Salud y Bienestar
ESTUDIO| Los efectos inmediatos de dormir menos de seis horas
Publicado
hace 5 añosen
Como sugieren distintos estudios consultados por tiendas.com, disfrutar seis horas de sueño, que puede sonar como aceptable en algunos casos, pueden ser tan malo como no dormir ninguna. Los humanos son criaturas sorprendentemente resistentes; los cuerpos y las mentes son muy buenos para hacer las cosas que no son exactamente buenas para las personas, como la privación crónica de sueño. Es fácil ver cómo las personas caen rápidamente en un patrón de dormir muy poco y luego llegar a la conclusión de que esa es solo su línea de base normal.
Incluso después de una jornada laboral muy larga, es posible que mucha gente aún necesite desconectar por la noche, por lo que pueden navegar por las redes sociales o ver un poco de televisión. Y antes de que se se den cuenta, ya ha pasado una hora, o incluso dos, desde que se deberían haber acostado. Los fines de semana, se intenta desconectar, con más fuerza si cabe, y se quedan hasta tarde cenando con amigos, disfrutando de un concierto o viendo una película y luego esperan recuperarse a la mañana siguiente, pero su reloj interno les despierta cuando suena la alarma de forma habitual entre semana. Y antes desean conscientes, han acumulado una gran ‘deuda’ de sueño.
Un poco de café extra puede aliviar de forma momentánea el cansancio pero es solo un parche superficial al problema, porque el funcionamiento cognitivo del cerebro está pagando un precio invisible. Por ello, María José Capdepón CCO de tiendas.com recomienda analizar algunas de las áreas donde el cerebro podría estar luchando, incluso si la persona no es consiente todavía del cansancio:
Perdida de concentración y memoria de trabajo
Una de las primeras sensaciones que se experimentan cuando la persona está falta de sueño es la capacidad para concentrarse. Es más difícil mantenerse concentrado en el trabajo que está realizando cuando se está cansado, pero en un principio bien se podría atribuir a casi cualquier otra causa y si se trabaja a propio ritmo puede pasar desapercibido totalmente.
En días cansados, un modus operandi que se produce casi en todos los casos es ir cambiando de tareas y distraerse con nuevos correos electrónicos que van entrando en la bandeja del email, voces que se oyen desde el siguiente cubículo de trabajo o desde el despacho anejo, e incluso solo los pensamientos aleatorios que tiene. Sin mencionar que uno se puede quedar dormido en medio de leer algo importante.
La falta de sueño también reduce su capacidad de memoria de trabajo, que se refiere a la cantidad de información que puede tener en mente al mismo tiempo. Cuanto mayor sea la capacidad de memoria de trabajo, más complejo será el pensamiento que puede hacer. Resolver los rompecabezas mentales más difíciles es en realidad una tarea para su memoria: para encontrar una buena solución, debe extraer información relevante de su memoria. Pero cuando la memoria de trabajo está más restringida, será más difícil escabullirse de lo que necesita y, posteriormente, tomar decisiones difíciles bien.
Incapacidad de recordar
Al no dormir lo suficiente, es más difícil recordar cosas nuevas. El sueño en realidad tiene dos efectos diferentes en la memoria; recordar es solo uno de ellos. También afecta el funcionamiento de una estructura cerebral llamada hipocampo, que es crucial para ayudar a aprender cosas nuevas. Y, desafortunadamente, consumir un poco de cafeína no ayudará al hipocampo a funcionar mejor, incluso si le hace sentir más alerta.
Al dormir se forman nuevos recuerdos en un proceso que se llama ‘consolidación’. Es cuando el cerebro encaja en la cadena de experiencias recientes que ha tenido la persona en recuerdos coherentes que se almacenan. Si no se duerme lo suficiente, este proceso de consolidación no puede llevarse a cabo de una manera muy efectiva, y cuando el individuo se despierte nuevamente, tendrá problemas para recordar la nueva información que encontró.
Estado anímico y depresión
No dormir lo suficiente también afecta al estado de ánimo. Pero se tiende a atribuir el mal humor a una amplia gama de experiencias diferentes que rodean cada día.
La interrupción de su ciclo de sueño puede aumentar los síntomas de la depresión. Es posible que no se sienta que está clínicamente deprimido (o incluso tan cansado) simplemente porque resulta difícil ser amable con sus compañeros de trabajo, familiares, etc. Sin embargo, la falta de sueño puede ser la causa.
Daños a largo plazo
Por último, la calidad de su sueño puede tener consecuencias a largo plazo para el cerebro. A medida que envejece, sobre todo al pasar la barrera de los cuarenta, la falta de sueño en una noche concreta no tiene un impacto tan grande en la capacidad para funcionar como lo hace cuando se es más joven. Y diversos estudios han venido a confirmar que es posible que se tenga más problemas para saber cuándo no se está bien descansado a medida que envejece.
Mientras mejor se duerma, en todas las edades, mejor será la protección que se brinda al cerebro para sus últimos años de vida. Los malos hábitos de sueño, incluso en la mediana edad, se asocian con niveles más altos de problemas cognitivos, como la demencia senil, más adelante en la vida. Muchas personas sufren ese desgaste lentamente y pasa desapercibido, pero con el paso del tiempo, la falta de sueño elimina la productividad y el funcionamiento cognitivo.
Así que por la noche sea consciente de apagar el televisor, apagar el móvil (redes sociales), e irse pronto a la cama y descansar un poco. El cerebro y la salud se lo agradecerá más tarde, no solo mañana por la mañana, sino años después.
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Salud y Bienestar
Listeriosis: una amenaza silenciosa para animales y humanos
Publicado
hace 6 horasen
19 febrero, 2026
CEU UCH y el Instituto Pasteur alertan sobre la falta de vigilancia de la listeriosis en rumiantes y su riesgo para la salud pública
Jueves, 19 de febrero de 2026.- Investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera y del Instituto Pasteur han lanzado una alerta sobre la necesidad urgente de reforzar la vigilancia de la listeriosis en rumiantes, tras una revisión sistemática de más de ocho décadas de publicaciones científicas.
El estudio, publicado en la revista científica Veterinary Quarterly, analiza miles de casos de ganado afectado en distintos países y concluye que mejorar la vigilancia, el diagnóstico y aplicar técnicas modernas de análisis genético es clave tanto para la salud animal como para la seguridad alimentaria y la salud pública.
Listeriosis: una amenaza silenciosa para animales y humanos
Según el catedrático de Microbiología de la CEU UCH, Juan José Quereda, que lidera el grupo Listeria: Biología e Infección (LisBio), “la listeriosis es una enfermedad conocida desde hace décadas, pero sorprendentemente sabemos muy poco sobre cómo se transmite en las granjas y cuál es su impacto real en la ganadería. Controlar la listeriosis en las granjas no solo protege a los animales, también es una inversión directa en seguridad alimentaria y salud pública”.
Listeria monocytogenes, la bacteria responsable, provoca infecciones graves en humanos, especialmente en personas mayores, embarazadas y pacientes inmunodeprimidos. Algunas cepas detectadas en rumiantes coinciden con brotes humanos, lo que subraya la importancia de una vigilancia integral bajo el enfoque One Health, que integra salud animal, humana y ambiental.
Ochenta años de datos que revelan la urgencia de la vigilancia
La revisión sistemática y el metaanálisis realizado por la CEU UCH y el Instituto Pasteur abarcan más de 80 años de literatura científica. La profesora Inmaculada López Almela, primera autora del estudio, señala que “casi el 90% de los estudios analizados se publicaron antes de 2016, y muy pocos emplean técnicas genómicas modernas. Esto implica que seguimos tomando decisiones basadas en datos antiguos, mientras la bacteria sigue circulando en el entorno de las granjas”.
Entre los hallazgos más importantes:
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La forma más frecuente y grave de listeriosis en rumiantes es la encefalitis, que afecta al sistema nervioso y provoca desorientación, movimientos en círculos y muerte en la mayoría de los casos.
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Más del 80% de los animales con síntomas neurológicos fallecen, incluso con tratamiento antibiótico.
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La segunda manifestación más común es el aborto, con importantes pérdidas económicas, especialmente en ovejas y vacas gestantes.
Repensando los factores de transmisión
Durante décadas, se asumió que la listeriosis en ganado se debía principalmente al consumo de ensilados en mal estado. Sin embargo, el estudio revela que esta relación no siempre se cumple: “En muchos brotes no se ha podido demostrar que el ensilado fuera la fuente real de infección”, explica López Almela.
Los investigadores señalan que suelo, camas, bebederos, instalaciones e incluso animales aparentemente sanos pueden actuar como reservorios silenciosos de Listeria, lo que hace aún más urgente el desarrollo de herramientas modernas de diagnóstico y análisis genético para rastrear brotes de manera efectiva.
La investigación como inversión en salud y seguridad
Controlar la listeriosis no es solo una cuestión de bienestar animal: es una inversión directa en seguridad alimentaria y salud pública. Mejorar la vigilancia y aplicar técnicas de análisis genómico permitirá:
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Prevenir brotes en animales y humanos.
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Reducir pérdidas económicas en explotaciones ganaderas.
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Comprender la circulación ambiental de la bacteria.
Quereda enfatiza que “los animales pueden ser un eslabón clave en la circulación de Listeria, por lo que abordarla desde la perspectiva One Health es imprescindible”.
Equipo y colaboración científica
El estudio fue liderado por los profesores de la CEU UCH Inmaculada López Almela y Juan José Quereda, e incluyó la participación de Chirag C. Sheth, Jesús Gomis y Ángel Gómez Martín, junto con Marc Lecuit del Instituto Pasteur.
El trabajo refuerza la colaboración científica entre ambas instituciones y consolida al Grupo LisBio como referente en la investigación de patógenos de relevancia para la sanidad animal y la salud pública.
La investigación contó con financiación de la Generalitat Valenciana, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y la propia CEU UCH.
Referencia científica
López-Almela I, Sheth CC, Gomis J, Gómez-Martín Á, Lecuit M, Quereda JJ. Epidemiology, clinical and pathological features and outcomes of listeriosis in ruminants: a systematic review and meta-analysis. Veterinary Quarterly. 2025;45(1):2598257. doi: 10.1080/01652176.2025.2598257
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