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Estas son las comisiones que te cobra tu banco

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Estas son las comisiones que te cobra tu banco

La falta de habilidades digitales, el miedo a cometer errores o al fraude online obliga a buena parte de los mayores de 55 años y la mayoría de los mayores de 65 años a seguir recurriendo al servicio presencial de su oficina bancaria. Lamentablemente, se trata de un servicio que no deja de acumular comisiones, sobre todo en las grandes entidades bancarias, denuncia la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Estas son las comisiones que te cobra tu banco

Para empezar, entre las principales 18 entidades bancarias con una red de oficinas físicas, cinco ya no emiten libretas: Abanca, Bankinter, BBVA, Caja Rural de Jaén y Laboral Kutxa; lo que impide el correcto control de los movimientos y saldo bancario de aquellas personas sin capacidad para acceder a la banca digital. Entre las que ofrecen libreta, Kutxabank señala una comisión de 3 euros por emisión a todos sus clientes. Mientras que Sabadell indica 10 euros por el mismo concepto a los menores de 65 años, Ibercaja 2 euros a los menores de 70 años y BBVA 10 euros de comisión de mantenimiento a los titulares de cuentas con libreta activa, salvo que tengan domiciliada una pensión contributiva de al menos 300 euros.

También hay trabas a la disponibilidad de efectivo en ventanilla. BBVA indica 2 euros por retirar menos de 2.000 euros por esta vía; mientras que el Santander no permite retirar dinero en ventanilla si la cantidad es inferior a 600 euros. Caixabank, por su parte, tiene una comisión de 2 euros por realizar operaciones en oficina que puedan realizarse por otros canales, como el pago de recibos e impuestos o reintegros en efectivo, entre otras. Pero es que tampoco son raras las comisiones por pagar los recibos con dinero en efectivo directamente en ventanilla, en vez de hacerlo con cargo a la cuenta: de 2 euros en el Banco Sabadell y Caixabank, 3 euros en BBVA y Cajamar, 4 euros en Kutxabank, 5 euros en Global Caja y 10 euros en el Banco Santander.

Aunque si hay una comisión habitual en oficina es la que se fija por ordenar transferencias, que oscila entre el 0,2% y el 0,4% del importe. Así, aunque se cumplan los requisitos para no pagar comisiones, como puede ser tener la nómina domiciliada, ordenar una transferencia de 5.000 euros en ventanilla puede costar 20 euros, mientras que sería gratis en Internet. La única excepción es Cajamar siempre que se tenga domiciliada la nómina en la cuenta 360, que requiere tener suscritas aportaciones al capital social por al menos 1.037 euros.

Por cierto, algunas entidades aún no han hecho efectivo el reciente acuerdo de las entidades y el Ministerio de Economía para ampliar el horario de atención en ventanilla, como mínimo, de 9h a 14h. A fecha de 10 de marzo, cinco entidades siguen limitando el horario de caja hasta las 11h o las 12h: Abanca, Caja Rural de Navarra, Caja Siete, Cajamar y Liberbank.

OCU lleva tiempo denunciando este tipo de prácticas que conllevan la exclusión financiera que los colectivos más vulnerables, que deberían gozar de especial protección. Por ello vuelve a solicitar al Gobierno que el servicio bancario físico se considere como “servicio básico y universal” y que garantice una atención presencial a toda la población, sin discriminación económica para los mayores que necesiten mantener una atención presencial.

Mientras tanto, OCU recomienda a los clientes afectados que valoren la posibilidad de cambiar de banco. A través del comparador de cuentas corrientes puede conocerse la entidad que mejor se adapta al perfil de cada consumidor.

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Dime qué emoticonos usas y te diré qué edad tienes

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Dime qué emoticonos usas y te diré qué edad tienes
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València, 13 ago (OFFICIAL PRESS-EFE).- Un estudio de una investigadora de la Universidad Politécnica de València analiza el uso de los populares ‘emoji’ o emoticonos en la plataforma Whatsapp y logra establecer pautas diferenciadas por edades y también por sexos, en función de si se participa en un grupo mixto o no.

Carmen Pérez Sabater, investigadora de la Universitat Politècnica de València (UPV), perteneciente al Departamento de Lingüística Aplicada, ha desarrollado un estudio en el que ha analizado el uso actual en las conversaciones de WhatsApp de estos elementos gráficos, describiendo las principales diferencias existentes hoy en día y las tendencias del futuro.

EL PRIMER EMOJI

El primer emoji fue creado en 1999 por el japonés Shigetaka Kurita, si bien no fue hasta 2010 cuando empezaron a utilizarse de forma masiva con las diferentes aplicaciones de mensajería instantánea.

Actualmente, 23 años después de aquel de Kurita, existen ya más de 3.000 emojis diferentes, que no siempre se utilizan de la misma forma. En su uso e interpretación influyen diferentes factores, desde los culturales, hasta la relación entre los interlocutores, la tipología de conversación o si quien escribe es un hombre o una mujer.

Entre las conclusiones, el estudio señala notables diferencias dependiendo de la edad de quien lo escriba: «la gente joven, de menos de 30 años, usa muchos gifs y stickers personalizados, no tantos emojis convencionales que, como dicen, no son los suficientemente expresivos para ellos».

«FIESTA DE EMOJIS» ENTRE LOS MAYORES DE 50

«En aplicaciones como TikTok o Instagram los emplean para las descripciones, pero en sus grupos de WhatsApp los suelen evitar. No sucede así con los usuarios mayores de 50 años, cuyas conversaciones son una fiesta de emojis constante”, explica Carmen Pérez.

Atendiendo a las diferencias por género, el trabajo de esta investigadora valenciana saca a relucir que, en las conversaciones de grupo, el comportamiento de los hombres varía en función de si el grupo es mixto o no.

LOS HOMBRES USAN MENOS EMOJIS EN AUSENCIA DE MUJERES

“Si no lo es, no usan tantos emojis como las mujeres, cuyo comportamiento no varía independientemente de por quién esté formado el grupo. Y si lo es –mixto-, los hombres se suelen acomodar al tono general del grupo y a lo que hacen las mujeres”, explica Carmen Pérez.

En su análisis, la investigadora de la UPV remarca también que la interpretación de los emoji depende del contexto y la cultura. “Estos elementos no son universales, varían según la aplicación que se use y el país donde vivamos”, incide Carmen Pérez.

Otra de las conclusiones del estudio es que se advierte una tendencia a la personalización del elemento gráfico.

STICKERS Y GIFS

“Nos queremos diferenciar del resto, cada vez buscamos más ser originales en nuestras conversaciones y para ello creamos nuestros propios stickers y gifs. Sobre todo en las conversaciones grupales de jóvenes, cada comunidad tiene su propia batería de gifs y stickers a la carta, que son la seña de identidad del grupo”, añade Carmen Pérez.

Dime qué emoticonos usas y te diré qué edad tienes

Tras analizar más de 90.000 mensajes, esta investigadora concluye que «cuando una persona habla en un grupo y tiene que compartir una información usa texto. Los graficonos, como se llama a los emojis, stickers y gifs en lingüística, evitan el silencio grupal, refuerzan los lazos de unión con el resto, son el detonante de una risa grupal, pero nunca sustituyen por completo las palabras. Las conversaciones por internet son mayoritariamente textuales”.

EMOJIS Y CIBERACOSO SEXUAL

En otro trabajo, Carmen Pérez Sabater y la estudiante de doctorado de la UPV, Andrea García Montes, están analizando un corpus de texto cedido por el Ministerio del Interior de agresores condenados por ciberacoso sexual a menores, con el objetivo de caracterizar el uso que hacen de los emojis los ciberacosadores en las redes.

“Nuestra hipótesis de partida era que nos íbamos a encontrar con elementos gráficos que hicieran alusión implícita al sexo, como berenjenas, cerezas y melocotones. Sin embargo, son conversaciones con una gran presencia de emojis de corazones y besos», señala la investigadora valenciana.

«Esto se debe a la intención del agresor de ganarse la confianza de su víctima a través del desarrollo falso de una relación de amistad o noviazgo convencional. Si usara de primeras los elementos gráficos que hacen referencia al sexo, el agresor desvelaría sus intenciones reales y pondría en alerta al menor, que cortaría probablemente la conversación de inmediato”, apunta Andrea García Montes.

Este estudio de los emojis en conversaciones de manipulación sexual está enmarcado dentro del proyecto stoponsexgroom (stoponsexgroom.com).

El objetivo de este proyecto dirigido por Carmen Pérez Sabater (IP) es la creación de perfiles lingüísticos para el desarrollo de herramientas digitales forenses para prevención, detección y priorización en España del ciberacoso sexual a menores.

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