Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Fuset: «La seguridad de las gradas de Viveros está avalada y certificada»

Publicado

en

El concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, además de expresar la condolencia y la solidaridad del Ayuntamiento a los familiares del trabajador fallecido en la instalación de las gradas de Viveros, ha rechazado cualquier responsabilidad municipal en el accidente laboral ocurrido el día 27 de junio, como ha corroborado el propio Servicio jurídico municipal. Fuset ha facilitado a los medios de comunicación toda la documentación que obra en poder de la concejalía de Cultura Festiva, según la cual se actuó en cumplimento estricto de la legalidad “para evitar que se pueda hacer un uso indebido de lo ocurrido”.

“Ante una accidente laboral tan grave como el que la ha costado la vida a un trabajador en la instalación de las gradas que contratan directamente los promotores musicales, lo primero es mostrar nuestro pésame a los familiares, transmitirles nuestro sentimiento de solidaridad, como ya hicimos personalmente horas después de tener conocimiento de dicho accidente, cuando nos desplazamos al propio hospital de La Fe”, ha manifestado el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, tras facilitar a los medios de comunicación “toda la información que tenemos a nuestro alcance para que no se pueda hacer un uso indebido de lo ocurrido”.

“A pesar de que no sean unas gradas contratadas directamente por el Ayuntamiento, vamos a poner a disposición del propio jefe de inspección de la Generalitat Valenciana toda la información de que disponemos, toda la información que hemos requerido a los propios promotores musicales y que estos, a su vez, han requerido a la empresa que montó las gradas, porque pensamos que es imprescindible que este Ayuntamiento se posicione al lado de los derechos de los trabajadores”, ha añadido el concejal, tras ofrecer todo tipo de detalles acerca de la cronología de lo acontecido desde que se produjo el accidente, el día 27 de junio.

“Una idea importante es diferenciar entre lo que es un accidente laboral sufrido por un trabajador de las gradas contratadas por los promotores musicales, con lo que es la seguridad de los propios conciertos de Viveros, que está absolutamente garantizada como demuestra la documentación que hoy hemos presentado y que incluye medidas como un Plan de Autoprotección, que no es preceptivo legalmente ni obligatorio pero que nosotros elaboramos porque consideramos que es fundamental para poder garantizar esa seguridad”, ha asegurado Fuset después de presentar ese Plan de Autoprotección, la documentación donde se respondía que no era obligatorio, y también el preceptivo Proyecto de Actividad Eventual, así como todo el resto de documentación que obra en su poder. “Este Ayuntamiento no se ahorra ni un céntimo en materia de seguridad y somos extremadamente vigilantes”.

“Tan pronto como hemos tenido conocimiento oficial de los hechos hemos actuado, por un lado mostrando nuestra solidaridad y por otro requiriendo toda la información a los promotores musicales para que nos trasladen los contratos y las medidas de seguridad de la empresa instaladora con la que ellos están trabajando”, ha afirmado Fuset. “Queremos colaborar al máximo a pesar de que no tengamos responsabilidad directa sobre lo ocurrido, como así han corroborado también desde el Servicio Jurídico del Ayuntamiento, en el esclarecimiento de los hechos de este lamentable accidente”, ha resaltado igualmente el responsable de Cultura Festiva.

Fuset ha defendido la necesidad de dar la máxima transparencia a los hechos ocurridos en torno a este accidente laboral “para evitar que nadie pueda hacer un uso inadecuado”. Ha reiterado su pésame y su consternación, y también la de todo el Ayuntamiento, por la muerte de este trabajador, y ha contado que – después de tener confirmación de lo ocurrido y su gravedad- se desplazó junto a la concejala Pilar Soriano al hospital de La Fe. “Finalmente pudimos hablar con los familiares y les trasladamos nuestro apoyo y nuestra máxima colaboración para lo que necesiten.”

Ha reiterado la voluntad de facilitar “toda la información que tengamos o podamos recabar con tal de aclarar los hechos y las circunstancias en que se produce el accidente, además de instar a la propia Asociación de Promotores a que requieran a la empresa que han contratado para que la faciliten igualmente”, ha añadido Fuset.

En cuanto a la seguridad de las gradas ha dicho que está “certificada y avalada por diversos documentos, el primero de los cuales es un certificado de finalización de instalaciones eventuales desmontables”. Fuset ha mostrado el documento del Plan de Actividad Eventual, “que es el requisito para este tipo de actividades”. También ha comentado que toda esa documentación está en manos de la concejalía de Protección Ciudadana. “Es más, desde el propio departamento de Bomberos nos recuerdan en una comunicación que la actividad, los conciertos de Viveros, no se encuentra incluida en el catálogo de actividades de la norma básica de autoprotección, por lo cual no tiene obligación realizar Plan de Autoprotección, aunque lo que sí que hay es obligación de elaborar un Plan de Actuación ante emergencias”. A pesar de ello, desde Cultura Festiva “se elabora el Plan de Autoprotección porque pensamos que es positivo, y dentro de ese plan que-repito – no es requerido para ese tipo de actuaciones, se incluye el Plan de Emergencias. Se fue muy exigente con esas gradas y, de hecho, hasta que no se cumplió a rajatabla la normativa no se autorizó su apertura.”

