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Valencia

Jefe de la UCI de la Fe: «La mayoría de pacientes se contagió en brotes familiares en Navidad»

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València, 26 ene (EFE).- El jefe clínico de Medicina Intensiva del Hospital La Fe de València, Ricardo Gimeno, ha advertido este martes de que en las últimas semanas la situación en las UCI «se ha desbordado» y la mayoría de ingresados corresponde a pacientes que se han contagiado en brotes familiares durante la Navidad.

«Estaban cenando tranquilamente el día de Navidad o Nochebuena en casa y ahora a muchos de ellos los tenemos intubados y boca abajo», ha afirmado Gimeno en declaraciones a EFE-TV, y ha considerado que la vacuna «no es la panacea», sino que «con esto acabará la responsabilidad de todos».

SITUACIÓN DESBORDADA

Según Gimeno, en las últimas semanas la situación «se ha desbordado», los niveles de ocupación «son muy altos», tienen la UCI «llena» y el área de reanimación postanestésica «prácticamente llena», lo que ha llevado a expandir la asistencia de pacientes no covid a otras unidades.

En hospitales mas pequeños «me consta que incluso la situación es peor» y algunos están «al borde del colapso», con ocupaciones de más del 100 % si tenemos en cuenta las camas que se están habilitando y con pacientes en quirófanos, «que no es lo ideal para atenderlos», afirma.

«Estamos en niveles muy altos de ocupación y lógicamente es preocupante, porque de momento estamos con una tendencia creciente y no vemos el final de esa subida», afirma el intensivista.

Gimeno ha explicado que durante las últimas semanas, en las que ha habido una «recta hacia arriba, una rampa», ha habido que habilitar espacios para intentar atender a los pacientes y reestructurar los grupos de trabajo para que todo el mundo colabore en la atención a estos pacientes.

También asegura que hay «mucho estrés hospitalario, a todos los niveles, tanto de compañeros de urgencias que están atendiendo una cantidad de pacientes increíble como en las salas de hospitalización, tanto covid como no covid».

Según Gimeno, en La Fe los niveles de ocupación «son muy altos» aunque al ser un hospital muy grande se está colaborando con otras especialidades como anestesiología, neumología o medicina interna y se ha podido abarcar a más pacientes y que nadie se quede sin atención.

PACIENTES GRAVES DE MENOS DE 20 AÑOS

Según Gimeno, hay «muchos bulos en esta enfermedad: eso de que es una enfermedad de abuelos y de gente con muchas patologías previas es falso, no es así. Esto es una lotería, y al que le toque lo puede pasar muy mal».

Aunque ingresan muchos ancianos en el hospital, en UCI «lo que tenemos son pacientes de mediana edad, alrededor de 55 años de media, muchos pacientes entre 60 y 70 años y también con menos de 40 años, y alguno muy grave por debajo de los 20 años incluso».

Según explica a EFE-TV, «la mayoría de enfermos que tenemos, sobre todo los que se han contagiado en Navidad, han sido por brotes en familias. Estos pacientes estaban cenando tranquilamente el día de Navidad o Nochebuena en casa y ahora a muchos de ellos los tenemos intubados y boca abajo».

RESPONSABILIDAD CIUDADANA

Gimeno apela a la «responsabilidad» del ciudadano: «Creo que no hace falta que ningún político ni ninguna administración nos diga cómo nos tenemos que cuidar; como sociedad madura que tenemos que ser debemos ser partícipes de nuestra propia salud».

«Al final, los que nos tenemos que cuidar, los que tenemos que velar por nuestra propia salud somos nosotros y si fuera así, quizá las cosas nos irían mucho mejor a todos y las medidas, quizá, no tendrían que ser tan drásticas como las que están siendo actualmente», asegura.

A su juicio, las actuales medidas restrictivas «son bastante duras» pero considera que lo hay que hacer es «autoimponernos las restricciones a nosotros mismos, no hace falta que venga nadie a decírnoslo».

