Síguenos

Fallas

VIDEO | Así ha sido la primera mascletà de las Fallas que quiere el mundo tras la pandemia

Publicado

en

mascletà 1 de marzo 2022
EFE/Juan Carlos Cárdenas

València, 1 mar (OFFICIAL PRESS/EFE).- València demostró en septiembre de 2021 que podía celebrar sus fiestas más internacionales y visitadas con todas las garantías sanitarias, dio un ejemplo de convivencia entre tradición, restricciones y ocio y allanó el terreno para que este marzo que ahora comienza sea otro hito del nuevo mundo pospandemia.

Con la multitudinaria y primaveral mascletà de este 1 de marzo, la primera del ciclo oficial fallero, la capital valenciana ha querido lanzar un mensaje claro, «No a la guerra» en solidaridad con Ucrania, como reza la gran pancarta que cuelga del balcón del Ayuntamiento, y otro recado a ciudades y pueblos que se volcaban hasta 2020 con sus fiestas tradicionales: las ganas de celebrar la vida, en sus múltiples expresiones, deben ganarle la batalla al coronavirus.

Y la plaza del Ayuntamiento de València, el «kilómetro cero» de ese Patrimonio Inmaterial de la Humanidad que son las Fallas, ha sido este martes el reflejo de ese anhelo social por dejar atrás dos años de pandemia, una catástrofe mundial que, aunque no ha finalizado, da muestras de haber bajado un escalón y permite volver a vivir tradiciones festivas como las que habrá hasta el día de San José.

La última vez que esta plaza acogió una mascletà de las Fallas de marzo, los miles de personas que la abarrotaban aún no llevaban mascarilla ni podían imaginarse que ese coronavirus del que ya se hablaba iba a ser el protagonista absoluto de un mundo que dos años después ha cambiado la forma de cuidarnos y de relacionarnos con los demás, y que ha condicionado y afectado al propio sector fallero.

Del 1 al 5 de septiembre de 2021, tras las Fallas suspendidas de marzo de 2020 y las aplazadas de marzo de 2021, las mascletaes del ciclo oficial no se celebraron como es tradicional en la plaza del Ayuntamiento, debido a las restricciones por la covid-19, sino que se dispararon, sin aviso previo para no provocar aglomeraciones, en distintos emplazamientos de la ciudad.

El experimento funcionó -como otras innovaciones festivas de esas atípicas Fallas veraniegas- y ahora, el Ayuntamiento ha decidido retomar la tradición pirotécnica del epicentro fallero de la ciudad aunque también habrá disparos en otros barrios.

Este martes, a 20 grados y sin una nube, el estruendo de los 120 kilos de pólvora que ha disparado «al estilo tradicional» la Pirotecnia Peñarroja ha obrado el milagro: el público -no solo el presente que desde una hora antes colapsaba ya todas las calles aledañas del centro, sino el de toda la ciudad, tal es el ruido que provoca- ha olvidado por un momento todos sus problemas.

«Senyor pirotècnic, pot començar la mascletà!» ha sido el ansiado grito que la fallera mayor de este año, Carmen Martín, acompañada por su homóloga infantil, Nerea López, y sus respectivas Cortes de Honor, ha espetado micrófono en mano y sin mascarilla -la única quitada de todo el abarrotado balcón consistorial- a las 14.01 minutos.

A partir de entonces, y durante casi seis minutos, el culto valenciano al estruendo ha sido la única banda sonora de la ciudad.

Ha comenzado con tres principios aéreos, acompañados de pitos, serpentinas, truenos, zumbadoras, craquers y «xiuladors», que han dado paso a retenciones terrestres, rodeadas “en todo momento” de fuego aéreo como preámbulo del terremoto final, con cuatro pases, el bombardeo aéreo y el remate final, que ha inundado la plaza de humo.

La ovación a Pepe Nebot y a su padre, responsables de la pirotécnica de la Vall d’Uixò (Castellón) que dispara habitualmente la primera mascletà del ciclo fallero desde 1997, ha sido unánime y así lo han disfrutado ambos cuando han subido después a saludar desde el balcón del Ayuntamiento, donde ha recibido también las felicitaciones del alcalde, Joan Ribó, y del resto de invitados.

«¡Era la mascletà que quería València después de la pandemia!», ha proclamado el pirotécnico a los micrófonos de À Punt nada más concluir el disparo, mostrando además la satisfacción por que todo haya salido según lo previsto; además, según la Cruz Roja, solo ha habido tres lipotimias entre el público, sin ninguna evacuación.

Entre las personas invitadas al balcón principal del Ayuntamiento para ver la mascletà estaban el presidente de la Academia española de Cine, Mariano Barroso, y la diputada socialista de la Asamblea de Madrid Hana Jalloul.

En declaraciones a la televisión autonómica valenciana, Barroso ha revelado que era la primera mascletà que veía en directo, ha admitido estar «impresionado e impactado» por la muchedumbre que convoca y ha asegurado que «seguro» que la gala de entrega de los Premios Goya vuelve «pronto» a València, después del éxito de la celebrada el mes pasado en el Palau de les Arts.

Carlos Bazarra

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Fallas

Claudia, Fallera Mayor Infantil de Plaza Segovia, deslumbra con una indumentaria impecable

Publicado

en

Claudia, Fallera Mayor Infantil de la Plaza Segovia, vive un año que quedará para siempre en su memoria. Su elegancia, dulzura y pasión por las Fallas reflejan la ilusión de una niña que ha crecido rodeada de música, pólvora y tradición.

Además, Claudia ya ha demostrado su talento y carisma más allá de la indumentaria. La hemos visto brillar con su grupo de Playbacks, donde lograron alzarse con la victoria en el concurso organizado por la Junta Central Fallera. Criada como fallera de casal de toda la vida, sigue los pasos de su familia: al igual que su hermana Alejandra y sus primas, Claudia ha crecido inmersa en la tradición fallera, participando activamente en cada acto y celebrando cada festividad con la pasión que caracteriza a su familia y a la Plaza Segovia.

La conexión familiar con las Fallas es profunda: su madre, Susana Esteve Puchades, fue Corte de Honor en 2001, y hoy ese legado se refleja en la mirada y en el porte de Claudia.

Cada uno de los trajes que luce ha sido cuidadosamente confeccionado por Marian Indumentaria, combinando artesanía, historia y estética de la indumentaria valenciana. Cada pieza es un homenaje a la tradición y un testimonio del talento de los maestros artesanos que trabajan con seda, damasco, brocados y orfebrería.

Traje oficial en rosa antiguo

El traje oficial de Claudia destaca por la delicadeza del lampas de seda de Compañía Valenciana de la Seda en color rosa antiguo, modelo Santa Lucía. Las manteletas de Artesanía Viana y el cancán de Margarita Vercher aportan estructura y movimiento al conjunto, mientras que los zapatos de Creaciones Aurora y el aderezo de Máximo Betro completan la elegancia. Las peinetas de Flor de Aigua de Castillo Cinceladores añaden un toque de sofisticación discreta. Todo el conjunto transmite armonía y serenidad, reflejando la sensibilidad y la dulzura de Claudia.

Segundo traje en blanco

El segundo traje, modelo Alicia con fondo blanco de Mar de Seda, es un homenaje a la pureza y luminosidad infantil. Cada detalle, desde la textura de la seda hasta el acabado de los bordados, ha sido pensado para realzar la frescura y la inocencia de Claudia, al tiempo que mantiene la esencia clásica de la indumentaria valenciana. Este traje combina simplicidad y elegancia, convirtiéndose en una pieza que brilla por su delicadeza y equilibrio.

Brocatel familiar

El tercer traje es un testimonio de historia familiar y de emoción contenida. La falda es un brocatel de herencia familiar, que perteneció a su tía y fue lucida como Fallera Mayor en 1992, mientras que el corpiño es un damasco negro de Compañía Valenciana de la Seda. Las manteletas de Artesanía Viana, los zapatos de Creaciones Aurora, el aderezo de Alpama Joyeros y las peinetas de Castillo Cinceladores completan el conjunto. El cancán de Margarita Vercher aporta la amplitud necesaria para la movilidad de la niña durante los actos. Este traje no solo destaca por su belleza, sino por la emoción que encierra: es un vínculo tangible con la historia familiar y con la memoria de quienes hicieron brillar la tradición antes que ella.

Damasco ciruela

El cuarto traje, en damasco color ciruela de Compañía Valenciana de la Seda, combina fuerza y sofisticación. Las manteletas de Artesanía Viana, los zapatos de Creaciones Aurora y el aderezo de Máximo Betro mantienen la coherencia con el estilo clásico, mientras que las peinetas en tono cuero de Castillo Cinceladores aportan un toque de carácter. Este traje refleja presencia y madurez, ofreciendo un contraste elegante con la suavidad de los tonos anteriores, y demuestra la versatilidad y riqueza de la indumentaria valenciana.

Cada traje de Claudia no solo es una obra de artesanía, sino una expresión de historia, familia y sentimiento. Cada seda, cada brocado y cada aderezo transmiten la tradición de las Fallas y la pasión de quienes trabajan para mantenerla viva. Este año, Plaza Segovia no solo celebra a una Fallera Mayor Infantil radiante, sino también una historia de legado, ilusión y amor por la fiesta que une generaciones.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

 

Continuar leyendo