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Salud y Bienestar

IVI patrocina la gala ‘Endodance’ dentro de su compromiso en la lucha contra la Endometriosis

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La ciudad de Barcelona acoge este sábado ‘Endodance: Bailamos por la Endometrosis’, un espectáculo anual de danza con el que se pretende concienciar y dar visibilidad a una de las enfermedades más desconocidas y dolorosas que afecta a cerca del 15% de mujeres en edad fértil. IVI Barcelona, uno de los patrocinadores principales del evento, ha donado 1.300€ para apoyar la lucha contra la Endometriosis. Se trata de una iniciativa enmarcada dentro de la firme apuesta de IVI por la Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Esta gala, que celebra ya su cuarta edición y que cuenta con más de 50 bailarinas, en su mayoría de gran prestigio nacional e internacional, sirve de plataforma para dar a conocer la Endometriosis, una dolencia que sufren millones de mujeres en todo el mundo y que, a su vez, es la tercera causa de infertilidad femenina.

Se trata de una enfermedad crónica que afecta, principalmente, a mujeres de entre 25 y 35 años, y que se caracteriza por fuertes dolores abdominales provocados cuando el endometrio –la parte que recubre el interior del útero y se desprende en cada ciclo por la menstruación– refluye a través de las trompas con la menstruación hacia la pelvis. “Allí, y en relación con los ciclos menstruales de la paciente, irá produciendo pequeños sangrados en pelvis que, si no son correctamente degradados y eliminados por el propio organismo de la paciente, irán creando adherencias responsables en parte del cuadro de dolor e infertilidad de la paciente”, detalla el doctor Agustín Ballesteros, Director de IVI Barcelona, Lleida y Girona.

Asimismo, el Dr. Ballesteros advierte de la importancia de un diagnóstico temprano con el que poder tratar la enfermedad de manera adecuada. “Dado que puede empeorar con el paso del tiempo, es importante que la mujer disponga de toda la información posible desde el primer momento y no demore demasiado la maternidad o tome medidas como la vitrificación como seguro de fertilidad para un futuro”, señala el director de IVI Barcelona, Lleida y Girona.
La información y la concienciación social son vitales para poder entender y ayudar con las mejores herramientas a las mujeres que padecen esta enfermedad sin tratamiento específico.

“En IVI somos conscientes de la magnitud del problema y de la necesidad de divulgar esta enfermedad tan dolorosa como desconocida. Para ayudar a paliar esta situación, hemos querido contribuir por tercer año consecutivo con un aporte económico a esta iniciativa como muestra de nuestro compromiso social y apuesta por la investigación como medio de progreso médico-social”, añade el Dr. Ballesteros.

Además, IVI cuenta con unidades específicas de Endometriosis en sus clínicas, donde las pacientes que padecen esta enfermedad y sus consecuencias sobre su fertilidad reciben apoyo y orientación para afrontar la maternidad con las mejores garantías. De hecho, en la última década, más de 8.500 mujeres han acudido a IVI por problemas de fertilidad derivados de la Endometriosis, lo que supone más del 10% de las pacientes del Grupo.

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Salud y Bienestar

Carme, recibe un trasplante de cara de una donante que accedió a la eutanasia: «Mi vida empieza a ser mejor»

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El Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial al planificar el primer trasplante facial a partir de una donación tras la prestación de ayuda para morir

BARCELONA, 2 de febrero de 2026 – Carme es la protagonista de un hito histórico en la medicina mundial: se ha convertido en la primera persona en recibir un trasplante de cara procedente de una donante que había recibido la eutanasia, una intervención pionera realizada en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

Mi vida empieza a ser mejor. Ya puedo comer, beber, salir a la calle y hacer una vida normal”, explica la paciente, que durante años convivió con graves secuelas tras sufrir una infección bacteriana que derivó en sepsis y le provocó una necrosis severa en el rostro.

De una picadura a la pérdida de media cara

Todo comenzó durante unas vacaciones en Canarias, cuando una picadura de insecto desencadenó una infección que la llevó a pasar por tres unidades de cuidados intensivos. Al salir, la enfermedad había destruido gran parte de su rostro: no podía abrir la boca, respirar con normalidad ni reconocerse físicamente.

“Hubo muchos profesionales que me dijeron que no había solución más allá de injertos parciales”, recuerda Carme. La situación cambió cuando conoció al doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, quien valoró la posibilidad de un trasplante facial.

Una donación excepcional tras la eutanasia

La intervención fue posible gracias a la decisión extraordinaria de una donante que había solicitado la prestación de ayuda para morir (PRAM). Además de donar sus órganos y tejidos, la paciente ofreció también la donación de la cara, una decisión que permitió planificar la cirugía con una precisión inédita.

“El grado de generosidad y madurez de esta donación es difícil de describir”, explica Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes del hospital. “Alguien que decide poner fin a su vida ofrece a otra persona una segunda oportunidad de esta magnitud”.

Cirugía de máxima complejidad y planificación milimétrica

Carme necesitaba un trasplante facial tipo 1, centrado en la parte media del rostro. Donante y receptora compartían sexo, grupo sanguíneo y características anatómicas compatibles.

Gracias a la planificación previa, se realizaron TACs de alta precisión, modelos tridimensionales impresos en 3D y guías de corte óseo personalizadas para lograr un encaje perfecto. También se diseñó una máscara de silicona para reconstruir el rostro de la donante tras la extracción.

Durante la intervención se trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos faciales, nervios periféricos y hueso, en una operación que puede prolongarse entre 15 y 24 horas y que requiere la coordinación de cerca de un centenar de profesionales, incluidos más de 25 profesionales de enfermería.

Recuperación y rehabilitación facial

Tras la cirugía, Carme permaneció un mes ingresada, primero en la UCI y después en planta. La rehabilitación comenzó de forma temprana y continúa a diario para recuperar funciones esenciales como masticar, hablar, gesticular y expresar emociones.

“La cara inicialmente no se mueve; hay que reeducar los músculos y estimular la conexión nerviosa”, explica Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. El proceso incluye también apoyo psicológico, clave para la adaptación a la nueva imagen corporal y al tratamiento inmunosupresor.

Vall d’Hebron, referente mundial en trasplantes faciales

En todo el mundo se han realizado 54 trasplantes de cara. En España, seis, y tres de ellos en Vall d’Hebron, que ya lideró en 2010 el primer trasplante total de cara del mundo y en 2015 el primero en asistolia controlada.

Solo una veintena de centros internacionales tienen capacidad para realizar este tipo de intervenciones, que exigen una altísima especialización médica, tecnológica y humana.

Para Carme, el resultado es claro: “Estoy aún recuperándome, pero sé que estaré bien”.

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