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La profecía oculta de Isaac Newton revela cuándo llegará el fin del mundo

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Isaac Newton fin del mundo
Retrato de sir Isaac Newton. WIKIPEDIA

Isaac Newton, uno de los científicos más influyentes de la historia, no solo revolucionó la física con la ley de la gravedad, sino que también dejó una inquietante predicción sobre el fin del mundo. En una carta escrita en 1704, Newton afirmó que el Apocalipsis llegaría en el año 2060, basándose en cálculos matemáticos y su interpretación de la Biblia.


Newton y su predicción del Apocalipsis

Newton, además de físico y matemático, era un apasionado de la alquimia y la teología. Estudió las Escrituras sagradas y usó referencias numéricas del Libro de Apocalipsis para desarrollar su predicción. Según su interpretación, el número 1.260 años representaba el período de corrupción de la Iglesia.

Punto de partida de su cálculo: el año 800 d. C., fecha de la fundación del Sacro Imperio Romano Germánico.
Sumando 1.260 años: se llega al 2060 d. C., año en el que, según Newton, terminaría el mundo tal como lo conocemos.

Para él, este evento marcaría el fin de las instituciones religiosas corruptas y daría paso a una nueva era de paz tras la Batalla de Armagedón, donde las fuerzas del bien y del mal se enfrentarían.

Newton no quiso fijar la fecha como absoluta, pero advirtió que el Apocalipsis no llegaría antes de 2060 y que sus cálculos pretendían frenar las especulaciones sin fundamento sobre el fin del mundo.


Otras predicciones sobre el fin del mundo

A lo largo de la historia, han existido múltiples teorías y profecías sobre el Apocalipsis. Algunas de las más famosas son:

Nostradamus y el fin del mundo

El astrólogo francés Michel de Nostradamus predijo en su libro Les Prophéties que el mundo llegaría a su fin en una gran guerra, con referencias a conflictos globales y desastres naturales. Algunos estudiosos creen que sus escritos apuntan a fechas como 2025 o 3797.

La Profecía de los Mayas (2012)

El calendario maya terminaba el 21 de diciembre de 2012, lo que llevó a muchas interpretaciones sobre el fin del mundo. Sin embargo, estudios posteriores indicaron que no se trataba de una predicción apocalíptica, sino del cierre de un ciclo en su calendario.

Baba Vanga y sus visiones

La vidente búlgara Baba Vanga predijo grandes catástrofes para el siglo XXI, incluyendo desastres naturales, guerras y la expansión de la inteligencia artificial. Algunas de sus profecías apuntan a un evento catastrófico en 2028 y un cambio global en 5079.


¿Debemos preocuparnos?

Aunque las predicciones de Newton, Nostradamus o Baba Vanga generan inquietud, no hay evidencia científica que respalde el fin del mundo en una fecha específica. Sin embargo, expertos advierten sobre cambios climáticos extremos, conflictos geopolíticos y avances tecnológicos descontrolados, que podrían transformar el planeta en los próximos años.

Conclusión: Más allá de profecías, la humanidad enfrenta desafíos reales que requieren atención inmediata. ¿El fin del mundo en 2060? Solo el tiempo lo dirá.

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Mariano Barbacid, el científico que merece todas las portadas por acercarnos a la cura del cáncer

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Mariano Barbacid
Mariano Barbacid-CNIO

En un panorama mediático dominado con frecuencia por lo superficial, el nombre de Mariano Barbacid ha irrumpido con la fuerza de los logros que cambian el rumbo de la ciencia. El investigador español ha conseguido, junto a su equipo, eliminar el tipo de cáncer de páncreas más frecuente en modelos animales, un avance sin precedentes que abre una vía real de esperanza frente a uno de los tumores más agresivos y letales.

Figuras como la suya son las que merecen ocupar portadas, titulares y espacios de reconocimiento. No por el impacto fugaz de la actualidad, sino por una trayectoria científica que lleva décadas ampliando los límites del conocimiento y acercando soluciones reales a millones de personas.

