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Fallas

GALERÍA| Convento Jerusalén gana el premio de Mejor Falla Infantil de Especial

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València, 1 sep (EFE).- La comisión fallera Convento Jerusalén-Matemático Marzal ha ganado el premio de Mejor Falla Infantil de la Sección Especial de las Fallas 2021 con el monumento titulado «Germans» del artista José Gallego Gallego.

Con un presupuesto de 40.000 euros, una base de tres metros y una altura de tres metros, esta composición que se ha alzado con el máximo galardón fallero quiere transmitir a los más pequeños la importancia de la fraternidad y la familia a través de muchas manos para estar siempre unidos.

Según el veredicto dado a conocer este miércoles por el presidente de la Junta Central Fallera y concejal de Cultura Festiva de València, Carlos Galiana, el segundo premio ha sido para la falla Duque de Gaeta-Pobla de Farnals con la obra «Rig Veda» del artista Fernando Foix. Completa el podio Mestre Gozalbo-Conde Altea con el monumento «Com la seda» de Sergio Amar.

Fotos. Toni Cortés

Los premios de Ingenio y Gracia en esta sección han sido para la fallas Na Jordana, Gayano Lluch y Exposición Micer Mascó, respectivamente.

El monumento ganador de septiembre de 2021 toma el relevo a la comisión fallera Maestro Gozalbo-Conde Altea, que por segunda vez en su historia conseguía el oro en esta categoría en el año 2019 con el monumento «Si falles» del artista fallero Iván Tortajada.

A lo largo de la historia, la falla Esperatero-Ramón y Cajal domina la clasificación con una docena de primeros premios, con Na Jordana y Nou Campanar por detrás con siete galardones de la máxima categoría.

Maestro Gozalbo-Conde Altea también se alzó con el triunfo en la Fallas de 2018, después de que la comisión Exposición-Micer Mascó lo hubiera hecho el año anterior y de que el monumento de Na Jordana ganara en 2016.

 

Fallas

Dos fallas tendrán falleros mayores para romper un estereotipo de género

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Castelló, 17 sep (EFE).- Dos fallas tendrán por primera vez, para marzo de 2022, a sendos falleros mayores, Vicente Llàcer y Víctor Belinchón, que representarán a sus comisiones de barrio en Borriana y Port de Sagunt para romper un estereotipo de género, pues hasta ahora se elegía siempre a una mujer para el reinado en la fiesta valenciana más internacional.

Estos nombramientos también servirán para demostrar que estos cargos representativos dependen de «la ilusión y no del sexo», según afirman los falleros mayores.

Vicente Llàcer, un auxiliar de enfermería de Borriana de 25 años, asegura a EFE que la pasión fallera siempre ha corrido por sus venas y que cree firmemente que «por la cultura se puede avanzar en muchísimas cosas».

Este burrianense, que ha contado con el apoyo y la comprensión de los miembros de su falla, explica que llevaba años «pinchando a los presidentes». «Les decía que me gustaría un montón ser fallero mayor -ha agregado-. Ya desde pequeño tenía ilusión por ser fallero, pero no hubo manera, porque mis padres no pertenecían a ninguna falla, pero cuando tuve 16 años ya entré en una comisión» y ahora, va a ver cumplido su sueño.

Los miembros de su comisión se lo hicieron saber por sorpresa en una cena. «La fallera mayor se arrodilló y sacó una minibanda de fallero mayor y me lo dijeron». Al principio pensó que era broma pero finalmente no lo fue.

Tras la celebración de las fallas de Borriana de este año, que a causa de la pandemia tendrán lugar del 8 al 12 de octubre, Vicente Llàcer será proclamado como fallero mayor para marzo de 2022 junto a una copresidenta y dos copresidentes, y se convertirá en el primero en desempeñar este cargo en la localidad.

Del mismo modo, Víctor Belinchón será el primer hombre en ser fallero mayor en Sagunt, en la falla La Marina, que obtuvo este año el primer premio de Sección Especial en el monumento grande, y lo hará acompañado por una presidenta, una presidenta infantil y una fallera mayor infantil.

Una configuración «atípica» para lo que suele ser habitual en las fallas valencianas pero que responde, según Belinchón a «una progresión natural», aunque reconoce que «al ser los primeros suena mucho».

Este calderero de 50 años del Port de Sagunt explica que el cargo de fallero mayor «es representativo», mientras que el de presidente es más de gestión, y dado que cada falla, como asociación cultural, tiene su propio régimen interno «no hay nada que lo impida».

«Queda mucho por hacer», añade Víctor Belinchón, como el lenguaje inclusivo en las fiestas, y destaca que cosas como que los hombres puedan ser falleros mayores «años atrás ni estaban planteadas», pero recuerda que en su propia falla ya fueron pioneros y tuvieron «la primera presidenta en el año 1990».

Rosabel Tavera

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