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Salud y Bienestar

Estas son las consecuencias del estrés en tu salud

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consecuencias del estrés en tu salud

El estrés crónico o prolongado puede tener una serie de consecuencias negativas en tu salud física, mental y emocional. A continuación, enumeramos algunas de las principales consecuencias del estrés en la salud:

  1. Problemas de salud mental:
    • Ansiedad: El estrés crónico puede contribuir al desarrollo o empeoramiento de trastornos de ansiedad, como el trastorno de ansiedad generalizada (TAG).
    • Depresión: El estrés prolongado también puede aumentar el riesgo de depresión.
    • Problemas de sueño: El estrés puede interferir con el sueño, lo que a su vez puede contribuir a problemas de salud mental.
  2. Problemas cardiovasculares:
    • Hipertensión: El estrés puede aumentar la presión arterial y, con el tiempo, contribuir al desarrollo de la hipertensión.
    • Enfermedad cardíaca: El estrés crónico se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, incluyendo enfermedades coronarias.
  3. Problemas gastrointestinales:
    • Síndrome del intestino irritable (SII): El estrés puede desencadenar o empeorar los síntomas del SII, como dolor abdominal, diarrea o estreñimiento.
    • Úlceras: Aunque la mayoría de las úlceras son causadas por infecciones bacterianas, el estrés puede agravar los síntomas.
  4. Problemas inmunológicos:
    • Supresión del sistema inmunológico: El estrés prolongado puede debilitar el sistema inmunológico, lo que hace que el cuerpo sea más susceptible a infecciones y enfermedades.
  5. Problemas dermatológicos:
    • Acné: El estrés puede empeorar el acné y otras afecciones de la piel.
    • Psoriasis: En personas con predisposición genética, el estrés puede desencadenar brotes de psoriasis.
  6. Aumento de peso y problemas alimentarios:
    • Algunas personas recurren a la comida como una forma de afrontar el estrés, lo que puede llevar al aumento de peso y problemas de alimentación.
  7. Dolores musculares y tensiones:
    • El estrés puede causar tensión muscular y dolores de cabeza por tensión.
  8. Problemas de fertilidad: El estrés crónico puede afectar la fertilidad tanto en hombres como en mujeres.
  9. Problemas de concentración y memoria: El estrés puede dificultar la concentración y la memoria a corto plazo.

Es importante destacar que la respuesta al estrés varía de persona a persona, y no todas las personas experimentarán todas estas consecuencias. La gestión del estrés es fundamental para mantener una buena salud a largo plazo. Esto puede incluir técnicas de relajación, actividad física regular, una dieta equilibrada, apoyo social y, en algunos casos, la ayuda de profesionales de la salud mental. Si sientes que el estrés está afectando tu salud, es importante buscar apoyo y orientación médica.

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Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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