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Salud y Bienestar

¿Cuáles son las mascarillas más seguras para la vuelta al cole de nuestros hijos?

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mascarillas para niños

A menos de un mes para la vuelta al cole, la quinta ola y la amenaza de las nuevas variantes de coronavirus que han cambiado el perfil del contagiado, ponen el foco de atención en los más pequeños de la casa y en los jóvenes.

Con gran parte de la población española con la pauta completa, la vacunación se ha convertido en un gran aliado para tratar de frenar y vencer al virus. Pero hay que recordar que por ahora no hay ningún fármaco aprobado para los menores de 12 años, que representan un 11% de la población, lo que significa que no se podrá bajar la guardia para evitar que este grupo sea especialmente vulnerable frente a una nueva ola.

Las medidas recomendadas para este curso seguirán siendo la ventilación de las aulas, el distanciamiento, la depuración del aire, los grupos burbuja y el uso de la mascarilla. Y es precisamente en este último punto donde muchos padres y profesores tienen dudas en relación a la protección de los niños.

Para muchos padres la elección de la mejor protección para sus hijos es un quebradero de cabeza. Quirúrgicas, FFP2, cubrebocas, muchos son los nombres y modelos que hay en el mercado, ante lo que muchos se siguen preguntando ¿Cuál es la mejor mascarilla para nuestros hijos? ¿Vale cualquiera o hay alguna que proteja más a los niños?

No vale cualquier mascarilla, el tiempo prolongado que pasan los niños en grupo en un espacio cerrado, como es el aula, genera un riesgo de contagio mayor, por lo que el uso de mascarillas de tela o materiales no certificados o sin alta capacidad de filtración y ajuste, los hace especialmente vulnerables a un contagio.

Para cubrir las necesidades de protección de los niños la empresa Bioinicia, junto con el CSIC, ha desarrollado las mascarillas PROVEIL® KIDS que cuentan con un ajuste que imita el de los modelos EPI de adultos. Además, están diseñadas para adaptarse a la respirabilidad de los niños.

 

La gran diferencia de estas mascarillas para niños en relación a otras del mercado, es que este modelo permite un ajuste adecuado a sus caras según la edad y el tipo de rostro y además cuenta con un viricida de origen mineral y apto para uso alimentario, que inactiva el virus en un 98% en el plazo de dos horas, lo que ha sido medido recientemente por investigadores del Centro Nacional de Biotecnología (CNB) Severo Ochoa con ensayos en el filtro, realizados con la cepa humana del virus. Este mineral está integrado en la estructura del filtro, es grado farmacéutico y resulta completamente inocuo para la salud.

 

La mascarilla para niños cuenta con una filtración frente aerosoles superior al 90% y bacteriana mayor al 99,88%, que es una protección muy adecuada para que los padres y los profesores puedan tener la seguridad de que los niños están protegidos durante toda la jornada, ya que su duración media es de 8 horas. También son desinfectables, por lo que si no se agotan las 8 horas de uso en una jornada, se pueden pulverizar por ambos lados con una disolución hidroalcohólica al 70%, dejarlas secar una hora y pueden volver a usarlas.

 

NO EXISTEN MASCARILLAS FFP2 PARA NIÑOS

Sí, aunque pueda sorprender esta afirmación y podamos encontrar este tipo de mascarillas hasta en farmacias, ninguna de las mascarillas a la venta bajo la etiqueta FFP2 para niños lo es realmente. Las mascarillas para niños no pueden denominarse FFP2 o EPI. Esto es debido a que son dispositivos diseñados para la protección de adultos profesionales, personas que realizan trabajos en entornos laborales con condiciones saturadas por partículas contaminantes. Por ello desde Bioinicia se ha optado por diseñar una talla pequeña con formato EPI y características de alta respirabilidad, equiparable a la protección de una mascarilla quirúrgica IIR y certificada como higiénica  según la norma UNE 0064-2, para una mayor protección.

 

Las mascarillas PROVEIL® KIDS se encuentran disponibles en tres tallas diferentes, de 3 a 6, de 6 a 9 años y de 9 a 12 años, cuentan con un ajuste tipo EPI de adultos, en forma de pico de pato y llevan clip nasal en todas las tallas para asegurar un ajuste perfecto “a prueba de juegos”. Están pensadas para adaptarse perfectamente a sus pequeños rostros, sin dejar ningún hueco que permita el paso de aerosoles finos infectivos, lo que permite que estén más protegidos mientras corren o juegan, y lo que evita también que durante los momentos de mayor actividad tengan que estar constantemente ajustándola o tocándola.

 

UN ANTES Y UN DESPUÉS EN EL MUNDO DE LAS MASCARILLAS

Las mascarillas PROVEIL® con propiedades viricidas suponen un avance único en el mundo de las mascarillas. No solo ofrecen la tranquilidad que proporciona su alta capacidad de filtración y la efectividad del nuevo viricida, sino que además están fabricadas con la revolucionaria tecnología PROVEIL® de nanofibras, lo que las hace mucho más cómodas y ligeras que las mascarillas tradicionales, porque evacúan mejor el calor, la humedad y el CO2. La combinación de estas propiedades y el gran trabajo de investigación desarrollado por los equipos de investigación de Bioinicia y del CSIC convierten a estas mascarillas con viricida en un producto español único en el mercado mundial.