Ha revelado que es el jueves, día 29, en medio del Pleno, “cuando somos conocedores de un rumor relativo a un posible accidente en el montaje de las gradas de Viveros. No llega por vías propias del Ayuntamiento, tampoco a través de la Asociación de Promotores, ni a través de la empresa adjudicataria de la infraestructura de los conciertos de Viveros, y todavía menos por parte de la empresa instaladora de las gradas, sino de terceros. Es un rumor no contrastado que hay que verificar, y por eso requerimos por escrito tanto a la Asociación como a la empresa adjudicataria de la infraestructura para que faciliten información”. La respuesta, en ambos casos, no confirma el accidente. La empresa adjudicataria señala que, por su parte, no ha habido ningún accidente, mientras que por parte de los promotores se contesta de manera verbal descartando la gravedad de los hechos”.

Al día siguiente- relata Fuset- “en el primer concierto de Viveros, somos conscientes de que esa grada necesita unos retoques para poder abrirse”, como se hizo el lunes sin ningún tipo de incidente. “El lunes por la tarde, en torno a las 19’30, es cuando aparece en las redes sociales un comunicado en el cual se habla de un herido grave en un accidente acaecido en la noche del martes día 27. Ante la alarma que nos genera ese comunicado contacto telefónicamente con el con el jefe de la Policía Local. Le insisto para que haga algún tipo de averiguación, y unos minutos más tarde me confirma que hubo un accidente grave”.

Según Fuset, poco después “la concejala de Protección Ciudadana me informa del atestado de la Policía Local que se hizo el mismo día 27. Esa es la primera vez que tuvimos información oficial sobre lo ocurrido e inmediatamente convocamos de urgencia a la Asociación de Promotores y se les exigió toda la información y toda la documentación que tuviesen.” Al día siguiente de dicha comunicación, el Ayuntamiento da traslado a la opinión pública del accidente laboral.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

La Audiencia Nacional archiva la investigación penal del apagón y descarta un sabotaje terrorista

Publicado

en

Última hora apagón

El juez concluye que no existen indicios de terrorismo ni ciberataque y apunta a un conflicto civil o administrativo por el control de la tensión eléctrica.

La Audiencia Nacional (AN) ha archivado la investigación penal abierta tras el apagón eléctrico del 28 de abril, al descartar que el histórico cero energético tuviera su origen en un sabotaje terrorista o un ciberataque. El magistrado José Luis Calama determina que no existe “ni el mínimo indicio” de una acción delictiva y sitúa el origen del incidente en una disfunción del sistema eléctrico.

En un auto difundido este lunes, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 decreta el sobreseimiento provisional de la causa y concluye que lo ocurrido responde a un conflicto de naturaleza administrativa y/o civil entre los distintos operadores del sector eléctrico, que deberá resolverse fuera de la vía penal.

Sin rastro de terrorismo ni ciberataque

El juez adopta esta decisión tras analizar los informes elaborados por diversos organismos especializados en ciberseguridad y lucha antiterrorista. Todos ellos coinciden en descartar de forma absoluta que el apagón se produjera por una acción externa, ya fuera de grupos terroristas, actores estatales o redes de cibercrimen.

Entre los análisis examinados figuran los del Centro Criptológico Nacional, el Mando Conjunto del Ciberespacio, el Instituto Nacional de Ciberseguridad y la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad, ninguno de los cuales detectó intrusiones, ataques informáticos ni actividades maliciosas en los sistemas eléctricos.

Un conflicto por el control de la tensión eléctrica

Lejos de la hipótesis del sabotaje, el auto judicial señala que el apagón tuvo un origen multifactorial, vinculado principalmente a problemas en el control de la tensión del sistema eléctrico. Según el informe del Ministerio para la Transición Ecológica, citado por el juez, se produjo una combinación de factores técnicos.

Entre ellos destacan una programación insuficiente de centrales síncronas, el hecho de que algunas centrales capaces de regular la tensión no respondieran adecuadamente a las consignas de Red Eléctrica y la aparición de oscilaciones y desconexiones de determinadas instalaciones de generación, algunas de ellas aparentemente indebidas.

El magistrado subraya que no faltaban recursos en el sistema eléctrico español, sino que estos no fueron gestionados o utilizados de forma adecuada, lo que derivó en el colapso.

La vía penal queda cerrada

En su resolución, Calama insiste en que no aprecia indicios delictivos y que, por tanto, el caso debe quedar fuera del ámbito penal. El conflicto entre Red Eléctrica y las compañías eléctricas deberá resolverse, en su caso, por la vía administrativa o civil, donde ya actúan otros organismos reguladores.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) mantiene abierta su propia investigación y podría imponer sanciones económicas o incluso retirar autorizaciones para operar, además de abrir la puerta a futuras reclamaciones por daños y perjuicios.

Con este auto, la Audiencia Nacional cierra definitivamente la hipótesis de un apagón provocado por terrorismo o ciberataque, y centra el foco en las responsabilidades técnicas y de gestión dentro del sistema eléctrico.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo