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Valencia

Los alumnos valencianos podrán pasar de curso con suspensos y repetir será «excepcional»

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València, 1 abr (EFE).- El alumnado de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato pasará de curso con carácter general, con independencia del número de áreas no superadas o del nivel de aprendizaje y competencias no alcanzado, y la repetición de curso será una medida de «carácter excepcional».

Así lo señala una resolución de la Secretaría Autonómica de Educación y Formación Profesional publicada en el Diari Oficial de la Generalitat (DOGV) y que dicta instrucciones para la adaptación del currículo, las programaciones didácticas y los criterios de evaluación, promoción y titulación durante el curso 2020-2021, ante la situación ocasionada por la covid-19.

La resolución mantiene durante este curso los criterios de evaluación y promoción ya implantados al final del pasado curso escolar con motivo de la pandemia.

La resolución establece que las actividades lectivas que se desarrollen durante el curso 2020-2021 son, con carácter general, presenciales, salvo que se produzca el cierre total o parcial de los centros educativos ordenado por la Conselleria de Sanidad.

Además, los centros educativos podrán modificar el currículo y las programaciones didácticas, con el fin de centrarse en los aprendizajes esenciales que permitan al conjunto del alumnado continuar su proceso formativo.

El alumnado no debe verse perjudicado por las actuales circunstancias y se debe dar prioridad a la continuidad de su formación, teniendo en cuenta sus distintos ritmos de aprendizaje y atendiendo en particular al alumnado más vulnerable.

Así, los centros educativos adaptarán los criterios de evaluación previstos para cada curso, valorando especialmente los aprendizajes imprescindibles y más relevantes para la continuidad del proceso educativo.

Según la resolución, el alumnado «promocionará de curso con carácter general, con independencia del número de áreas no superadas o del nivel de aprendizaje y competencias no alcanzado».

No obstante, señala que el equipo docente podrá proponer la no promoción cuando esté debidamente justificada, y se considerará una medida de «carácter excepcional» que se tiene que adoptar, en todo caso, de manera colegiada por el equipo docente.

Asimismo, el alumnado que promociona sin haber superado todas las materias seguirá los planes de refuerzo que establezcan los correspondientes departamentos didácticos y tendrá que superar las evaluaciones correspondientes de estos planes de refuerzo durante el curso 2021-2022.

En el caso de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), la decisión de titulación, tanto en la evaluación final ordinaria como en la extraordinaria, se tiene que adoptar de manera que permita al alumnado continuar su itinerario académico y, en consecuencia, no queda supeditada a la superación de todas las materias para obtener el título.

Además, se podrá obtener el título de Bachiller con materias suspendidas, pero siempre que la nota media de todas las asignaturas sea de 5 puntos, y el alumno que deba repetir segundo de Bachillerato podrá hacerlo solo matriculándose de las asignaturas suspendidas.

En Formación Profesional y enseñanzas deportivas y artísticas también se dará prioridad a la continuidad de la formación del alumnado, teniendo en cuenta los distintos ritmos de aprendizaje y atendiendo especialmente al alumnado más vulnerable.

En estos casos, la permanencia de un año más en el mismo curso (repetición) se considera una medida excepcional y al alumnado que promocione sin haber superado todos los módulos profesionales, siempre que los módulos pendientes no superen las 240 horas, seguirá los planes de refuerzo y tendrá que superar las evaluaciones correspondientes durante el curso 2021-2022.

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Valencia

Andrea Ortuño anuncia que dedicará su vida a ayudar a los demás tras la pérdida de su marido e hijos en el naufragio de Indonesia

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naufragio Indonesia
Imagen de la búsqueda de los desaparecidos en Indonesia - IMAGEN FACILITADA POR FAMILIARES DE DESAPARECIDOS

“Devastada”, pero al mismo tiempo “bastante entera”. Así se encuentra Andrea Ortuño, la valenciana que sobrevivió junto a su hija de siete años al naufragio ocurrido en Indonesia durante un viaje familiar de Navidad. En ese trágico accidente perdió a su marido y a tres de sus hijos, una tragedia que ha conmocionado a la Comunitat Valenciana y a la opinión pública nacional.

Pese al dolor, Andrea ha trasladado un mensaje cargado de humanidad y esperanza: quiere dedicar el resto de su vida a ayudar y proteger a los demás. Su intención es poner en marcha un proyecto solidario en España, aún por definir, que desarrollará en las próximas semanas cuando su situación personal se lo permita.

