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Salud y Bienestar

La terapia musical se alía con los pacientes que han sufrido un ictus

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Los microplásticos llegan a nuestro cerebro: su presencia ha aumentado un 50 % en ocho años

Según un estudio publicado en la revista Annals of the New York Academy of Sciences, la terapia musical mejora el estado de ánimo y la calidad de vida de aquellos pacientes que han sufrido un ictus. Se ha llegado a la conclusión tras haber analizado los efectos de la incorporación de una terapia con soporte musical al programa de neurorrehabilitación ofrecido a los hospitales.

Consta como primera autora del ensayo Jennifer Grado Sánchez, que ha trabajado de manera conjunta con un equipo de investigación de la Universidad de Barcelona, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Bellvitge (IDIBELL), del Parque de Salud Mar, del Hospital de Bellvitge y la Universidad de Helsinki.

Concluye el estudio que «la motivación es un factor importante en la recuperación y que los pacientes tratados con apoyo de terapia musical mejoran en mayor grado que los que reciben sólo terapia convencional».

Un total de 40 personas que habían sufrido un ictus participaron en el ensayo, haciendo rehabilitación en el Hospital de la Esperanza de Barcelona. De forma aleatoria, se asignó a los pacientes a un grupo de tratamiento, recibiendo sesiones extra de terapia con soporte musical, más la convencional. Previa y posteriormente al tratamiento, se evaluaron las funciones motora y cognitiva, así como el estado de ánimo y la calidad de vida de los pacientes.

La terapia desarrollada se basó en un tratamiento musical en el que se enseñaba a los pacientes a tocar el piano y los tambores electrónicos con la extremidad afectada por el ictus. Ello permitió a los colegiados detectar que de entre aquellos que estaban dentro del programa de la terapia musical, los que más mejoraron en el aspecto motor fueron quienes más les gustaba participar en actividades musicales. Mejoró su calidad de vida, redujeron la fatiga, las emociones negativas y la apatía, en mayor grado que los que fueron tratados únicamente de manera convencional.

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Salud y Bienestar

Beber tres tazas de café al día podría reducir el riesgo de alzhéimer, según un estudio de Harvard

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Café Mercado Jerusalén 00

El consumo habitual de café con cafeína podría tener un efecto protector frente al declive cognitivo y la demencia, incluido el alzhéimer, según una amplia investigación liderada por la Universidad de Harvard y publicada en la revista médica JAMA.

El estudio ha seguido durante casi 40 años a más de 130.000 personas, convirtiéndose en uno de los análisis más prolongados sobre la relación entre café, té y salud cerebral.

La cantidad clave: tres tazas de café al día

Los investigadores concluyen que el mayor beneficio se obtiene con un consumo aproximado de 300 miligramos diarios de cafeína, lo que equivale a unas tres tazas de café americano. Esta cantidad se asocia a una reducción del 18% en el riesgo de desarrollar demencia.

El trabajo subraya que aumentar la dosis no aporta beneficios adicionales y que el efecto protector solo se observa con café con cafeína. El café descafeinado no mostró una relación significativa con la reducción del riesgo.

El té también protege, pero con moderación

El también aparece como una bebida beneficiosa para la salud cognitiva, aunque en menor medida. El consumo de una o dos tazas diarias se asocia a una reducción del riesgo de demencia del 14%. Superar esa cantidad no incrementa el efecto protector.

¿Por qué el café podría proteger el cerebro?

Los autores del estudio señalan que la combinación de cafeína y polifenoles, especialmente las catequinas, podría desempeñar un papel clave en la protección neuronal. Estos compuestos tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que podrían ayudar a frenar procesos relacionados con el envejecimiento cerebral.

Entre los posibles mecanismos, los investigadores apuntan a:

  • Reducción de la acumulación de proteína beta-amiloide

  • Disminución de la inflamación cerebral

  • Mejora de la sensibilidad a la insulina, un factor relacionado con el riesgo de demencia

No obstante, advierten de que estos mecanismos aún deben confirmarse con estudios adicionales.

Un seguimiento de cuatro décadas

La investigación se basa en dos grandes estudios epidemiológicos iniciados en Estados Unidos en los años 80. Durante el seguimiento, los participantes completaron cuestionarios periódicos sobre su dieta y estilo de vida.

Hasta 2023 se diagnosticaron más de 14.000 casos de demencia. Los datos muestran que el declive cognitivo fue más frecuente entre quienes no consumían ni café ni té, frente a quienes alcanzaban el consumo moderado recomendado de cafeína.

Consumo responsable y estilo de vida saludable

Los autores recuerdan que el café y el té pueden formar parte de un estilo de vida saludable, pero no sustituyen otras medidas clave para proteger el cerebro, como el ejercicio físico, una dieta equilibrada y el control de factores de riesgo cardiovascular.


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