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Salud y Bienestar

Estas son las enfermedades que se pueden transmitir con un simple saludo de manos

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Estas son las enfermedades que se pueden transmitir con un simple saludo de manos
PIXABAY

El saludo de manos puede ser una forma común de transmitir gérmenes y enfermedades si una persona tiene patógenos en las manos y luego entra en contacto con la boca, la nariz u ojos. El simple gesto de estrechar manos, una práctica social tan común, puede ser portador de diversas enfermedades. Desde el resfriado común hasta infecciones gastrointestinales, las manos pueden convertirse en vehículos de transmisión para una variedad de patógenos. En este artículo, exploraremos las enfermedades que pueden propagarse mediante un apretón de manos y destacaremos la importancia de prácticas de higiene para prevenir la transmisión de gérmenes en situaciones sociales cotidianas.

Algunas enfermedades que pueden propagarse a través del contacto de manos:

  1. Resfriado Común:
    • Los virus del resfriado, como rinovirus, a menudo se transmiten a través del contacto cercano y las superficies contaminadas. Si alguien tiene el virus en las manos y saluda a otra persona, hay un riesgo de transmisión.
  2. Gripe (Influenza):
    • La gripe es una enfermedad respiratoria viral que puede propagarse a través de pequeñas gotas expulsadas al toser o estornudar. Si una persona tiene la gripe en las manos y saluda a alguien, podría transmitir el virus.
  3. Enfermedad de Mano, Pie y Boca:
    • Esta enfermedad, causada comúnmente por el virus Coxsackie, puede transmitirse a través del contacto directo con las manos infectadas. Se observa con mayor frecuencia en niños, pero los adultos también pueden contraerla.
  4. Infecciones Respiratorias:
    • Otros virus respiratorios, como el virus sincitial respiratorio (VSR) y algunos coronavirus, también pueden propagarse a través del contacto cercano y las manos contaminadas.
  5. Gastroenteritis Viral:
    • Algunos virus que causan gastroenteritis, como norovirus, pueden transmitirse a través del contacto con las manos contaminadas. Esto puede llevar a infecciones estomacales y síntomas como vómitos y diarrea.
  6. Infecciones Bacterianas:
    • Ciertas bacterias que causan infecciones respiratorias o gastrointestinales también pueden propagarse a través del contacto de manos. Un ejemplo es la bacteria Salmonella, que puede causar intoxicación alimentaria.
  7. Infecciones Cutáneas:
    • Enfermedades de la piel, como el impétigo, pueden transmitirse si una persona tiene lesiones infectadas en las manos y entra en contacto con la piel de otra persona.

Es importante destacar que, si bien el saludo de manos puede contribuir a la transmisión de enfermedades, también existen otras formas de prevención. Lavarse las manos regularmente con agua y jabón, usar desinfectante de manos cuando no hay acceso a agua y jabón, y evitar tocarse la cara con las manos sin lavar son prácticas clave para reducir el riesgo de propagación de gérmenes.

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Salud y Bienestar

Estos pequeños hábitos diarios pueden alargar tu vida, según la ciencia

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hábitos diarios pueden alargar vida
Caminar unos minutos más al día es una de las sencillas actividades con beneficios significativos, según uno de los estudios. / Pexels

Los resultados de dos nuevos trabajos científicos apuntan a que no hacen falta cambios drásticos para mejorar la salud: incluso ajustes mínimos en la rutina diaria pueden reducir el riesgo de muerte y aumentar los años de vida saludable. Caminar unos minutos más, dormir un poco mejor o añadir medio plato de verduras son ejemplos de hábitos sencillos con efectos significativos, según estas investigaciones.

Aunque ambos estudios son observacionales y no establecen causalidad directa, sus conclusiones señalan estrategias más realistas y alcanzables para mejorar la salud pública, alejadas de planteamientos extremos o difíciles de mantener en el tiempo.

Cinco minutos más de actividad física ya reducen la mortalidad

El primer estudio, publicado en The Lancet, analizó datos de más de 135.000 adultos en Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido durante un periodo de ocho años. Los investigadores calcularon el impacto poblacional de pequeños incrementos en la actividad física moderada —como caminar a 5 km/h— y de la reducción del tiempo sedentario.

Solo cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos.

Los resultados son especialmente llamativos: añadir únicamente cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos. Si el incremento alcanzara los diez minutos diarios, la reducción de la mortalidad se elevaría hasta el 15 %.

En paralelo, disminuir media hora diaria de sedentarismo se asocia con un 7 % menos de mortalidad, mientras que reducir una hora completa se vincula con una disminución del 13 %.

El beneficio es mayor entre las personas menos activas, lo que refuerza la idea de que cualquier movimiento cuenta. Los autores subrayan que no es imprescindible cumplir estrictamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para obtener beneficios y reclaman más estudios con dispositivos de medición en países de ingresos bajos y medios.

Caminar 7.000 pasos al día reduce el riesgo de enfermedades crónicas, deterioro cognitivo y muerte.

El poder de combinar hábitos saludables

El segundo trabajo, publicado en eClinicalMedicine —revista del grupo The Lancet Discovery Science—, se centró en casi 60.000 participantes del UK Biobank y evaluó cómo interactúan tres factores clave: sueño, dieta y ejercicio.

El modelo estadístico desarrollado por los investigadores sugiere que, para quienes presentan los peores hábitos, mejoras mínimas en los tres ámbitos —por ejemplo, cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras— podrían añadir un año de vida.

Para quienes tienen peores hábitos, mejoras como cinco minutos más de sueño, dos minutos extra de actividad vigorosa y medio plato adicional de verduras podrían añadir un año de vida.

La combinación óptima, definida como dormir entre siete y ocho horas, realizar más de 40 minutos de actividad moderada diaria y mantener una dieta saludable, se asocia con hasta nueve años extra de vida y salud.

Los investigadores destacan que el efecto conjunto de estos hábitos es mayor que la suma de cada comportamiento por separado, lo que refuerza la idea de promover cambios pequeños pero sostenidos como una estrategia eficaz y realista para mejorar la salud de la población.

Un enfoque más accesible para la salud pública

Ambos estudios coinciden en que las recomendaciones basadas en pequeños ajustes cotidianos pueden tener un impacto relevante a nivel poblacional. Frente a mensajes que exigen transformaciones radicales del estilo de vida, estos trabajos respaldan un enfoque más accesible, progresivo y fácil de mantener en el tiempo.

Referencia

Ekelund et al. “Deaths potentially averted by small changes in physical activity and sedentary time: an individual participant data meta-analysis of prospective cohort studies”. The Lancet 2026

Fuente

SINC

Derechos: Creative Commons

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