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Fallas

Esta es la historia del espolín «Elena», de Elia Domínguez, Fallera Mayor de Almirante Cadarso

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Historia del Espolín Elena de Elia Fallera Mayor de Almirante

Un Espolín de ensueño para la Fallera Mayor de Almirante Cadarso

Elia Domínguez Sánchez, Fallera Mayor de Almirante Cadarso- Conde Altea, lució en su exaltación el impresionante Espolín «Elena» en Verde Palma, una pieza única cargado de historia.

Este traje fue tejido por la prestigiosa firma Garín, a partir de una muestra recuperada que conquistó a Elia desde el primer instante.

Inspiración y proceso de creación

El proceso comenzó con la elección del color de fondo, que fue especialmente tintado en Verde Palma en honor a una palmera que ha acompañado a su familia durante generaciones en su casa de verano. Aunque la muestra original solo contaba con un color, con la ayuda de su indumentarista Amparo Fabra y Elena de Garín, se ideó una exquisita combinación cromática.

Historia y diseño del Espolín «Elena»

El espolín «Elena» data de principios del siglo XX y llevaba décadas sin ser tejido. Su nombre podría estar relacionado con un antepasado de la familia Garín. El diseño se caracteriza por su montura bastarda, donde un dibujo asimétrico está envuelto por una decoración simétrica.

Con un ancho de 54 cm y 6.800 hilos de urdimbre de seda, se teje con dos tramas continuas: una de algodón, que da estructura, y otra metálica, que recorre todo el tejido. Su composición central en forma de triángulo presenta flores grandes en la base, coronadas por una campanilla y acompañadas por otras más pequeñas que aportan movimiento al diseño.

La paleta de colores: simbolismo y elegancia

Para este traje, Elia eligió un fondo Verde Palma, con flores en tonos fresas y salmón, realzadas con oro viejo. En los laterales, los tonos granates, celestes y dorados añaden un toque de alegría y sofisticación.

La elección de ciertos colores también tiene un significado especial. Las tres bolitas rojas en la base simbolizan el apoyo incondicional de su madre y su hermano Marc durante este año tan especial. Además, los toques de verde lima y azul turquesa en las ramas aportan luminosidad y frescura al diseño.

Un privilegio: presencia en el telar

Uno de los momentos más emotivos para Elia fue poder asistir al telar y presenciar de primera mano la materialización de su sueño. Incluso, tuvo la oportunidad de participar en el proceso de tejido, una experiencia única e inolvidable.

Complementos con historia

Para acompañar este majestuoso espolín, Elia lució un delantal y un pañuelo de encaje del siglo XVIII, una herencia familiar adquirida en L’Arca de Barcelona. Este encaje de Bruselas, elaborado a mano en Point de Rose, destaca por sus flores dobles y triples.

En cuanto a las joyas, el aderezo fue realizado por Art Antic con cristales Swarovski y perlas, que se funden armoniosamente con el tejido. Las peinetas de Flor d’Aigua, diseñadas por Guillermo, aportaron el toque final de elegancia y distinción.

GALERÍA| Esta es la historia del espolín «Elena», de Elia Domínguez, Fallera Mayor de Almirante Cadarso

Un sueño hecho realidad

Elia Domínguez Sánchez vio cumplido su sueño con un traje de indumentaria valenciana excepcional, que fusiona la tradición y la innovación en cada detalle. Su exaltación como Fallera Mayor de Almirante Cadarso Conde de Altea se convirtió en un momento inolvidable, lleno de historia, arte y pasión por la cultura valenciana.

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Fallas

Marta Mercader estrena el traje “Roqueta”, una joya de la indumentaria valenciana con esencia clásica

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La Fallera Mayor de València, Marta Mercader Roig, ha estrenado hoy un traje muy especial, cargado de simbolismo, artesanía y elegancia: la seda “Roqueta”, un dibujo creado en 2017 especialmente para las Falleras Mayores de València del sector Roqueta-Arrancapins.

Se trata de una indumentaria que respira tradición, historia y sensibilidad, y que conecta directamente con la esencia más clásica del traje valenciano.

Una seda con historia y alma antigua

El tejido ha sido elaborado por Vives y Marí en seda color “citrino”, enriquecida con metal en oro viejo y una paleta de colores empolvados que aportan un delicado aspecto antiguo, elegante y lleno de matices. Un diseño que no pasa desapercibido y que destaca por su equilibrio entre sobriedad y riqueza ornamental.

La elección de esta seda no es casual: “Roqueta” es un dibujo con identidad propia dentro del mundo fallero, muy ligado al sentimiento de sector y a la tradición reciente de las Fallas de València.

Confección clásica de Amparo Fabra

El traje ha sido confeccionado por Amparo Fabra, siguiendo su reconocida línea clásica, cuidando cada detalle para respetar las formas tradicionales. Se ha utilizado varillaje de médula de mimbre, un elemento muy valorado por su ligereza y fidelidad histórica.

Las pasamanerías, auténticas protagonistas del conjunto, combinan cordón de oro trenzado manualmente con cordón de seda, en una mezcla de colores que armoniza perfectamente con el tejido, aportando riqueza sin perder elegancia.

Aderezo, peinetas y manteletas: un conjunto en perfecta armonía

El conjunto se completa con un aderezo y peinetas de Daniel Bada, piezas que aportan brillo y distinción sin romper la estética clásica del traje.

Las manteletas, de tul de algodón bordado en hilo de seda, junto con las puntillas, son obra de Santos Textil, una firma de referencia en la indumentaria valenciana. Su delicadeza y finura encajan a la perfección con el carácter antiguo del vestido, realzando la figura y cerrando un conjunto de gran coherencia estética.

Un estreno que pone en valor la artesanía fallera

Con este estreno, Marta Mercader vuelve a poner el foco en el trabajo artesanal, en los talleres y en los profesionales que mantienen viva la indumentaria valenciana. Un traje que no solo viste, sino que cuenta una historia, habla de raíces, de oficio y de amor por la tradición.

Un homenaje silencioso pero poderoso a la València fallera, a sus sectores y a quienes hacen posible que cada detalle siga siendo arte.

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