Un mensaje público en medio del duelo

Andrea Ortuño no está concediendo entrevistas ni realizando declaraciones públicas debido al durísimo proceso emocional que atraviesa. Sin embargo, ha querido hacer llegar un mensaje a través del periodista y escritor Joaquín Campos, que se encuentra en Indonesia como corresponsal para RTVE cubriendo la tragedia.

Campos explicó en el programa Directo al grano de La 1 que Andrea solo quiso transmitir “cuatro frases”, centradas principalmente en agradecer el apoyo recibido y explicar brevemente su estado emocional. “No está preparada para ponerse delante de una cámara. Es demasiado pronto”, señaló el periodista.

Regreso a España tras 15 días de búsqueda

Andrea Ortuño ha regresado este viernes a España después de permanecer día y noche en Indonesia durante los trabajos de localización de los cuerpos de su marido y de sus hijos. La búsqueda fue finalmente dada por finalizada, aunque uno de los menores, Quique, de 10 años, hijo de Andrea y de su primer matrimonio, continúa desaparecido.

En los últimos días fueron recuperados los cuerpos de Fernando Martín Carreras, de 44 años, entrenador del Valencia CF Femenino B, y de los menores Lía, de 12 años, y Mateo, de 9. La familia viajaba junta cuando el barco turístico en el que se desplazaban naufragó durante una excursión por el Parque Nacional de Komodo.

Fe, justicia divina y ausencia de deseo de venganza

Uno de los aspectos más personales que Andrea quiso compartir es que, en medio de la tragedia, se ha refugiado más que nunca en su fe católica. Según explicó Joaquín Campos, ella cree firmemente en la justicia divina y no desea venganza, ni siquiera ante las posibles negligencias que pudieron producirse.

Este mensaje llega en paralelo a la investigación abierta en Indonesia. La Policía Regional de Nusa Tenggara Oriental ha imputado formalmente por negligencia con resultado de muerte al capitán del barco y al jefe de máquinas del KM Putri Sakinah, la embarcación que se hundió tras el impacto de varias olas de gran tamaño durante una travesía nocturna cerca de la isla de Padar.

El apoyo de la población local, clave en su fortaleza

Andrea ha querido destacar especialmente el cariño y la solidaridad del pueblo indonesio, en particular de los habitantes de la isla de Flores y de Labuan Bajo. Durante los días de búsqueda, cada despedida a los buzos estuvo marcada por abrazos, lágrimas y gestos de apoyo constantes.

“La energía positiva que ha dado toda esta zona es enorme”, trasladó Campos, quien explicó que Andrea desea devolver toda esa ayuda recibida transformándola en un proyecto solidario cuando se recupere mínimamente del golpe emocional.

El padre de Quique mantiene la esperanza

Mientras Andrea ha regresado a España, el padre de Quique permanece en Labuan Bajo, aferrado a la esperanza de poder encontrar a su hijo. Él ha sido el protagonista de un emotivo homenaje rendido por los equipos de rescate en los muelles desde los que partieron la mayoría de las operaciones.

Los expertos han destacado la complejidad extrema de las aguas, con fuertes corrientes y condiciones cambiantes, lo que hace especialmente difícil las labores de búsqueda. Aun así, los equipos lograron localizar a tres de las cuatro víctimas, un esfuerzo que la familia ha querido reconocer públicamente.

Qué ocurrió durante el naufragio

El barco, de dos plantas y cuatro camarotes, había sido alquilado para una excursión de dos días desde Labuan Bajo hasta Komodo. A bordo viajaban seis miembros de la familia valenciana y cinco indonesios, entre tripulación y guía local. Todos los tripulantes lograron salvarse, mientras que las víctimas mortales fueron exclusivamente los turistas.

En el momento del accidente, Andrea y su hija de siete años se encontraban en la cubierta, mientras que Fernando y los otros tres niños estaban en los camarotes, lo que explica el trágico desenlace. Madre e hija fueron literalmente despedidas por el oleaje, y Andrea consiguió salvar a la menor en condiciones extremas de oscuridad y mar agitado.

Una tragedia que se transforma en propósito

A pesar del dolor irreparable, Andrea Ortuño ha lanzado un mensaje que trasciende la tragedia: convertir el sufrimiento en ayuda a los demás. Su futura iniciativa solidaria, aún en fase embrionaria, se perfila como la manera de honrar la memoria de su marido y de sus hijos, y de devolver al mundo la solidaridad que ella misma ha recibido en los momentos más oscuros de su vida.

El emotivo adiós a Lía, la niña fallecida en el naufragio de Indonesia: el fútbol base valenciano llora una pérdida “imposible de describir”

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