Y a los médicos «nos tienen que creer, ya nos sabemos cómo transmitir el mensaje de que estamos llenos, de que en cualquier momento vamos a tener problemas para atender a toda la población», advierte.

«Ahora, por desgracia, todavía estamos pagando el precio de la Navidad, donde hubo una propagación del virus tremenda y en intensivos todavía estamos ingresando pacientes que se contagiaron entonces». Pasado este momento, señala, habrá que ver cómo evoluciona la curva.

PERSONAL AGOTADO

A su juicio, el personal sanitario «está agotado». «Somos muy vocacionales, nos gusta mucho nuestro trabajo pero son muchos meses de batalla y, aparte del cansancio, está habiendo miedo al contagio», reconoce.

«Cuando estás tanto tiempo sometido a un estrés como este y con pacientes tan graves cabe la posibilidad de que haya contagio entre el personal sanitario, como está pasando», señala para añadir que eso hace que el compañero que se queda trabajando «tenga que duplicar sus fuerzas para suplir al resto».

Considera que una de las cosas que se hizo bien durante la primera ola de la pandemia fue adquirir una dotación muy importante de respiradores y de material tecnológico que hacía falta. «Siempre digo que todo el dinero que se gaste en esto es dinero bien aprovechado», valora.

Pero, añade, también es importante que haya personal entrenado y capacitado para usar ese material: «El problema es que empezamos a tener bajas en el personal sanitario y la gente que queda al pie del cañón tiene que multiplicar sus esfuerzos», señala.

Valencia

Ribó coloca el monolito al 15-M en la plaza del Ayuntamiento con todos los partidos en contra

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València, 14 may (EFE).- El alcalde de València, Joan Ribó, ha visitado este viernes en la plaza del Ayuntamiento el monolito en homenaje a los movimientos sociales, especialmente al 15M que este sábado cumple su décimo aniversario, sin ningún miembro de la oposición, que le ha acusado de «sectarismo», ni de su socio de gobierno, el PSPV, que no ha apoyado la iniciativa.

Acompañado de varios concejales de Compromís, Ribó ha visitado la exposición fotográfica temporal que conmemorará el aniversario del 15M ubicada en el centro de la plaza del Ayuntamiento, para después visitar el monolito, colocado esta misma mañana y que seguirá en la plaza de forma permanente.

El alcalde ha mostrado su satisfacción por el panel expositivo y ha recordado que el 15M fue un movimiento social «transversal», que además «tuvo una influencia en la sociedad y en la política valenciana».

Ha explicado que hay informes jurídicos que señalan que «no hay que pasarlo -la iniciativa del panel fotográfico- por la Comisión de Patrimonio».

Ribó ha asegurado que el monolito homenajea a todos los movimientos sociales, «responsables de numerosos avances», entre ellos, las concentraciones para no derribar parte del Cabanyal; en torno al río, para oponerse a que en los años 70 se construyera una autovía que fuera desde el puerto hasta el aeropuerto; o a El Saler, para no construir en el parque natural de l’Albufera.

«València no sería lo que es hoy en día sin los movimientos sociales», ha afirmado Ribó, quien ha explicado que le hubiera gustado que estuvieran representantes de todos los partidos porque «el 15M no fue algo que capitalizó Podemos o Compromís», pero que «cada uno es responsable de sus actos y de sus no actos».

Por su parte, la vicealcaldesa de la ciudad, Sandra Gómez (PSPV-PSOE), ha subrayado en una rueda de prensa que «no le consta» que su formación hubiera sido invitada al acto de presentación.

Ha resaltado que la voluntad del 15M fue la de «abrir la política con una participación de consenso, mayor humildad en cargos políticos y que hubiera una revolución en la que primara la transparencia».

