributos) y petición de extractos, usted requiere la atención personalizada de un gestor comercial (servicio de caja en ventanilla) CaixaBank le cobrará un precio específico de 2 euros por cada operación».

El banco recuerda que el precio del servicio de caja por ventanilla es independiente del precio de las operaciones que se realice a través de este canal y de la cuota del Día a Día.

En ese caso ambas comisiones se sumarían.

Caixabank pone el siguiente ejemplo:

«Supongamos que usted decide solicitar un extracto de movimientos adicional del año en curso de su cuenta en ventanilla. La operación se puede iniciar desde el cajero y aquel día el cajero adscrito a la oficina funciona correctamente. Tendría que pagarnos 2 euros por el uso de la ventanilla y, además el precio del extracto, 1 euro. Al día siguiente, le pasaríamos el cobro de la suma del precio de ambos servicios, esto es, 3 euros.»

Excepciones

  • La entidad informa de que no cobrará si la operación no se puede realizar en cajeros automáticos porque los adscritos a la oficina no funcionan correctamente a causa de una incidencia técnica.
  • También quedan exentos de pago los usuarios mayores de 65 años por las primeras cinco operaciones que realicen por ventanilla en cada mes, los menores de 18 años, los discapacitados y los titulares de cuentas HolaBank, cuenta de pago básica, social o de inserción.
  • Caixabank recuerda que no cobra comisión alguna por el ingreso de efectivo en las cuentas propias del cliente.

Para consultar cualquier duda  sobre la cuenta Día a Día de Caixabank en https://www.caixabank.es/particular/family/programa-familiar.html

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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