Un hito científico frente al cáncer de páncreas

El equipo liderado por Mariano Barbacid ha desarrollado una estrategia de triple terapia basada en la combinación de tres fármacos que ha logrado erradicar por completo los tumores de páncreas en animales de experimentación. Los resultados son especialmente relevantes porque no solo eliminan el tumor, sino que evitan su reaparición durante largos periodos y sin efectos secundarios significativos.

Este avance supone un paso decisivo en la investigación oncológica y refuerza la importancia de apostar por la ciencia básica y traslacional como única vía para transformar el pronóstico de enfermedades hasta ahora casi incurables.

Director del Grupo de Oncología Experimental del CNIO

Mariano Barbacid es director del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, una de las instituciones de referencia en investigación contra el cáncer a nivel internacional. Desde allí, lidera proyectos centrados en entender cómo se inicia, progresa y se mantiene el cáncer a nivel molecular.

Su nombre está ligado a algunos de los descubrimientos más importantes de la oncología moderna. Fue uno de los pioneros mundiales en identificar genes relacionados con el cáncer y en establecer las bases moleculares de la enfermedad.

De la Universidad Complutense a la élite científica mundial

Nacido en Madrid en 1949, Mariano Barbacid inició su formación en Bioquímica en la Universidad Complutense de Madrid, donde se doctoró en 1974 en el Instituto de Biología Celular del CSIC. Su tesis doctoral, dirigida por David Vázquez, marcó el inicio de una carrera científica excepcional.

Entre 1974 y 1978 realizó una estancia postdoctoral en el Instituto Nacional del Cáncer de los NIH, en Bethesda (Estados Unidos). Allí creó su propio grupo de investigación y comenzó a centrarse en la biología molecular de los virus causantes de sarcomas. En 1982 aisló y clonó el primer oncogén humano, identificado posteriormente como una mutación del proto-oncogén H-ras, un hallazgo que revolucionó la oncología molecular.

Más de 170 publicaciones y un reconocimiento internacional

A lo largo de su carrera, Barbacid ha firmado más de 170 publicaciones científicas en revistas de máximo impacto y ha recibido numerosos premios y distinciones. Es Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y miembro de la EMBO desde 1996.

En 1998 regresó a España para crear y dirigir el CNIO, un proyecto que consolidó la investigación oncológica española en el mapa científico internacional.

Padre de dos hijas y comprometido con el futuro

Aunque siempre ha mantenido su vida privada en un discreto segundo plano, se sabe que Mariano Barbacid es padre de dos hijas y que su familia es una de sus principales motivaciones. En diversas entrevistas ha insistido en que invertir en investigación es la única manera de garantizar que las próximas generaciones puedan vivir en un mundo donde el cáncer tenga tratamiento y, algún día, cura.

En 2024 hizo público su compromiso de destinar parte de su legado económico a la investigación contra el cáncer, convencido de que solo la ciencia puede ofrecer soluciones reales y duraderas.

El origen humilde de una vocación extraordinaria

Hijo único de un zapatero del barrio madrileño de Chamberí, Mariano Barbacid ha recordado en más de una ocasión cómo el apoyo de sus padres fue clave para que pudiera centrarse en sus estudios. Una profesora, madre de un amigo, despertó en él desde niño la curiosidad por descubrir lo desconocido y sembró la semilla de su vocación científica.

Esa combinación de origen humilde, esfuerzo constante y pasión por el conocimiento ha definido una carrera ejemplar.

Un referente que debería marcar la agenda pública

La historia de Mariano Barbacid es la prueba de que la investigación salva vidas, aunque sus resultados no siempre sean inmediatos. Científicos como él representan el verdadero progreso de una sociedad y merecen reconocimiento, inversión y visibilidad.

Porque si hay nombres que deberían ocupar todas las portadas, son los de quienes dedican su vida a combatir enfermedades, ampliar el conocimiento y ofrecer esperanza real a millones de personas. Y en esa lista, Mariano Barbacid ocupa un lugar indiscutible.

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