«Veníamos de años de mucho autoritarismo», ha comentado Gómez, quien ha recordado las legislaturas con mayoría absoluta del PP, y ha añadido: «Por eso creemos que las cosas no se han hecho la mejor forma y no ha sido el mejor homenaje posible, ya que nos hubiera gustado que el acto contara con la participación de todos los grupos políticos».

«Ya no en nuestro caso, que estamos en el gobierno, sino como en cualquier placa o cambio de calle, en las que se pasa por todos los trámites, sin excluir y sin sectarismo político», ha afirmado Gómez.

Al respecto, su compañero de partido y concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, ha pedido perdón por «discutir sobre un monolito y no tratar temas más graves en medio de la pandemia».

«Nosotros estamos aquí para atender los problemas reales y no perdernos en escenarios que animan la confrontación en lugar de bajar las pulsaciones», ha manifestado y ha dicho que la colocación del monolito ha tenido «falta de transparencia, una alarmante falta de consenso».

En una intervención posterior a la presentación de Ribó, Sanjuán ha comentado que es «un mal homenaje al 15M» porque pese a reconocerse otros movimientos, estos están en un lugar secundario y ha lamentado que el procedimiento «no se ha ajustado a lo que el 15M propugnaba, ni tampoco a lo que tiene que ser la plaza del Ayuntamiento, porque es de todos los movimientos por igual».

Por ello, ha anunciado que propondrán en el pleno del Ayuntamiento que los grupos políticos aprueben un homenaje «con un texto de consenso con todas la realidades presentes, para que la gente no piense que plaza es de unos y no de otros» y ha lamentado que con este panel expositivo «no se ha buscado el consenso».

Asimismo, ha indicado que era necesario que la colocación de este panel pasara por la Comisión de Patrimonio, situación que Ribó previamente había negado, a lo que Sanjuán ha contestado que «cualquier persona que lea el Plan Especial de Protección de Ciutat Vella puede obtener la respuesta por sí mismo», así como que no sabe de forma oficial cuánto ha costado.

Por su parte, la portavoz popular en el Ayuntamiento, María José Catalá, ha afirmado que Ribó «consuma hoy su sectarismo» y que «ha renunciado» a ser el alcalde de todos los valencianos, al tiempo que ha lamentado su «obsesión» por homenajear a un movimiento «desaparecido, que más bien merece una lápida».

Ha asegurado que Ribó debería «fijar bien sus prioridades» y trabajar para frenar el paro juvenil «en vez de poner monolitos y exposiciones», cuyo gasto ha cifrado en 18.467 euros.

Sobre la posición de los socialistas, la edil popular ha señalado que el PSPV «no pinta nada» en el gobierno municipal y que «una vez más claudica ante el sectarismo de Compromís y de Ribó, que vive anclado en el comunismo y en el pasado».

«Este monolito es ya lo que le faltaba a esta Plaza del Ayuntamiento, en la que el gobierno de Ribó se ha gastado más de 1,2 millones de euros en una reforma provisional», que ha calificado de «chapucera», a la par que la ha tildado de «impropia» para la tercera capital de España.

El portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, ha afirmado por su parte que Ribó pretende «silenciar» a la mitad de los valencianos con el texto de su monolito y que este panel «se ha endulzado con otras reivindicaciones, pero se ha olvidado de algunas reivindicaciones populares muy importantes, como la bajada de la Real Senyera cada 9 d’Octubre».

Giner ha preguntado el origen del texto y los criterios con los que se ha contratado al autor, así como ha anunciado que preguntarán por el «carácter político» de la exposición, que carece de informe favorable de Dominio Público, y que junto al monolito han costado, según sus cifras, 16.317 euros.

El portavoz de Vox en el consistorio, Pepe Gosálbez, ha acusado a Ribó de pretender «criminalizar» a la Policía Nacional al mostrar en la exposición a agentes de las fuerzas de seguridad deteniendo y forcejeando con manifestantes.

El 98’34% de la encuestados por Official Press, en contra del monolito 15-M de Ribó

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