La angustia continúa para las familias valencianas de las dos mujeres desaparecidas tras el grave accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que ha dejado 42 fallecidos y 152 heridos, más de una treintena de ellos aún hospitalizados. Ambas mujeres viajaban en el coche 2 del tren Alvia, el vagón más afectado tras el impacto con los furgones de cola del Iryo, con el que se cruzó a más de 200 km/h.
A pesar de que ya se han recuperado 42 cuerpos, solo 21 víctimas han sido identificadas oficialmente, y ninguna de ellas corresponde a las dos pasajeras valencianas, que continúan figurando como desaparecidas.
ADN entregado y sin confirmación oficial
Los familiares de ambas mujeres han aportado ya muestras de ADN para facilitar la identificación, siguiendo el Protocolo de Sucesos con Víctimas Múltiples activado por la Guardia Civil. Sin embargo, 48 horas después del siniestro, no han recibido confirmación oficial de que sus cuerpos se encuentren entre los ya recuperados ni entre los heridos ingresados en hospitales.
La identificación de las víctimas está siendo coordinada por el grupo de Homicidios de la Guardia Civil de Córdoba, con el apoyo de la UCO, mientras continúan las autopsias en el Instituto de Medicina Legal.
Las dos mujeres viajaban en el coche más afectado del Alvia
Según los billetes nominales validados en la estación de Atocha, ambas pasajeras ocupaban plaza en el coche 2 del Alvia Madrid–Sevilla–Huelva, el mismo vagón que aún no había podido ser izado hasta la llegada de maquinaria pesada.
-
Una de ellas, de 85 años, viajaba sola a Sevilla para visitar a su hermana.
-
La otra, de 31 años, natural y vecina de Villena (Alicante), se dirigía a Huelva, donde debía realizar una auditoría medioambiental a una empresa que optaba a una certificación de calidad.
Ambas dejaron de responder a las llamadas de sus familiares poco después de conocerse el accidente, lo que disparó las alarmas.
Hallazgo de nuevos cuerpos y desfase en el número de desaparecidos
Durante las labores de retirada de los restos del coche 2, los equipos de emergencia localizaron cuatro cuerpos más en el Alvia y uno adicional en el Iryo, lo que elevó la cifra de fallecidos de 40 a 42. Aun así, persiste un desfase de una persona, ya que constan 43 denuncias por desaparición registradas en los puntos habilitados en Córdoba, Málaga, Sevilla, Huelva y Madrid.
Perros especializados de la Guardia Civil continúan buscando restos biológicos y posibles víctimas entre los vagones siniestrados.
Un accidente bajo doble investigación
Las causas del siniestro están siendo investigadas de forma paralela por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y por la Guardia Civil, bajo la supervisión de un juzgado de Montoro (Córdoba).
Las primeras pesquisas apuntan a que un vagón del Iryo, que circulaba a 205 km/h, perdió el bogie, provocando el descarrilamiento de sus dos últimos coches e invadiendo la vía contraria, por la que circulaba el Alvia a 210 km/h. El impacto fue devastador y convirtió los primeros vagones del Alvia en un amasijo de hierros.
Identificación de víctimas: huellas y ADN
La Guardia Civil prioriza la identificación por huellas dactilares, el método más rápido y fiable en este tipo de accidentes. Cuando no es posible, se recurre al cotejo de ADN, además de información odontológica y objetos personales aportados por las familias.
Mientras tanto, las familias valencianas siguen esperando una llamada que confirme el destino de sus seres queridos, en lo que ya se considera el segundo peor accidente de alta velocidad en España, solo por detrás del de Santiago de Compostela en 2013.
Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Pingback: Estos son los festivos escolares del curso 2023-2024 en Valencia – MarcaHora