Síguenos

Consumo

Facua denuncia al Medusa por el cobro del dinero sobrante de la pulsera «cashless»

Publicado

en

Facua denuncia Medusa Festival
Dos jóvenes saludan tras instalarse en la zona de acampada del Medusa Festival de Cullera (Valencia), en ediciones anteriores. EFE/Natxo Frances/Archivo

Valencia, 5 sep (OFFICIAL PRESS – EFE).- La asociación Facua ha denunciado a la promotora del Medusa Festival de Cullera, celebrado del 9 al 14 de agosto, por cobrar gastos de gestión en la devolución del dinero sobrante de la pulsera «cashless», imponer este método como única forma de pago y prohibir el acceso con comida y bebida del exterior.

El Medusa Festival de Cullera ha cobrado dinero por la devolución del dinero sobrante en sus pulseras

La denuncia ha sido dirigida a la Subdirección General de Comercio y Consumo de la Generalitat y en ella también se recogen quejas por cobrar una cuantía adicional al coste de la entrada de 15 euros al día a quien quisiese poder entrar y salir del recinto libremente, o la misma cuantía extra por realizar un cambio de nombre en la entrada.

La empresa organizadora, Adculture Gestión AIE, impuso una cláusula de «reacceso no permitido» si no se pagaba 15 euros por día, y estableció un plazo de únicamente cuatro días para devolver, previo pago de 3 euros, el dinero sobrante de la pulsera «cashless».

La asociación considera que esta medida se sustenta única y exclusivamente en criterios de rentabilidad para la promotora, «buscando la empresa del festival su enriquecimiento de manera ilícita», y considera que no hay justificación para la aplicación de esta norma, pues si las entradas y salidas del recinto pudieran afectar al normal desarrollo del espectáculo o suponer un problema de seguridad, en ningún caso se permitiría el reacceso a las mismas.

Las pulseras «Cashless» único método válido de pago

Sobre la pulsera «cashless», en la página web quedaba recogido que sería el único método de pago válido. Facua recuerda que la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias recoge como infracción la negativa a aceptar el pago en efectivo como medio de pago.

La asociación recuerda que el abono en efectivo es un método de pago legal. Por lo que estas restricciones impuestas suponen un impacto negativo a los consumidores.

Para la devolución de los importes no consumidos con el sistema «cashless», la promotora limitó el periodo para solicitar el reintegro a cuatro días, entre el martes 16 y el viernes 19 de agosto. También impuso también una comisión de «gasto de gestión» de tres euros. Advertía de que los importes gratuitos no consumidos no se devuelven, y tampoco las consumiciones no disfrutadas del bonocopas.

Facua ha exigido a la Generalitat que abra expediente sancionador a la promotora del Medusa Festival, Adculture Gestión AIE. Al entender que se ha vulnerado la normativa vigente en materia de consumo.

 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo