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Rocío Gil Uncio, Fallera Mayor de València 2018

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El ritual del nombramiento continua tras conocer a la nueva Fallera Mayor Infantil 2018, y es el turno de las candidatas mayores. Consciente de la expectación que este momento despierta entre el mundo fallero y la sociedad valenciana, el alcalde de València, ha procedido a la apertura del sobre que contenía el acta que recoge el nombre de la nueva representante de las fallas 2018, y que ha sido firmada por el jurado designado entorno a las 17:30 horas de este mismo martes 10 ante el secretario General de JCF.

Con el sobre ya en la mano, Ribó procedía a su apertura para nombrar Fallera Mayor de València 2018 a la señorita Rocío Gil Uncio, de la Falla Plaça de la Mercé, del sector La Seu-La Xerea-El Mercat.

Cabe señalar que la joven, de 26 años, trabaja en un despacho de abogados y formó parte de la Corte de Honor de la Fallera Mayor Infantil de València 2001, junto a Marta Sobrino, también entre las 13 elegidas, y que este año formará parte de su Corte de Honor. Como anécdota señalar que de aquel 2001 también resultaron elegidas Falleras Mayores de València Begoña Jiménez (2013) y Carmen Sancho (2014).

ROCÍO GIL UNCIO Falla: Plaça de la Mercé Sector: La Seu-La Xerea-El Mercat

«Espere representar a València i a les falles como el món faller es mereix. Moltes gràcies perque estic molt contenta», afirmaba una emocionada Rocío en valenciano ante las preguntas del alcalde, quien le invitaba a la proclamación que se celebrará este miércoles para nombrarla con todos los honores Fallera Mayor de València 2018.

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Fallas desbordadas: por qué València necesita una tercera jornada de Ofrenda

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tercera jornada Ofrenda Fallas
Ofrenda de las Fallas 2026- OFFICIAL PRESS

Las Fallas de València viven uno de sus momentos más dulces. La fiesta crece, atrae cada vez a más gente y se consolida como un fenómeno cultural, turístico y social de primer nivel. Pero ese éxito, que es motivo de orgullo, empieza también a evidenciar una realidad incómoda: el modelo actual se queda pequeño.

La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, uno de los actos más emblemáticos, es el mejor ejemplo. Más de 123.000 personas han desfilado este 2026. Un récord. Y probablemente no será el último.

Un éxito que obliga a replantear el modelo

El censo fallero no deja de crecer. Cada año se suman nuevas comisiones, más integrantes y más participación. A eso hay que añadir el interés turístico y mediático que ha disparado la proyección de la fiesta.

El resultado es evidente:

  • Desfiles que se alargan hasta altas horas de la madrugada

  • Comisiones que esperan horas para desfilar

  • Falleras infantiles entrando pasada la medianoche

  • Un desgaste físico evidente para participantes y organización

La Ofrenda, tal y como está planteada, está tensionada al límite.

Dos días ya no son suficientes

Mantener la Ofrenda en dos jornadas fue durante años una solución eficaz. Hoy, con las cifras actuales, empieza a ser un problema.

No se trata solo de comodidad. Se trata de dignidad del acto.

La Ofrenda es emoción, tradición y simbolismo. No puede convertirse en una carrera contra el reloj ni en una procesión interminable que pierde intensidad conforme avanzan las horas.

Cuando un acto termina a las dos de la madrugada, algo falla.

La tercera jornada: una solución lógica

La propuesta de ampliar la Ofrenda a tres días no es nueva, pero cada vez resulta más difícil ignorarla.

Una tercera jornada permitiría:

  • Repartir mejor a las comisiones

  • Reducir tiempos de espera

  • Evitar horarios extremos

  • Mejorar la experiencia de falleros y público

  • Recuperar la esencia del acto

No se trata de cambiar la tradición, sino de adaptarla a la realidad actual.

Las Fallas han cambiado (y deben seguir haciéndolo)

Las Fallas de hoy no son las de hace 20 años. Han crecido en dimensión, en impacto y en exigencia organizativa.

València ha sabido evolucionar en muchos aspectos: seguridad, movilidad, gestión de grandes eventos… Pero la Ofrenda sigue anclada en un formato que ya no responde al volumen actual.

Negarse a actualizarla es, en el fondo, ignorar el éxito de la propia fiesta.

Tradición no es inmovilismo

Uno de los argumentos más repetidos contra una tercera jornada es la defensa de la tradición. Pero conviene recordar que las Fallas siempre han evolucionado.

La propia Ofrenda, tal y como la conocemos hoy, no es inmutable. Ha cambiado recorridos, horarios, organización… y seguirá haciéndolo.

Porque la tradición no consiste en repetir, sino en mantener el sentido adaptándose al tiempo.

Una decisión que ya no puede esperar

Con cifras récord y una tendencia claramente al alza, la pregunta ya no es si habrá que ampliar la Ofrenda, sino cuándo.

Y todo apunta a que ese momento ha llegado.

Si las Fallas están de moda, si el censo crece y si la participación se dispara, la respuesta no puede ser seguir haciendo lo mismo.

Porque cuando una fiesta crece, la organización también debe crecer con ella.

Récord en la Ofrenda de las Fallas 2026: más de 123.000 personas desfilan ante la Virgen

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