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Formas de aumentar las ventas con un buen escaparate

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Formas de aumentar las ventas con un buen escaparate

Los escaparates de las tiendas tienen el poder de atraer como imanes a las personas que los ven. Pero esto no es ninguna casualidad, ya que detrás del diseño y creación de cada uno de ellos hay técnicas de marketing que despiertan los sentidos de los consumidores.

Las más utilizadas son el visual merchandising y el escaparatismo. Ambas son técnicas que permiten atraer a los clientes, al mismo tiempo que permiten diferenciar a tu negocio del resto. Sobre ellas hablaremos en este artículo y descubriremos cómo pueden ayudarte a crear escaparates atractivos y originales para aumentar tus ventas en las fechas venideras, que son las de mayor consumo anual.

Crear el ambiente según la ocasión

Los escaparates son la clave para la atracción de los clientes, además estos te diferencian de la competencia, por eso debes procurar que sean llamativos, atractivos y que siempre estén de acuerdo con la ocasión, es decir, que se adapten a las tendencias y temporadas, ya que no debería verse igual un escaparate en verano que uno en invierno o en Halloween, por ejemplo.

En este sentido, para diseñar la mejor y más atrayente exhibición, es preciso aplicar técnicas de escaparatismo, que consisten en la decoración y organización adecuada de un escaparate con el objetivo de despertar la atención de quienes lo miran e incitarlos a entrar a la tienda y comprar tanto lo que se exhibe como lo que no.

Por lo dicho hasta ahora, es necesario utilizar los elementos correctos que permitan crear un escaparate irresistible, como por ejemplo impresiones digitales y expositores de cartón. Estos últimos están en tendencia y son muy ventajosos porque son muy versátiles, útiles y se pueden mandar a personalizar en función de las necesidades de cada ocasión.

Emplear elementos decorativos originales

En el párrafo anterior hablamos de los expositores de cartón, los cuales no solo son un elemento de utilidad dentro del escaparate, sino que también son un elemento decorativo al que se le puede sacar mucho provecho. Y no solo por la infinidad de dimensiones, formas y diseños en los que se pueden mandar a fabricar, sino porque ante los ojos de los consumidores resultan una idea innovadora, única y original, así como también un compromiso social por parte de la empresa que los utiliza, algo que definitivamente despertará su atención.

Este tipo de expositores puede combinarse con vinilos decorativos y otros elementos que permitan hacer Visual Merchandising, es decir, que permitan crear un ambiente estético respetando aspectos como iluminación, distribución del mobiliario y exhibición de los productos.

Una entrada segura y llamativa

Como ya hemos dicho, los escaparates llaman a los consumidores para que entren a la tienda y ya que este es el objetivo principal y tomando en cuenta la pandemia por la Covid-19, es justo brindarles a los usuarios una entrada segura que les de la bienvenida a un entorno aún más seguro.

Para ello, es preciso instalar en la entrada de la tienda una estación de bioseguridad en la que se provea a los clientes de alcohol en gel, mascarillas e incluso guantes. Dicho punto debe ir en concordancia con el estilo de decoración del escaparate para no distorsionar la vista de los potenciales consumidores. En este caso, la opción más recomendable son las estaciones y stands de cartón, que además de ser más económicas, son más fáciles de manipular.

 

 

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Viajar hacia adentro, la tendencia que redefine el descanso

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Viajar hacia adentro, la tendencia que redefine el descanso
Viajar hacia adentro, la tendencia que redefine el descanso

Viajar hacia adentro ya no es una idea etérea asociada únicamente a prácticas espirituales. Es una respuesta concreta a una realidad evidente: estamos cansados de un cansancio que no se soluciona durmiendo más horas.

En este contexto, propuestas como un retiro wellness estructurado y con base profesional han dejado de ser algo alternativo para convertirse en una herramienta real de salud preventiva. El descanso está cambiando de significado, y con él, nuestra manera de viajar.

Durante años entendimos las vacaciones como una vía de escape. Cambiar de entorno era suficiente. Hoy sabemos que no siempre lo es. Podemos pasar una semana en un destino paradisíaco y volver con la sensación de no haber descansado de verdad. El cuerpo regresa a casa, pero la mente nunca se fue.

El agotamiento silencioso de la vida moderna

El problema no es solo la carga de trabajo. Es el ritmo constante de estímulos, la hiperconectividad, la dificultad para sostener la atención en una sola cosa. Nuestro sistema nervioso vive en un estado de activación permanente que termina afectando al sueño, a la digestión, al estado de ánimo y a la capacidad de concentración.

Muchos pacientes y lectores con los que trabajo describen la misma sensación: “no paro, pero tampoco avanzo”. Se sienten funcionales, pero no vitales. Cumplen con sus responsabilidades, pero han perdido energía y claridad.

Viajar hacia adentro surge precisamente como antídoto frente a esta inercia. No propone hacer más cosas, sino hacer una pausa consciente. Y esa pausa, cuando está bien guiada, tiene efectos medibles en la salud.

De la evasión a la regulación del sistema nervioso

El verdadero descanso no depende solo del entorno, sino del estado fisiológico en el que nos encontramos. Si el sistema nervioso está en modo alerta, el cuerpo no activa sus mecanismos de reparación.

Por eso, las experiencias de bienestar bien diseñadas incorporan técnicas que favorecen la regulación: respiración consciente, actividad física adaptada, hidroterapia, contacto con la naturaleza y asesoramiento nutricional. No son elementos decorativos, son intervenciones que influyen directamente en procesos hormonales y metabólicos.

Cuando reducimos el estrés sostenido, mejora la calidad del sueño, se estabiliza el apetito y disminuyen los niveles de inflamación asociados al estilo de vida moderno. No es una percepción subjetiva, es fisiología.

El auge del turismo de bienestar con base científica

El crecimiento del turismo de bienestar responde a una demanda cada vez más informada. El viajero actual no busca promesas vacías, busca credibilidad. Quiere saber quién está detrás del programa, qué formación tiene el equipo y cuál es el enfoque terapéutico.

Aquí es donde se produce la diferencia entre una escapada relajante y una experiencia transformadora. Un programa serio parte de una evaluación individualizada y establece objetivos realistas. Puede centrarse en pérdida de peso, detoxificación, mejora metabólica, gestión del estrés o prevención del envejecimiento prematuro, pero siempre desde un enfoque integrativo.

En España contamos con referentes consolidados en este ámbito. Palasiet Wellness Clinic & Thalasso, en Benicasim, es uno de los espacios que mejor representa esta evolución del sector. Con una larga trayectoria en el campo del bienestar, combina la experiencia clínica con la hospitalidad de un hotel especializado. Su propuesta no gira en torno a modas, sino a programas estructurados que integran medicina preventiva, nutrición clínica, actividad física personalizada y terapias basadas en el medio marino.

La talasoterapia, uno de sus pilares, no es solo una experiencia sensorial. El uso terapéutico del agua de mar y del entorno marítimo tiene efectos contrastados sobre la circulación, la relajación muscular y la regulación del estrés. A ello se suman tratamientos estéticos y servicios de medicina integrativa que completan un abordaje verdaderamente multidisciplinar.

Viajar hacia adentro es aprender a escucharse

Uno de los cambios más profundos que se producen en este tipo de experiencias es la recuperación de la escucha corporal. Muchas personas llegan desconectadas de señales básicas como el hambre real, la saciedad o el cansancio auténtico.

Cuando se crea un entorno protegido, sin prisas ni estímulos constantes, esas señales vuelven a aparecer. El descanso se vuelve más profundo. La digestión mejora. La mente deja de saltar de un pensamiento a otro con tanta intensidad.

No se trata de aislarse del mundo, sino de generar un espacio temporal donde priorizar la salud. Esa es la diferencia esencial. El viaje deja de ser un paréntesis y se convierte en un punto de inflexión.

Beneficios que trascienden la estancia

Los efectos de viajar hacia adentro no se limitan a los días de estancia. Cuando el proceso está bien acompañado, la persona regresa con herramientas concretas.

Aprende a estructurar mejor sus comidas.
Comprende la importancia del descanso nocturno.
Integra rutinas de movimiento realistas.
Identifica con mayor claridad las fuentes de estrés.

Este aprendizaje es clave para cumplir con los principios de la salud preventiva. No hablamos de soluciones mágicas, sino de educación y coherencia. Esa es la base de cualquier mejora sostenible.

El nuevo lujo es la energía

En el pasado, el lujo estaba asociado a la exclusividad material. Hoy, el verdadero lujo es tener energía al final del día. Es dormir profundamente. Es levantarse con claridad mental.

Viajar hacia adentro redefine el descanso porque lo vincula con resultados tangibles: equilibrio emocional, mejora metabólica, regulación del estrés. Es una inversión en calidad de vida.

El perfil del viajero también está cambiando. Ya no busca solo experiencias para contar, sino estados internos que sostener. Quiere volver distinto, no solo con recuerdos, sino con mayor estabilidad y bienestar.

Una tendencia que ha llegado para quedarse

No estamos ante una moda pasajera. El aumento de problemas relacionados con el estrés, el insomnio y los desequilibrios metabólicos hace que la prevención cobre cada vez más relevancia. En este escenario, el turismo de bienestar se posiciona como una herramienta complementaria a la atención sanitaria tradicional.

Viajar hacia adentro es, en esencia, un acto de responsabilidad personal. Implica reconocer que el descanso no es un premio ocasional, sino una necesidad biológica. Y que dedicar tiempo a regular el cuerpo y la mente no es un lujo superficial, sino una decisión estratégica.

El viaje más transformador no siempre exige recorrer grandes distancias. A veces basta con elegir un entorno adecuado, un equipo profesional cualificado y la disposición sincera de parar. Cuando eso ocurre, el descanso deja de ser una pausa y se convierte en un nuevo punto de partida.

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