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Salud y Bienestar

Los dietistas y nutricionistas piden la eliminación del IVA de los productos frescos y saludables

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El Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCoVa) ha pedido al Gobierno la eliminación del impuesto sobre el valor añadido (IVA) a los alimentos saludables o productos frescos, sumándose así a las voces que, desde el ámbito de la Dietética y la Nutrición y la defensa de los derechos de los consumidores, abogan por mejorar la accesibilidad a estos productos facilitando su adquisición y consumo por parte de toda la población, independientemente de su nivel de ingresos o su estrato social.

Se trata de una propuesta que viene a complementar a la impulsada por el Ministerio de Consumo y que desde el 1 de enero de 2021 grava con un 21% de IVA a las bebidas azucaradas en un intento de lucha contra la obesidad. Luis Cabañas, secretario del CODiNuCoVa, pide escuchar a las OMS quien ya en 2016 dio tres claves. “Hace cinco años la Organización Mundial de la Salud nos dijo: el incremento de impuestos provoca un efecto agudo, no crónico, por lo que no siempre es disuasorio ni tiene efecto a largo plazo al tratarse de una medida cortoplacista; hay que redirigir esos impuestos a iniciativas concretas que palien el problema de la obesidad; y por último, se ha de trabajar en los impuestos a los productos frescos, reducirlos o incluso eliminarlos”. Cabañas, apunta que, al igual que el alcohol o el tabaco están sometidos a impuestos altos, también debería estarlo cualquier producto ‘malsano’ porque “sabemos que provocan patologías”.

Desde el CODiNuCoVa piden al Ministerio dirigido por Alberto Garzón conocer el efecto que sobre el consumo ha tenido este impuesto a las bebidas azucaradas para valorar su eficacia sobre la salud más allá de la recaudación. Unos ingresos que, en opinión de los dietistas-nutricionistas, deberían invertirse en campañas de educación alimentaria y de lucha contra la obesidad. “Hace falta impulsar un plan real dentro de una estrategia global de lucha contra la obesidad en la que se integre al profesional experto en alimentación, que no es otro que el dietista-nutricionista”, insisten desde la corporación colegial.

España es el segundo país con mayor tasa de obesidad de Europa y paradójicamente cuando vas a un centro de salud o a un hospital, el facultativo que te tiene que decir que comas mejor no tiene un profesional al lado que te diga cómo hacerlo. Necesitamos dietistas-nutricionistas en nuestra Sanidad Pública de una manera urgente, nuestra presencia no puede ser anecdótica”, afirma Cabañas.

Además, el CODiNuCoVa recuerda que las medidas disuasorias deben ir acompañadas de acciones a largo plazo, para que no pase como en México: que se aumentaron las tasas de productos azucarados y a medio plazo ya nadie se acordó de dejar de consumirlos por su salud. Por tanto, el incremento de impuestos debe ir acompañado también de una reducción de estos en otros productos, como son los frescos. “En 2020 los productos que más incrementaron su precio fueron los frescos, según el último informe de la OCU, un 4% más que el año anterior, destacando especialmente frutas y verduras. Es una dinámica que se tiene que frenar”, concluye Cabañas.

Salud y Bienestar

La dieta mediterránea mejora la memoria y retrasa el deterioro cognitivo

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EFE/Kai Försterling/Archivo

Madrid, 16 sep (EFE).- La dieta mediterránea no solo tiene efectos beneficiosos en la salud cardiovascular, sino que también puede mejorar la memoria y prevenir o retrasar los efectos del deterioro cognitivo asociado al envejecimiento, aunque no a todo el mundo por igual, según un estudio publicado en la revista Clinical Nutrition.

En la investigación, que ha sido liderada por investigadores del CIBEROBN y del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIMHospital del Mar), han participado también científicos de la Universitat de València, del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), de la Universitat Rovira i Virgili y de la Universidad de Navarra.

El estudio se ha hecho durante tres años a 487 voluntarios, repartidos casi a partes iguales entre hombres y mujeres con una edad media de 65 años, participantes en el ensayo PREDIMED-PLUS (PREvenciónDIetaMEDiterranea Plus), un estudio en el que participan 23 centros investigadores españoles para analizar el efecto de la dieta mediterránea tradicional.

Al inicio del estudio, los participantes presentaban sobrepeso u obesidad y, como mínimo, tres criterios de síndrome metabólico (hipertensión, hiperglucemia, exceso de grasa en la cintura, niveles bajos de colesterol HDL y niveles elevados de triglicéridos).

El síndrome metabólico, que sufren aproximadamente 1 de cada cuatro adultos en el mundo, implica un mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo.

Al comenzar el estudio, al año siguiente y tres años después, los investigadores midieron, mediante test neuropsicológicos, el estado cognitivo de los voluntarios, su rendimiento en memoria y en otras funciones cognitivas, como la capacidad de tomar decisiones, razonar, prestar atención, planificar o ignorar ciertos impulsos.

Según estudios anteriores, en tres años, las personas con síndrome metabólico que no siguen ningún tipo de intervención, pierden casi 0,40 puntos su cognición global y 0,10 puntos su memoria pero al seguir las recomendaciones del estudio, los participantes registraron mejoras de más de 0,60 puntos en cognición global y de cerca de 0,90 en la memoria.

Además, en el conjunto de los pacientes, los resultados del estudio mostraron una relación directa entre la adherencia a la dieta mediterránea y la mejora cognitiva, apuntan los autores.

La adherencia a la dieta mediterránea hipocalórica se calcula, principalmente, según el consumo de aceite de oliva virgen extra y el número de raciones de verdura y piezas de fruta que se consumen al día; puntuaciones por encima de los 11 puntos se consideran una alta adherencia.

El estudio comprobó que por cada punto de mejora de la adherencia a esta dieta, la memoria mejoró en 0,13 puntos, algo que los investigadores atribuyen a la pérdida de peso y al incremento de la actividad física, que mejora la calidad de vida.

Para Rafael de la Torre, investigador principal del estudio, este hecho «es importante, teniendo en cuenta que los cambios cognitivos pueden no ser perceptibles para las personas, pero pueden ser más relevantes si se combinan con mejoras en su calidad de vida».

Sin embargo, el estudio observó que los beneficios de la dieta mediterránea no son iguales para todo el mundo: Las mujeres, las personas de más edad, las que tienen un menor nivel educativo y con diabetes tipo 2, obtienen menos beneficios.

Los investigadores también observaron que los voluntarios con un rendimiento cognitivo más bajo al inicio del estudio en memoria y otras funciones cognitivas, son los que tienen menos adherencia a la dieta Mediterránea y los que tienen menos probabilidad de lograr una reducción significativa de peso.

«Nos interesaba saber qué voluntarios perdían peso y cuáles no perdían, y porqué unos perdían y otros no, desde el punto de vista de la cognición y de su conducta», explica De la Torre.

Concretamente, las personas que al inicio del estudio presentaban mejor memoria auditiva, más capacidad de planificación y de toma de decisiones, menos tiempo de reacción y menor impulsividad, tenían entre un 20% y un 50% más de probabilidades de conseguir el objetivo del estudio de perder un 8% de peso en tres años.

Según los investigadores, esto se explica porque la mayoría de las personas con estas capacidades cognitivas consiguieron una alta adherencia a la dieta mediterránea hipocalórica que se tradujo en pérdidas de peso clínicamente relevantes.

Los autores creen que estos resultados ayudarán a identificar a los colectivos con más dificultades para beneficiarse de estas intervenciones de estilo de vida, para personalizar las medidas y facilitar así que adopten las pautas de vida saludable propuestas, consiguiendo favorecer a la vez la prevención del deterioro cognitivo.

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