Otros Temas
Internet no es tan seguro como crees: consejos para protegerte
Publicado
hace 8 mesesen
En la era digital, el mayor peligro no es un ciberdelincuente experto ni un sofisticado virus. El verdadero riesgo está en confiar demasiado. Internet no perdona la imprudencia: usar contraseñas débiles, pinchar en enlaces dudosos o pensar que «eso no me pasará a mí» puede salir caro. La seguridad en línea comienza con una actitud consciente y precavida.
🔐 Confiar demasiado en la red: un error frecuente
Los usuarios solemos movernos por Internet como si fuera un espacio completamente seguro. Recibir mensajes con promociones llamativas o enlaces en redes sociales forma parte del día a día. Pero esta familiaridad puede volverse en contra. Muchos incidentes comienzan con una acción aparentemente inofensiva: responder a un mensaje, instalar una aplicación o aceptar una cookie sin leer los términos.
Casos reales muestran cómo, incluso desde un simple SMS, es posible activar servicios de pago no deseados o exponer nuestros dispositivos a ataques. La normalización de estas prácticas ha abierto la puerta al fraude digital, sobre todo entre los más jóvenes o personas poco habituadas a revisar lo que aceptan.
🔑 Contraseñas inseguras: el punto débil más común
Uno de los errores más extendidos es reutilizar la misma contraseña en múltiples plataformas. Aunque puede parecer práctico, esto convierte nuestras cuentas en objetivos fáciles. Si una clave es comprometida, todas las demás están también en peligro. Además, muchas contraseñas siguen patrones previsibles: nombres, fechas de nacimiento o combinaciones simples como «123456».
Para una protección real se recomienda utilizar contraseñas únicas, seguras y complejas. En caso de dificultad para recordarlas, existen herramientas de gestión que permiten almacenarlas cifradas de forma segura. Ignorar esta necesidad puede provocar accesos no autorizados a cuentas bancarias, correos electrónicos o redes sociales.
📶 WiFi público: una trampa para tus datos
Conectarse a redes WiFi gratuitas puede parecer una buena idea para ahorrar datos, pero representa un riesgo importante. Estas redes, presentes en cafeterías, aeropuertos o centros comerciales, carecen muchas veces de cifrado, lo que facilita que terceros intercepten la información transmitida.
Para reducir el riesgo se recomienda:
-
Usar una VPN que encripte la conexión.
-
Evitar ingresar a cuentas sensibles desde redes públicas.
-
Desactivar el intercambio de archivos o conexiones automáticas.
-
Mantener los dispositivos actualizados con los últimos parches de seguridad.
📱 Redes sociales: entretenimiento con doble filo
Pasamos horas conectados en redes sociales sin considerar que también son una vía frecuente para el phishing, el robo de identidad o la propagación de malware. El contenido visual, los enlaces atractivos y la confianza en perfiles conocidos hacen que muchos usuarios hagan clic sin verificar la fuente.
Las redes también son espacios donde se difunde desinformación, se accede a contenido inapropiado y donde incluso se cometen delitos digitales. La mejor defensa es la precaución: verificar los enlaces, mantener la privacidad activa y limitar la información personal expuesta.
🍪 Cookies y términos de uso: aceptar sin leer puede costar caro
Aceptar cookies y condiciones de uso es una práctica común, pero poco segura si se hace sin leer. Aunque muchas cookies son inofensivas y necesarias para el funcionamiento de las páginas web, otras pueden rastrear el comportamiento del usuario para fines publicitarios o incluso recopilar datos personales sin conocimiento del usuario.
Asimismo, los términos de seguridad pueden incluir cláusulas que permiten el uso o venta de datos, cambios en los servicios sin previo aviso o incluso exonerar de responsabilidad a las plataformas en caso de fallos. Leer, al menos por encima, estos textos puede marcar la diferencia entre el control o la cesión total de la información personal.
🛠️ Configurar tus dispositivos para mejorar la seguridad
La configuración básica de un dispositivo influye directamente en la exposición a riesgos. Mantener el sistema operativo actualizado, usar antivirus y activar el cortafuegos son medidas esenciales. También se recomienda:
-
Crear cuentas separadas por usuario, especialmente en dispositivos compartidos.
-
Limitar permisos de aplicaciones a lo estrictamente necesario.
-
Hacer copias de seguridad frecuentes.
-
Utilizar autenticación en dos pasos para acceder a cuentas importantes.
-
Cifrar datos sensibles en almacenamiento local o en la nube.
Estas prácticas, aunque requieren tiempo y atención, refuerzan nuestra seguridad y reducen la posibilidad de ser víctimas de ataques cibernéticos.
🧠 La ciberseguridad empieza por la conciencia
Internet es una herramienta poderosa, pero también un campo lleno de trampas para quienes bajan la guardia. Proteger nuestra información digital es proteger también nuestra economía, reputación y salud mental. No se trata de vivir con miedo, sino de tomar decisiones informadas y mantener una actitud crítica frente a todo lo que aparece en pantalla.
Recordar que detrás de cada enlace, cada formulario y cada red pública puede haber una amenaza, nos hará usuarios más conscientes y menos vulnerables. Porque, como dice el dicho, por la confianza entra el engaño.
Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Comparte esto:
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva)
Relacionado
Te podría gustar
Otros Temas
ESTUDIO| Esta es la diferencia de edad ideal en una pareja para una relación duradera
Publicado
hace 1 díaen
10 enero, 2026
En el mundo de las relaciones sentimentales, uno de los debates más comunes es sobre la diferencia de edad entre las parejas. Mientras algunas logran superar las barreras generacionales, otras se enfrentan a dificultades que podrían poner en riesgo la estabilidad de su vínculo. Sin embargo, un estudio reciente de la Universidad Emory en Atlanta, Estados Unidos, ofrece nuevas perspectivas sobre cuál es la diferencia de edad óptima para que una relación perdure a largo plazo.
¿Qué diferencia de edad favorece la durabilidad de una relación?
Liderado por los profesores Andrew Francis, Hugo Mialon y Randal Olsen, el estudio analizó a más de 3.000 parejas estadounidenses con el objetivo de evaluar cómo la diferencia de edad impacta en la estabilidad de una relación. Los resultados, que fueron publicados en 2025, ofrecen conclusiones sorprendentes. Según los datos obtenidos, las parejas que tienen una diferencia de solo un año tienen la mayor probabilidad de mantenerse juntas a largo plazo, con una tasa de divorcio inferior al 3%.
Este dato destaca la importancia de las experiencias compartidas, ya que las parejas cuyas edades son tan cercanas tienden a atravesar las mismas etapas de vida casi simultáneamente. Al compartir una visión común del mundo y pasar por situaciones similares, la relación se fortalece, lo que facilita la comunicación y la resolución de conflictos.
La importancia de compartir etapas de vida
Una de las principales conclusiones del estudio es que compartir experiencias vitales similares puede ser clave para la estabilidad emocional de la pareja. Cuando las personas están en una etapa de vida similar, como la de empezar una carrera, formar una familia o enfrentarse a la jubilación, la empatía y la comprensión mutua se ven favorecidas. Las parejas de edades cercanas tienden a ser más compatibles en cuanto a metas y aspiraciones, lo que reduce las tensiones y mejora la calidad de la relación.
En cambio, las parejas con diferencias de edad significativas suelen experimentar trayectorias vitales muy dispares. Esto puede generar conflictos cuando uno de los miembros de la pareja se encuentra en una fase de vida diferente. Por ejemplo, una pareja con diez años de diferencia podría verse afectada por momentos muy distintos en sus vidas, como el desarrollo de la carrera profesional o la crianza de los hijos, lo que puede generar tensiones que resulten difíciles de gestionar.
¿Cuándo la diferencia de edad comienza a ser un obstáculo?
El estudio también encontró que, a medida que la diferencia de edad crece, el riesgo de separación aumenta considerablemente. En parejas con una diferencia de más de 20 años, el riesgo de divorcio se dispara hasta alcanzar un alarmante 95%. Aunque el amor no conoce de edades, las diferencias generacionales pueden generar desajustes en las expectativas y objetivos de vida. Mientras uno de los miembros podría estar cerca de la jubilación, su pareja más joven puede estar en una etapa de crecimiento profesional o buscando nuevas experiencias, lo que crea una desconexión emocional difícil de superar.
La influencia de otros factores en la estabilidad de una relación
Aunque la diferencia de edad es un factor importante, los investigadores de la Universidad Emory enfatizan que no es el único determinante de la longevidad de una relación. Otros elementos, como la compatibilidad en los valores, la capacidad para comunicar efectivamente las emociones y el apoyo mutuo son igual de cruciales. Una pareja con una gran diferencia de edad podría superar las barreras generacionales si ambos miembros están comprometidos en el desarrollo de su relación y alineados en sus prioridades vitales.
Es posible que, si una pareja con una diferencia de edad considerable comparte intereses y objetivos comunes, pueda contrarrestar las dificultades asociadas a la brecha generacional. La disposición para adaptarse, aprender juntos y enfrentar los desafíos de la vida en pareja será siempre la clave para una relación exitosa.
Conclusión: Menos es más en la diferencia de edad
El estudio realizado por la Universidad Emory arroja un panorama claro: cuanto menor sea la diferencia de edad entre los miembros de una pareja, mayor será la probabilidad de que la relación sea duradera y exitosa. Las parejas cuya diferencia de edad es de solo un año son las que tienen las mejores perspectivas de longevidad, mientras que las diferencias más grandes pueden presentar obstáculos significativos.
Aunque no hay reglas fijas cuando se trata del amor, y cada relación es única, los resultados del estudio sugieren que compartir experiencias de vida y estar alineados en objetivos personales es fundamental para la estabilidad y el crecimiento de una pareja. Si bien las historias románticas sobre relaciones con grandes diferencias de edad siguen siendo populares, este estudio invita a reflexionar sobre la importancia de compartir una visión común de la vida, especialmente cuando se trata de construir una relación sólida y duradera.
Por lo tanto, aunque el amor no tiene límites de edad, las investigaciones sugieren que las parejas con edades cercanas tienen una ventaja considerable cuando se trata de enfrentar juntos los retos que la vida les presenta.
Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Comparte esto:
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva)


Tienes que estar registrado para comentar Acceder