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Salud y Bienestar

Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar

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ayuno intermitente
Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar-FREEPIK

En un contexto global en el que más de 2.500 millones de personas presentan sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud, cualquier método que prometa adelgazar rápido suele convertirse en tendencia. En la última década, uno de los modelos más populares ha sido el ayuno intermitente, un sistema de alimentación que alterna periodos de ingesta con horas prolongadas sin comer, normalmente de 14 o 16 horas al día.

Durante años, distintos estudios sugirieron que esta práctica podía favorecer la pérdida de grasa corporal, reducir la inflamación e incluso disminuir el riesgo de algunas enfermedades. Su popularidad creció todavía más cuando celebridades y deportistas de élite comenzaron a defender sus beneficios. Sin embargo, una revisión científica reciente cuestiona el entusiasmo generado alrededor de este método.

Qué es el ayuno intermitente y por qué se puso de moda

El ayuno intermitente no es una dieta al uso, sino un patrón de alimentación que establece ventanas horarias para comer y otras para ayunar. Entre los modelos más conocidos están el 16:8 (16 horas sin ingerir alimentos y 8 horas de ingesta) o el ayuno en días alternos.

La popularidad de esta práctica aumentó tras la concesión del Premio Nobel de Medicina en 2016 al investigador japonés Yoshinori Ohsumi por sus estudios sobre la autofagia, un proceso celular por el que el organismo recicla componentes dañados cuando hay escasez de nutrientes. Este hallazgo se interpretó por parte de la opinión pública como una validación científica del ayuno intermitente, aunque el premio no estaba directamente relacionado con su uso como método de adelgazamiento.

A partir de ese momento, el ayuno intermitente se consolidó como una de las estrategias más seguidas para perder peso, tanto en redes sociales como en consultas de nutrición.

Una revisión científica pone en duda sus beneficios para adelgazar

Una revisión publicada por la Cochrane Library, una de las organizaciones más reconocidas en el análisis de evidencia médica, ha evaluado de forma exhaustiva la eficacia del ayuno intermitente para perder peso. El estudio revisó 22 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.995 participantes procedentes de América del Norte, Europa, China, Australia y Sudamérica.

Los investigadores analizaron diferentes modalidades de ayuno intermitente: en días alternos, de forma periódica o con distintas ventanas horarias. El seguimiento de los participantes se prolongó hasta doce meses, con el objetivo de comprobar si esta estrategia resultaba más eficaz que las recomendaciones dietéticas convencionales.

La conclusión principal fue clara: no se observaron diferencias clínicamente relevantes en la pérdida de peso entre quienes practicaban ayuno intermitente y quienes seguían una dieta tradicional con restricción calórica. Es decir, pasar largas horas sin comer no acelera el adelgazamiento ni aporta beneficios adicionales significativos frente a otros métodos.

La clave sigue siendo el déficit calórico

Según los autores de la revisión, el factor determinante para perder peso sigue siendo la reducción total de calorías consumidas. El ayuno intermitente puede ayudar a algunas personas a organizar mejor sus comidas y, por tanto, a ingerir menos calorías, pero no tiene un efecto superior por sí mismo.

Luis Garegnani, autor principal del estudio y miembro del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires, señaló que el ayuno intermitente “no parece funcionar mejor que otros enfoques para adultos con sobrepeso u obesidad que buscan adelgazar”. También añadió que, aunque puede ser una opción válida para ciertas personas, la evidencia actual no respalda el entusiasmo que ha generado en redes sociales.

Un enfoque individualizado para perder peso

Los investigadores destacan que no existe un único método eficaz para todo el mundo. El éxito de cualquier estrategia de adelgazamiento depende de factores como el estilo de vida, la adherencia a largo plazo, el estado de salud o las preferencias personales.

Además, la revisión reconoce que aún se necesitan más estudios en poblaciones diversas, especialmente en países de ingresos bajos y medios, para comprender mejor el impacto del ayuno intermitente en distintos contextos. También se propone investigar su influencia en variables como la satisfacción con la dieta, el control de la diabetes o la evolución de otras enfermedades asociadas al sobrepeso.

¿Tiene sentido seguir el ayuno intermitente?

Aunque la evidencia indica que no es más eficaz que otras dietas para perder peso, el ayuno intermitente puede resultar útil para algunas personas si les ayuda a mantener un patrón alimentario ordenado y sostenible. Sin embargo, los expertos insisten en que no se trata de una solución milagro.

El consenso científico actual apunta a que la pérdida de peso depende, sobre todo, de mantener un déficit calórico sostenido, realizar actividad física y adoptar hábitos saludables a largo plazo. En este escenario, el ayuno intermitente puede ser una herramienta más, pero no la clave definitiva para adelgazar.

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