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Cultura

Guitarricadelafuente se suma als Concerts de Vivers

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Guitarricadelafuente Concerts Vivers

Guitarricadelafuente se suma a la próxima edición de los Concerts de Vivers, con su actuación el lunes 17 de julio. El cantante natural de Benicàssim se ha incorporado a la gran lista de conciertos que se podrán disfrutar durante el próximo verano.

Guitarricadelafuente se suma als Concerts de Vivers

Esta actuación se suma a propuestas de internacionales como Tini, Fito Páez o The Waterboys; de intérpretes estatales como Lola Índigo, Miguel Poveda, Rozalén o Mónica Naranjo; y artistas valencianos como La Fúmiga, Pep Gimeno «Botifarra” o Auxili. 

El concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, ha destacado que “la música será uno de los platos fuertes de una Gran Feria de València pensada como el gran festival cultural del verano de la ciudad”. Asimismo, ha resaltado que “la incorporación de Guitarricadelafuente a los Concerts de Viveros viene a completar un cartel para todos los públicos y muy plural en estilos donde se combinan las bandas valencianas con otras referencias estatales e internacionales”. Presentará su disco La cantera y el EP Caramullo

Los Concerts de Viveros forman parte de la programación de la tradicional Gran Feria de València. El festival se desarrollará entre el sábado 1 y el domingo 23 de julio con un total de 18 actuaciones musicales. La información completa de la programación, los horarios y las entradas está disponible en la web. Las entradas de este nuevo concierto saldrán a la venta el próximo 1 de junio

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Cultura

Los secretos de la Finca Roja de València

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la finca roja de valencia
Foto: Hugo Román

La Finca Roja de València es uno de los símbolos de la ciudad. El sello inconfundible de Enrique Viedma Vidal quedó plasmado en muchas construcciones en la València de los años 20 y 30. Puede que cuando el arquitecto valenciano planificara las 378 viviendas y 14 patios que hoy ocupan la manzana de las calles Jesús, Albacete, Marvá y Maluquer no fuera consciente de que estaba a punto de levantar uno de los edificios más icónicos de la ciudad. Todo un símbolo que nació con otro objetivo bien distinto.

Construido entre 1929 y 1933, se buscaba la funcionalidad y aprovechar al máximo los más de 15.000 m2 de la manzana para uso de la comunidad. Una comunidad formada por los obreros del Instituto Nacional de Previsión que buscaban vivienda en València a cambio de un chavo al mes. De hecho antes de ser popularmente conocida como Finca Roja, los vecinos de la capital del Turia la bautizaron como la “finca del chavo“ por ese motivo.

En el ladrillo caravista de color rojo que le confiere esa personalidad, y su sobrenombre, se puede apreciar la influencia de la escuela holandesa. Pero la originalidad de este residencial no se queda tan solo en su colores rojo y azul turquesa o en su original fachada con sus formas geométricas, repletas de detalles. En su interior, en sus entrañas, esconde en secreto sus orígenes.

Inspirado por el filósofo francés Charles Fourier, Viedma rompió con modelos de la época a la hora de proyectar la finca buscando dotarla de servicios, de recreo y descanso para niños y mayores.

La Finca Roja de València:

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La idea era que los bajos comerciales se abrieran al patio interior, para así proveer a los vecinos. Este modelo de autogestión que buscaba aprovechar su peculiar estructura y su patio interior, debía autoabastecerse de agua gracias a los torreones de las esquinas, pensados como depósitos, idea que nunca se llevó a cabo.

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Han pasado muchas décadas, y sus actuales vecinos disfrutan sabedores de encontrarse en un espacio único, en el que cada ladrillo esconde historias, sueños e ilusiones del pasado. Ya no queda nada de aquellos comercios que tenían acceso al interior. Otros elementos también han ido desapareciendo con el paso de los años.

Ha pasado el tiempo, tantos que muchos de los que allí viven desconocen parte de esa historia escrita sobre ladrillo rojizo. Ladrillos que visten pisos de 100 metros cuadrados o de 140 en el caso de algunos que recaen en los chaflanes.

El enorme patio ajardinado es un lugar de descanso donde los vecinos pueden disfrutar del aire libre sin salir de sus casas. Un lugar de encuentro para desconectar, charlar, jugar o pasear al perro.

Un lugar en el que historia y arquitectura se dan la mano.

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